[Este artículo se incluye en la revista 'Alicante Plaza, 2016-2026: diez años creciendo'. Puede leerla íntegramente en este enlace]
ALICANTE. El año 2026 arrancó con la confirmación de un nuevo hito histórico en el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández, que, hasta el momento, pasa por ser uno de los principales acontecimientos del año en la provincia de Alicante. ¿El motivo? Su relevancia para el sector turístico. Ese hito es la constatación del nuevo récord en tráfico de pasajeros registrado en el aeródromo a cierre del ejercicio de 2025, con el que acarició la mágica cifra de los 20 millones de viajeros. En concreto, la terminal inaugurada en la pedanía ilicitana de El Altet en 1967 acumuló en el último año 19.950.394 usuarios, lo que permitió destrozar el máximo del que disponía hasta 2024 (18,4 millones entonces). El nuevo dato representó un crecimiento del 8,5%, lo que se tradujo en un incremento de más de 1,5 millones de viajeros en cifras absolutas.
Lo cierto es que no hizo falta esperar al mes de enero —cuando Aena difundió las estadísticas completas de 2025— para conocer que el aeropuerto conseguiría batir su último tope anterior. El guarismo conocido en noviembre ya permitió descubrir que se había roto ese techo previo, con un acumulado de más de 18,6 millones (18.631.566 viajeros en once meses) a falta de computar el tráfico de diciembre. En cualquier caso, la estadística de ese último mes del año no fue ni mucho menos superflua. Posibilitó que se certificase otra realidad ya indiscutible en el comportamiento de la terminal: la principal puerta de entrada del turismo a la Costa Blanca. Ese otro fenómeno esencial es el de la desestacionalización. El sumatorio correspondiente a diciembre conllevó que se batiese otro registro máximo. En ese mes se alcanzaron los 1.318.828 pasajeros: un 8,4% más respecto al mismo mes de 2024, que ya había sido el mejor diciembre de la serie histórica.
Diciembre siguió, así, la estela de los once meses previos. Por primera vez, la terminal procesó en todos ellos más de un millón de viajeros, anotándose nuevos máximos históricos, lo que demostraría que la llegada de visitantes a la provincia ha dejado de estar concentrada en los meses de la temporada estival. Aunque junio, julio y agosto siguieron siendo los meses top en actividad, con entre 1,9 y 2 millones de pasajeros, el tráfico también fue especialmente intenso en el resto del año. Más de lo que lo había sido en los ejercicios anteriores.
El empuje ‘british’
¿Qué nuevo factor se introdujo en la ecuación para que eso fuese posible? El crecimiento de todo el tráfico internacional en general, y el del británico en particular. Las cifras recopiladas por Aena reflejan que el tránsito de pasajeros foráneos experimentó un crecimiento del 10,6% gracias al buen comportamiento de todos los mercados emisores. Llegaron 1.242.657 visitantes procedentes de Alemania (fueron 1.085.150 en 2024), otros 1.235.605 de Países Bajos (1.155.475 en el ejercicio precedente), 1.035.375 más desde Bélgica (956.502 en el año previo) y 1.023.583 desde Polonia (846.940 también entonces).
No obstante, la subida más significativa se produjo en el tráfico procedente de Reino Unido, que volvió a consolidarse como el origen principal de los pasajeros que recalan en la terminal. Es más, el comportamiento de ese mercado en 2025 demostraría que, cinco años después, se habría conseguido superar el largo y lento proceso de recuperación al que el aeropuerto provincial quedó expuesto tras recibir dos duros golpes casi simultáneos: el brexit y la crisis del coronavirus.
Tras un 2024 en el que ya se logró igualar los balances máximos alcanzados en la prepandemia, el aeródromo provincial emprende ahora una nueva senda de crecimiento realmente significativo, con 6.553.349 viajeros británicos: un 7,1% más respecto a las cifras de 2024 (6.118.903 viajeros en total). Si se compara con 2019 —el último año precovid— el dato de 2025 representa una subida del 10,47% respecto a los 5.931.952 visitantes originarios del Reino Unido contabilizados entonces.
De este modo, el tráfico british ha pasado a representar nada menos que el 32,84% de las cifras globales de la terminal. O lo que es lo mismo, prácticamente un tercio del total de los pasajeros que pasaron por ella en 2025. Esa evidencia queda corroborada, además, por el desglose de movimientos entre las principales compañías fieles al Miguel Hernández. Una vez más, despunta Ryanair: la aerolínea que dispone del mayor número de enlaces entre la Costa Blanca y los aeropuertos británicos. En concreto, la compañía de origen irlandés sumó, en total, más de 8,1 millones de viajeros (8.117.964) en 2025 (no todos ellos británicos, ya que también opera rutas entre Alicante y otros destinos europeos). Le siguió en segunda posición Vueling con 1,9 millones (1.949.937), gracias (fundamentalmente) a su conexión con Barcelona y a otros puntos del territorio nacional como las Islas Canarias. Pero, además, Easyjet y Jet2.com ocuparon la tercera y cuarta posición con 1.539.538 y 1.292.126 viajeros, respectivamente, con sus conexiones también mayoritariamente concentradas en Reino Unido. Después, ya por debajo del millón de viajeros, figuraron Norwegian Air Sweden, con 986.623, y Transavia Holland, con 892.568.
Por si fuera poco, el peso del mercado británico queda fotografiado también en lo que respecta a los aeropuertos que registran más enlaces con el Miguel Hernández, entre los que también prevalecen los situados en Reino Unido. El listado del top diez lo encabezaron las terminales de Manchester (927.225 viajeros), Londres-Gatwick (853.977), Amsterdam-Schiphol (630.507), Barcelona-El Prat (599.062), Bruselas (568.682), Londres-Stansted (503.364), Bristol (487.564); Birmingham Internacional (462.402), Palma de Mallorca (436.905) y Oslo-Gardermoen (421.685).

- La zona de llegadas del aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández. -
- FOTO: RAFA MOLINA
El camino: afianzar crecimientos
¿Cuál es el camino a seguir en este 2026? Por lo pronto, los datos del primer tercio del año y las programaciones planteadas para la campaña estival (de abril a octubre) apuntan al optimismo. Y aunque el reto principal que se plantea el Miguel Hernández es el de afianzar la expansión de 2025, todo parece indicar que 2026 podría concluir con otro nuevo máximo histórico. Como mínimo, hasta este mes de julio, ya se han acumulado 12,5 millones de viajeros, lo que supone un incremento del 9,6% respecto al mismo periodo del año precedente. Eso sí, al cierre del ejercicio se esperaría un incremento moderado, en un porcentaje inferior al constatado en los dos últimos ejercicios. Cuando menos, así lo ha venido apuntando hasta ahora la propia directora del aeropuerto, Laura Navarro, al dar a conocer las expectativas provisionales con las que se trabaja.
"El aeropuerto cerró 2019 con 15 millones de pasajeros registrados, lo que en ese momento suponía un incremento del 7,6% respecto al año anterior. Durante 2025, los viajeros han rozado los 20 millones y el incremento ha sido de 8,5% respecto al ejercicio 2024", destaca. "La evolución y crecimiento del tráfico con la pandemia de por medio ha sido muy elevado, y esto responde a un trabajo conjunto del sector y del destino. La pandemia nos enseñó la importancia de la diversificación y de atender mercados con países como Alemania, Países Bajos, Francia y Escandinavia, que —tras el mercado nacional— fueron los primeros en recuperarse y aportar viajeros", recuerda. "Un porcentaje elevado de ellos ya conocía el destino, lo valoraba y en muchos casos se trató de turistas habituales o con segundas residencias", explica. "En 2025, hemos notado el gran incremento del mercado británico, que es mayoritario en Alicante, y vuelve a visitarnos", insiste.
Y en ese balance respecto a los dos últimos años, también destaca "la desestacionalización de la demanda, con incrementos mayores de pasajeros durante los meses de invierno, que es algo en lo que han trabajado las administraciones y las asociaciones turísticas durante mucho tiempo y vemos que está dando sus frutos", detalla.
Aviones ‘durmientes’ y nuevas rutas
Así, más que seguir ganando pasaje, y de tratar recortar distancia con Málaga (el aeropuerto que ocupa la cuarta posición del ranking nacional en cuanto a volumen de viajeros con 26,7 millones), de lo que se trata ahora es de procurar que el flujo de visitantes siga repartido a lo largo de todo el año. Es decir, consolidar esa ansiada desestacionalización. Un objetivo que permitiría confirmar la fidelidad del turismo británico con el destino. De este modo, se lograría mantener altos índices de ocupación en los hoteles del conjunto de la Costa Blanca, así como incrementar el impacto económico por el consumo de los británicos que ya se han convertido en residentes estables de la provincia, tras haber invertido en la adquisición de una vivienda en propiedad: otra de las derivadas del turismo sobre el volumen de negocio del sector inmobiliario que repercute en el PIB de la provincia.
¿Cómo se espera atar esa fidelización? Navarro apunta la primera circunstancia que podría resultar clave en ese propósito, relacionada con la organización operativa de la terminal. "En los últimos años hemos aumentado las aeronaves basadas; es decir, que pernoctan en el aeropuerto", señala. En concreto, en la temporada de verano de 2026, serán 30 los aviones que dormirán en el Miguel Hernández, lo que permitirá que pueda producirse "un incremento de las operaciones durante las primeras y las últimas horas del día", como ha venido sucediendo en las campañas previas. "Eso nos ha permitido repartir el tráfico de manera más eficiente en las diferentes franjas horarias", recalca Navarro. Y aunque todavía es pronto para contar con "una visibilidad clara" respecto a cómo puede funcionar 2026 en año completo, sí incide en que "las aerolíneas han apostado por el aeropuerto para la temporada de verano, con la venta de algunas novedades, y tenemos una gran oferta de conectividad con incrementos respecto a 2025", concluye. De hecho, las estimaciones iniciales que manejaba el Patronato Costa Blanca para esta temporada estival apuntaban un crecimiento del 9% respecto al verano de 2025, con una oferta de 16 millones de asientos en 230 rutas, que permitirían conectar con 32 países, incluyendo el mercado nacional. Y, finalmente, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha acabado elevando ese crecimiento hasta el 14,1%.
En cuanto a conexiones novedosas, se incluye el enlace con Constantina, en Argelia, a cargo de Vueling; la nueva línea de Jet2.com Jet2 a Londres-Gatwick o la incorporación de otros tres aeropuertos alemanes como Hanover (operada por Eurowings), así como Friedrichshafen y Saarbrücken (Ryanair). A ello, se suma otro enlace con Armenia, con vuelos desde Ereván operados por FlyOne, que suponen la apertura de un mercado completamente nuevo. Y, además, se recupera la conexión con Tánger (Marruecos) con Vueling.
Pendientes del tren
Mientras, Aena continúa ejecutando inversiones para aumentar la capacidad del aeropuerto y absorber el crecimiento del tráfico aéreo. Entre las actuaciones ya realizadas o en marcha, que suman más de 33 millones de euros, destacan la implantación del sistema de embarque doble en diez puntos adicionales y la construcción de una nueva calle de rodaje. Estas mejoras buscan reducir tiempos operativos, agilizar los movimientos de los aviones y ofrecer más franjas horarias para que las aerolíneas programen nuevos vuelos.
El proyecto clave sigue siendo la ampliación de la terminal, incluida en el DORA III (2027-2031) con una inversión de 1.154 millones de euros. Justo ahora se acaba de cerrar el proceso de contratación respecto a la redacción de su proyecto a una alianza de gabinetes de arquitectura compuesta por Sener Mobility, Cemosa y Fairbanks Arquitectos. La actuación contempla un nuevo dique de embarque tras el derribo de antiguos edificios, con el objetivo de elevar la capacidad hasta, al menos, 26 millones de pasajeros anuales. Sin embargo, aún no existe una fecha definida para su finalización ni para otra infraestructura considerada esencial por el sector turístico: la conexión ferroviaria del aeropuerto mediante la Variante de Torrellano.
FUE NOTICIA EN 2026

- La dana de Valencia sepultó la carrera de un dirigente llamado a jugar un papel decisivo en la política española -
- FOTO: RAFA MOLINA
Y el sueño de Mazón acabó en noviembre de 2025
Miquel González. La dana de Valencia marcó un antes y un después en la política valenciana, y española. La magnitud de la tragedia, 230 fallecidos, y la gestión de la fatídica jornada del 29 de octubre se llevó por delante a Carlos Mazón como president de la Generalitat y líder del PP valenciano. Hasta entonces, Mazón era considerado por analistas y dirigentes como una de las figuras con mayor proyección del centroderecha español: joven, con perfil institucional, buen comunicador y con una trayectoria ascendente desde su etapa en la Diputación de Alicante.
El punto de inflexión llegó cuando se conoció que, durante las horas críticas del temporal, Mazón había participado en tres actos públicos y había permanecido más de cuatro horas en un almuerzo en el restaurante El Ventorro, en el centro de València, mientras se desbordaba el barranco del Poyo. La instrucción judicial situó en el centro del caso el retraso en el envío del mensaje Es-Alert, la alerta masiva a móviles que no llegó hasta las 20:11, cuando la mayoría de víctimas ya había fallecido.
La presión social creció de forma sostenida. Manifestaciones multitudinarias reclamaron su dimisión y su renuncia al acta de diputado, acusándolo de negligencia y falta de liderazgo en la emergencia. Más de doscientas entidades sociales y asociaciones de víctimas denunciaron que la tragedia natural se convirtió en «una catástrofe humana» por fallos en la gestión del Consell.
Aunque el TSJCV decidió no investigarlo formalmente, la jueza instructora continuó practicando diligencias que afectaban directamente a su actuación, incluyendo la recuperación de mensajes de WhatsApp y Telegram de su equipo de emergencia. La situación se volvió insostenible políticamente. Tras el funeral de Estado, y los gritos y abucheos recibidos en público, el 3 de noviembre de 2025, Mazón presentó su dimisión, asumiendo "responsabilidad política" por la gestión de la dana. Su salida puso fin a una carrera que, hasta un año antes, muchos veían encaminada a tener mucho protagonismo en el PP nacional en una futura etapa.
Tras dejar la presidencia, Mazón mantuvo su acta de diputado, lo que siguió generando protestas y exigencias de renuncia. En 2026, la Audiencia de Valencia aceptó su personación en la causa para ejercer su derecho de defensa, al considerar que aún existían diligencias con posible "trascendencia inculpatoria futura". La dana no solo devastó comarcas enteras: también sepultó la carrera de un dirigente llamado a jugar un papel decisivo en la política española y que se había preparado toda la vida para ello.