clara ferrando, secretaria autonómica de hacienda

"Si se crea un impuesto como el de residuos es para cobrarlo, no entiendo que se bonifique"

3/09/2018 - 

VALÈNCIA. La secretaria autonómica de Hacienda, Clara Ferrando (València, 1973), fue una de las voces de Compromís que con más fuerza protestó por el cambio de voto de la Comunitat -ejercido por su jefe, el conseller Vicent Soler (PSPV)- en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del pasado 22 de agosto. Apaciguados los ánimos entre los socios de gobierno, explica en esta entrevista por qué sigue pensando que fue un error votar a favor.

Además, en plena elaboración del cuarto y último presupuesto del Gobierno del Botànic, asegura que el Consell no subirá impuestos haga lo que haga el Gobierno de Sánchez y lamenta que el impuesto al tratamiento de residuos que las Corts aprobaron para este año haya acabado no cobrándose por decisión del Consell.

 

–¿Se le ha pasado el enfado por el voto favorable de la Comunitat Valenciana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera?

–No, cuando se tiene una responsabilidad tan importante como la de representar al Botànic tiene que mantenerse firme hasta el final y reivindicar los intereses de los valencianos en cada oportunidad para hacerlo. Para Compromís, había que mantener la abstención mientras solo hubiera gestos y no una mejora efectiva de recursos. Yo tenía tan claro que el conseller iba a mantener la abstención, fue una sorpresa.

–¿Le molestó más el voto a favor o el hecho de que no se negociara con Compromís?

–Nunca entenderé que no se comunicara a Compromís, lo normal habría sido hablarlo. Vicent Soler no es conseller del PSOE, es conseller del Botànic. Si hay un cambio entendido por su parte como sustancial en el voto del Botànic, que era mantener la abstención, como mínimo lo debía comunicar y llegar a un nuevo consenso. No entiendo porque el PSOE perdió la oportunidad de seguir enarbolando la defensa de los intereses de los valencianos, de mantener un gesto que reivindica la necesidad de los valencianos de cambiar el modelo de financiación. Claro que había posibilidad de votar favorable y que existe la posibilidad de que Compromís cambie a favorable su voto en el Congreso, pero no será un cheque en blanco.

–Pero sí hubo una mejora en el caso de la Marina de València porque era una reivindicación que se venía haciendo desde hacía tiempo. Sí se ha conseguido algo...

–Sí hay algo, pero de todas formas, se tenía que comunicar a Compromís para ver si también lo entendía como una mejora.

–Si lo hubiera consultado, ¿hubiera sido suficiente para Compromís?

–Nosotros hubiéramos mantenido la abstención. Lo que necesitamos son ingresos, no más margen de déficit porque eso es más endeudamiento. No queremos más déficit por déficit. Se puede ver como un gesto, pero con una batería de medidas, no solo eso. La reestructuración de 1.000 millones de euros de deuda de corto a largo, además, nos obliga a revisar el contrato de financiación de la Generalitat, los bancos perderían todos el crédito que dan a la Generalitat a corto, que pasaría a estar en manos del Estado. Necesitamos a los bancos porque no podríamos abrir la persiana sin sus créditos.
Lo de la Marina sí son recursos para tapar una parte del agujero. Si fueran 850 millones de recursos reales, Compromís hubiera dicho que por supuesto que sí. 

–¿Qué tendría que conceder el Gobierno para que Compromís apoyara la senda de déficit?

–Nosotros ya presentamos una propuesta a la ministra María Jesús Montero que de verdad mejora la situación de los valencianos porque serían ingresos efectivos. Parece que la reforma del sistema no es una prioridad, aunque es de imperiosa necesidad, pero para eso hace falta voluntad. Nosotros hemos propuesto que, mientras no se haga la reforma, se cumpla en la suficiencia financiera de las comunidades autónomas como obliga la Constitución Española. Para garantizarla no hace falta tener un nuevo sistema. ¿Cómo en concreto? Dando a las comunidades la parte que les correspondía por el aumento de la recaudación que supuso la subida del IVA de 2012, un impuesto cedido al 50% a las comunidades. Eso supondrían, aplicado con efectos retroactivos, unos 1.250 millones directamente para la Comunitat.
La otra medida sería el reparto del Fondo de Competividad, que para la Comunitat supondrían unos 600 millones de euros. El Botànic tiene muy clara la necesidad imperiosa de cambiar el sistema de financiación, pero mientras no llegue...

–Después de todo lo ocurrido, ¿se fía del conseller?

–No dudaba de que el conseller mantendría la abstención, pero a Compromís no nos anunciaron ninguna mejora en la propuesta del Gobierno central hasta que nos comunicaron que el conseller iba a votar a favor. Es una traición de la confianza en toda regla. Es algo negativo pero, por otro lado, ahora voy más ligera de equipaje; antes tenía una presión por la lealtad hacia el conseller, por lo que representa y por quién es, pero creo que Soler tiene capacidad para dar más de lo que ha dado en este caso en concreto.

–Este no ha sido el único desencuentro entre PSPV y Compromís. ¿Estamos ya en campaña o se puede reconducir la relaciones en el seno del Consell?

–Cuando escucho decir que en septiembre ya estaremos de camapaña, por intensidad y agresividad, me desespera porque me quedan tantas cosas por hacer como secretaria autonómica... He venido a trabajar y estoy comprometida con el final de la legislatura. Yo vine dispuesta a todo, pero siempre que supusiera una mejora de verdad para mi país. Si no, después de todo lo que nos ha pasado, si soy incapaz de acabar esto bien, quizás me vuelva tan tranquila a mi trabajo en Banco Sabadell.

Creo que tenemos que reconducir esta situación y estamos haciendo un primer intento de aproximación con nuestro socio de gobierno porque no quiero que quede que es Podemos quien resuelve los problemas, sino los dos socios de gobierno entre nosotros, con la ayuda de quienes nos dan apoyo. En Compromís pensamos que vale la pena reconducir esta situación porque al Gobierno le resulta más rentable acabar la legislatura y lo que nos queda por hacer, con las leyes que faltan por salir o en conseguir un nuevo sistema de financiación. Acabar el último presupuesto del Botànic, que puede ser el más social de la historia, con más recursos y más ingresos.
Creo que ha sido una legislatura maravillosa que no puede quedar empañada por las broncas. Queremos hacer un último presupuesto como los de ahora, incrementalistas, a pesar de que por la limitación de recursos lo hemos pasado mal al hacer todos los anteriores, hemos conseguido incrementar los recursos para las conselleries. Nos necesitamos mutuamente.

–El CPFF de julio aprobó el Plan Económico Financiero de la Comunitat (PEF) sin que se aclarase cómo va al cobro de los 300 millones a las concesionarias de Sanidad. ¿Se van a cobrar este año?

–Están en el PEF, pero no tenemos nuevas noticias de si vamos a cobrarlos. El PEF está aprobado por el Ministerio y entendemos que nos llegarán estos ingresos, pero no sabemos cuándo ni de qué forma.

–¿Va a subir la Generalitat los impuestos en 2019, como Pedro Sánchez? ¿Le parece bien que el Gobierno los suba?

–Nosotros no solo no los hemos subido, sino que los hemos bajado. En la Ley de Medidas de 2019 no hay prevista ninguna medida en concreto que suponga una subida de impuestos. Queremos que nos vengan los ingresos para no tener la necesidad de subir los impuestos. Es verdad que hemos hecho una nueva Ley del Juego para situarnos en la media del conjunto de autonomías y porque teníamos que proteger a sectores vulnerables. Pero no ha habido más subidas...

–Pero se ha aprobado un impuesto al tratamiento de residuos, aunque luego no se ha ingresado porque se han aprobado bonificaciones...

–Este impuesto se aprobó por mandato de Les Corts. Es una medida disuasoria para las empresas que contaminan el territorio. No entiendo bonificar un impuesto después de crearlo. O se crea o no se crea, pero si lo creas es para cobrarlo. Si no, no lo crees. Crearlo para bonificarlo posteriormente, resulta poco creíble. Yo hubiera sido partidaria de aplicarlo por sectores; por ejemplo, solo a las grandes industrias. Nosotros no hemos venido a añadir más carga impositiva a nuestros empresarios, por lo que vería lógico aplicar un porcentaje del impuesto según algunos parámetros como la capitalización o beneficios, por ejemplo. Es un impuesto disuasorio.

–El Gobierno central ha anunciado una revisión del IRPF, ¿va a a revisar el Consell el tramo autonómico del impuesto?

–No. Nosotros no vamos a subir el tramo autonómico que ya rebajamos en dos puntos en su momento. Mantendremos la rebaja.

–¿Por qué no se aprueba el decreto de creación de la Agencia Tributaria Valenciana?

–Se han hecho avances que eran necesarios para crearla y tenemos a 300 funcionarios trabajando ya en el IVAT como inicio de la agencia tributaria propia. Estamos ultimando el decreto de la Agencia Tributaria Valenciana, que ya cuenta con todos los informes favorables. Solo falta que en septiembre se apruebe en el pleno del Consell y por fin se haga realidad uno de los compromisos del Acord del Botànic y el artículo 69 del Estatuto de Autonomía. De facto ya está funcionando por ejemplo, en las campañas que se han realizado contra el fraude. Estamos haciendo todo lo que no está en nuestras manos para hacer una autogestión cada vez más efectiva. La parte más complicada del proceso será la recuperación de las funciones de recaudación en vía ejecutiva que ahora tenemos delegada a la Agencia Tributaria estatal y que nos cuesta 3,5 millones de euros cada año.

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