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EL CABECICUBO DE SERIES, DOCUS Y TV

Prime time regurgitado en agosto

Las televisiones privadas recuperan en verano programas antiguos en recopilaciones que sirven para analizar el medio en perspectiva y comprobar cómo cambia la sociedad

24/08/2019 - 

VALÈNCIA. Agosto. Sábado noche. Tras decirle a la vida aparta de mí ese cáliz de chiringuitos, gintonics, mojitos y la canción del verano si la hubiere, me sitúo frente al televisor en ropa interior con la esperanza de ser entretenido por los profesionales del ramo en horario de máxima audiencia.

En La Sexta Noche hay una reposición de una entrevista a Evaristo Páramos, cantante de La Polla Records. Los más jóvenes quizá no lo sepan, pero este grupo tenía un prestigio sub-cero entre la intelectualidad del pop rock y los inteligentes que triunfaban en la vida durante los años 90 y buena parte de la primera década del siglo XXI. Si te gustaba La Polla Records con más de 20 años solo podrías esperar compasión o condescendencia, cuando no mofa de los que eran muy listos y sabían de estas cosas.

A raíz de la crisis económica de 2008, los ripios políticos del grupo de repente tuvieron cierto encaje en la obscenidad bancaria y política que quedó al descubierto. La nostalgia, que todo lo edulcora, especialmente cuando la gente ya tiene hijos y no necesita presumir de gustos musicales para aparearse, también hizo acto de presencia y, sumada la fuerza de empuje de ambos fenómenos, La Polla se convirtió en un grupo de prestigio.

Ahora no solo son una leyenda, sino que tienen su entrevista en televisión un sábado noche, como si fueran un jefe de estado extranjero o un artista internacional. El sábado pasado, a Evaristo le iban preguntando por las cuestiones de más rabiosa actualidad política y se escuchaban a ceño fruncido sus valiosas opiniones. Esto, hace muchos años, hubiera sido impensable. No obstante, la información política en prime time en España se reduce al manoseo y repetición de consignas, algo demasiado aburrido para un trepidante sábado noche viendo la tele, y cambiamos de canal.

En la competencia estaba Sálvame Deluxe. También en versión refrito. Lo que pasa es que su regurgitación era mucho más amplia, comprendía toda una década. Aparecían fragmentos de Deluxes de 2009. Ahí sí que se podía sentir el vértigo del paso del tiempo. Jorge Javier Vázquez salía joven y lozano, lleno de energía, antes de meterse en una de las jornadas laborales más largas de toda la historia de su gremio. Horario: una década a tiempo completo.

Si ver al cantante de La Polla Records reflexionar concienzudamente sobre la complejidad de los problemas político-sociales de nuestro tiempo era sorprendente, la entrevista a Marujita Díaz que rescataron en Telecinco mostraba que entre el pasado y el presente con treinta años de diferencia ya hay una fosa abisal que separa uno de otro.

Los programas del corazón eran un carrusel de vanidades y orgullos ridículos, exhibiciones de prepotencia, presunción y autoreivindicaciones propias del último borracho que queda en un bar antes de que cierren, aunque perfumadas y con ropa cara. Las acusaciones que los periodistas lanzaban a los invitados eran moralistas y agresivas. En las grandes citas, había un ambiente casi siempre de mal rollo. Rara vez se echaba uno unas risas.

La llegada de Sálvame supuso un cambio radical. Aunque alguna vez se han tratado temas con la tensión absurda aludida, por lo general ha habido un tono más gamberro que, sobre todo los viernes, en la noche estrella del programa, el Deluxe, acababa siempre con unos veinte minutos de locura indescriptible.

En esta entrevista a Marujita Díaz, polígrafo mediante, se le hicieron una serie de preguntas que, cualquier persona que recuerde los años de la competencia entre Salsa Rosa y Tómbola, escucharía con estupefacción. Fueron "¿Has practicado el sexo anal?" "¿Has tenido relaciones con Jesús Mariñas?", "¿Has participado en alguna orgía?" "¿Es verdad que nunca llevas bragas?". La invitada salió al paso con elegancia de todas ellas y donde el espectador no podía evitar echarse unas risas fue cuando una pregunta dio lugar a un pequeño debate "¿Tuviste relaciones con Dinio?". Jorge Javier opinaba que "seguro" y Marta López no lo veía "No las tuvieron, pero porque ella no quiso".

Lo mejor era que muchas de estas preguntas las leía una mujer mayor seleccionada entre el público, que encajaba con empaque su contenido y le costaba acabarlas por las carcajadas. Ya se ha dicho hasta la saciedad, pero en Sálvame se consiguió reproducir el efecto de la conversación de corrala en la era moderna de los chips y las telecomunicaciones. Hay gente de una pobreza humana tan extraordinaria que es incapaz de echarse unas risas con su suegra, su abuela y sus amigas hablando de banalidades, hay gente que no se puede reír de tonterías ni con sus amigos, hay también una extraña discriminación que supone que si Jorge Javier habla de sexo anal con Marujita es soez y cutre y si lo hace un tatuado activista de éxito en una revista puntera se trata del abierto futuro que nos hemos dado. Me parece muy injusto.

Sin embargo, ahí no quedó la cosa. Quedaba más. Los platos fuertes. El siguiente espacio reunido en la recopilación era un encuentro entre célebres transexuales, Cristina "La Veneno", Paca "La Piraña" y Marisol "La cirujana del Raval". Tampoco hubiese sido fácil encontrarse un debate a tres como este en los tiempos remotos. Si se hubiese hecho una entrevista de este tipo hubiese sido interponiendo cierta distancia entre las invitadas y los presentadores. Aquí se hizo como una conversación coloquial, con todos a la vez hablando, como manda la etnia ibérica, y entre risas.

El tema que se trataba no era para desdramatizarlo. Hablaban de las condiciones en que se habían hecho las operaciones estéticas, que eran lamentables y no merece la pena reproducir aquí. Si acaso, destacar como dato curioso que cuando La Veneno estuvo prostituyéndose en Valencia llevaba consigo una hoz en el bolso para defenderse de la competencia que la quería echar de allí.

Como tantas otras cosas, si este encuentro se hubiese producido cruzando el Atlántico, muchísimos listos e inteligentes nos dirían que se trata de un must, un vídeo de la escuela Warhol o John Waters. El señor Patrón Anglo tiene libertad para hacer lo que le venga en gana.

Dar paso a la marginalidad en el prime time con elegancia y de igual a igual tampoco lo veíamos antaño, a no ser que fuera a manos del Loco de la Colina, que no era la alegría de la huerta. Me viene a la mente la entrevista de José María Íñigo al Pirri para tomar la medida. El programa de Jorge Javier ha sido tan brillante y tan bueno, los datos que tanto gustan a los expertos lo avalan, por saber incorporar a cualquiera y permitir que cualquiera sea lo que le venga en gana, pero sin tolerar la impostura. De seguir existiendo el formato físico, seguro que los listos e inteligentes del futuro los acumularían Sálvames en Blue-Ray en la estantería más a la vista del salón.

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