ENTREVISTA AL PEDIATRA VALENCIANO EN EL GRUPO QUE ASESORA AL GOBIERNO

García-Sala: "Corremos un gran riesgo con la salida de los niños a la calle, pero hay que asumirlo"

25/04/2020 - 

MADRID. Después de seis semanas viendo las calles prácticamente vacías, este domingo podrá presenciarse una escena casi olvidada. Niños paseando, corriendo, jugando con una pelota o con un patinete romperán el silencio del confinamiento. Tras 42 días sin salir de casa, este domingo los niños tomarán la calle. Lo que ocurra a partir de ese momento es una incógnita para los expertos. 

El valenciano Fernando García-Sala (València, 1955) preside desde hace tres años la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). En el ámbito de esta especialidad es una voz autorizada que no tiembla a la hora de señalar los peligros de esta medida: "Corremos un riesgo alto, pero hay que asumirlo. No sabemos si hacemos lo correcto, pero algo hay que hacer. Tenemos que dar este paso y ver qué ocurre, observar la evolución; quizá después tenemos que dar marcha atrás pero ahora hay que avanzar; es imprescindible que los niños salgan a la calle, pero con muchísima cautela y sentido común".

García-Sala lleva 43 años ejerciendo como pediatra por lo que conoce bien la respuesta de los niños ante situaciones anómalas. Su pronóstico para este domingo no es el más optimista: "Va a ser muy complicado cumplir las medidas de seguridad. Es muy difícil que un niño de tres años no se junte con un amigo cuando lo vea". 

Son muchas las situaciones que se pueden dar, asegura, que escapan al control de los adultos. "Yo bajo a la calle con mi nieto con la pelota, se le va, la coge otro niño y ya tenemos un problema. ¿Pero qué hacemos? ¿Lo esterilizamos todo? Va a ser muy difícil. La suerte que tenemos es que entre los niños hay pocos casos de Covid y la sintomatología es banal".

Ante este panorama, García-Sala entiende que los padres sean estos días un mar de dudas. Frente a la incertidumbre que acompaña a los adultos en las horas previas a la primera salida a la calle con sus hijos en estado de alarma, el pediatra valenciano ofrece sus recomendaciones: "No le pongamos a los niños mascarillas para adultos. Hay mascarillas para niños, con dibujos o con muñecos, que impulsan a los más pequeños a ponérselas". 

Los niños imitan las acciones de los adultos, por eso "lo importante es que el adulto lleve la mascarilla y haga una salida razonable". También destaca que es difícil controlar el tiempo de duración del paseo, "controlémonos nosotros mismos". 

Además, remarca un premisa muy clara: "Los padres deben salir tranquilamente con sus hijos y buscar espacios con poca gente; salir con tres niños a la vez está permitido pero no es lo más aconsejable porque se nos pueden ir, es complicado vigilarlos".

Y algo fundamental para el pediatra valenciano es la calma. "No salgamos como pollos descabezados, que impere el sentido de la responsabilidad, si salimos todos a la vez será un lío", recalca, para añadir que sería una "lástima" perder "todo lo logrado hasta ahora". "No nos equivoquemos, si conseguimos vencer a esta pandemia, que lo conseguiremos, va a ser gracias a la población, que está actuando de forma ejemplar. Ni el Gobierno ni nada, la responsabilidad del éxito para doblar esta curva es de la gente". 

"Primero, el Gobierno no hizo caso a nuestro informe"

Un gobierno, el que presidente Pedro Sánchez, que desatendió en primera instancia estos y otros consejos que la Sociedad Española de Pediatría que él preside facilitó al Ministerio de Sanidad. Pocas horas después rectificaron. "El Gobierno nos encargó un informe a las diferentes Sociedades Pediátricas a nivel nacional, se lo mandamos y no se hizo caso. Después de las protestas se dieron cuenta del error", relata el pediatra valenciano. 

Ahora se muestra indulgente con la gestión del Ejecutivo. "Cuando hay mucho portavoz hablando y se sale tanto en televisión, se pueden equivocar y de cualquier comentario se hace una montaña. Lo importante es que ya han cambiado de postura". 

Dolores de barriga, frustración o fobias, posibles consecuencias del confinamiento

Por otro lado, García-Sala identifica claramente las consecuencias que este confinamiento puede tener para los niños. Desde el punto de vista físico, habla de "dolores de barriga" porque "somatizan el miedo y la ansiedad; algunos se orinan en la cama cuando antes no lo hacían o no quieren comer o se lo comen todo”. Psicológicamente, también apunta a posibles secuelas: "Cambios de carácter por la frustración de perder la libertad, cuadros hipocondríacos provocados por el miedo a contagiarse, fobia a salir a la calle, muchos no van a querer salir porque sufren una infointoxicación, un exceso de información que es perjudicial". 

Aunque también encuentra aspectos positivos del confinamiento, ya que para algunos niños ha sido "un regalo" porque han podido "disfrutar mucho más de sus padres y además han aprendido a ser más ordenados y menos anárquicos en la convivencia". 

Por todos estos motivos, el veterano pediatra valenciano pide extremar las precauciones a partir de este domingo y él mismo predica con el ejemplo: "Esta semana vino mi hijo con mi nieta a mi consulta y yo no la cogí en ningún momento; le puse la vacuna y me quedé con las ganas de abrazarla. La traté como a una paciente más, con todo el dolor de mi corazón". 

 

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