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opinión

El peligro de transformar la mayor liquidez en aumento de crédito

El analista advierte que ello podría derivar un sobre apalancamiento de las economías domésticas y empresariales, un caldo de cultivo negativo para años venideros

13/04/2020 - 

MADRID. Hasta dónde llega la capacidad y credibilidad de los bancos centrales y de los responsables gubernamentales para que un riesgo de liquidez como el que tenemos actualmente -y que se prolongará durante los próximos meses-, no se llegue a convertir en un riesgo de solvencia; es el mayor riesgo al que se enfrenta la economía a nivel global.

El reto que tienen actualmente los entes económicos son las medidas fiscales que tomen y cómo afecten sobre el déficit presupuestario de los diferentes países-cuestión que se verá en el largo plazo-, pero que dependerá exclusivamente de la hoja de ruta que se tome como estrategia ante las diferentes incertidumbres que se vayan generando en este largo camino.

En el corto plazo las medidas han sido lanzadas para paliar los efectos de la crisis en las personas y las empresas. Principalmente con una vuelta a políticas monetarias expansivas de alto impacto, para incrementar la liquidez principalmente en el sector financiero y también modificando las políticas fiscales para reducir el impacto en las empresas más afectadas por esta crisis.

El problema de la situación actual es lo complicado de cuantificar la trascendencia que tendrá en la economía. Las previsiones hablan de un desempleo sin precedentes en las mayores economías del mundo, que será solventada con ayudas estatales, pero dichas ayudas no llegan a solapar la deuda crediticia familiar. Una situación que podríamos extrapolar a las pequeñas y medianas empresas.


Las medidas han sido muy variadas en las diferentes economías mundiales que han sufrido las consecuencias del parón económico a la que nos ha obligado el virus. Pero lo importante para todas las economías es que las medidas que están adoptando para garantizar la liquidez no se transforme en un incremento del crédito, ocasionando un sobre apalancamiento de las economías domésticas y empresariales. Tal circunstancia podría ser un caldo de cultivo negativo perfecto para tener serios problemas en los próximos ejercicios donde tal vez el flujo económico no consiga absorber ese apalancamiento.

Deberíamos ver la situación que se está dando en China para entender de dónde venían, dónde se encuentran y hacia dónde van -aunque aún siguen luchando contra el virus- de la situación del coronavirus. Recordemos que en 2019 registró la peor cifra de crecimiento desde 1992, el coronavirus lo ha terminado de frenar en términos de crecimiento. 

Muros de entrada

La creación de empleo es el principal factor de crecimiento del PIB dentro de una economía como la china, mientras las previsiones son un crecimiento negativo. A esto hay que añadirle la falta de liquidez a la que se ven sometidas las empresas, que en muchas ocasiones se encuentran con muros de entrada infranqueable a las supuestas ayudas estatales que el Gobierno chino iba a prestar a todas las corporaciones con dificultades financieras. Esta cuestión podría ser similar en las otras economías afectadas, lo que nos debe poner en alerta para que las medidas no tengan una repercusión temporal sino que haya un flujo adecuado de la liquidez que garantice la salida paulatina de la crisis actual.

Por el momento las medidas que se han tomado han tenido un claro efecto en la estabilización de la situación y reducción del riesgo, que se ha transformado en un alza en los mercados de renta variable.

Jorge López es analista de XTB

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