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ANÁLISIS AP - ASÍ AFRONTA LA CAPITAL DE LA VEGA BAJA LAS ELECCIONES

#26M en Orihuela: bastión histórico del PP, o la pieza que quiere Cs

21/05/2019 - 

ORIHUELA. La capital de la Vega Baja, Orihuela, continúa como bastión para la derecha, en especial para el PP, en la provincia de Alicante. Pero dentro de este panorama, el feudo de votos para los populares ya no lo es tanto y ha de compartir esos apoyos con Ciudadanos (Cs) y, ya se verá en qué medida, durante las próximas elecciones locales, con Vox. En 2015, se volvió a quedar en minoría -el 2011 ya perdió la Alcaldía-, y el Partido Popular tuvo que hacerlo en solitario: tuvo dos períodos diferenciados en su mandato. Primero, solos en minoría, con once concejales y desde 2017, con Ciudadanos y sus tres ediles como socios de gobierno. Han sido, hasta el momento, leales. Un mandato en el que se han lanzado varios arañazos y, a veces, desplantes en medidas concretas, pero que no han hecho llegar la sangre al río para mantener la Alcaldía en el lado de la derecha.

Y es que, ha habido varios momentos en los que se pudo dar un giro en el gobierno local. El más relevante llegó hace justo un año, cuando PSOE planteó una moción de censura al alcalde, Emilio Bascuñana, después de que una noticia elevara las sospechas de que el actual alcalde hubiese cobrado de un puesto en la dirección territorial de Sanidad en Alicante sin ir a trabajar durante varios años. Un caso que escaló en forma de informes de Sanidad y una investigación iniciada desde el Consell, que aún continúa en marcha, y que pusieron más sombras a la legalidad de su puesto desde 2007 a 2011. La moción de censura fue apoyada por Cambiemos Orihuela, pero no alcanzó el consenso suficiente para haberla llevado a cabo. El motivo: Ciudadanos, con tres concejales en el equipo de Gobierno, no recogió el guante de la oposición, a pesar de que, en un principio sí que hizo guiños para simular que sí podría plantearse esa posibilidad. 

Pero Bascuñana, que hace justo un año parecía estar en la cuerda floja de su cargo como alcalde, superó ese envite que parecía abocarlo, si no a la moción de censura a no ser el nuevo candidato a la Alcaldía de Orihuela por el PP. Y aquí viene otra de las luchas en las que más metido a estado el alcalde, en especial en el último año: la lucha interna con su propio partido. La división del PP de Orihuela está encarnada en dos sectores diferenciados entre los ediles electos de 2015. El grupo popular está dividido desde los primeros meses del mandato. Los cambios de concejalías que decretó el alcalde cuando entró al gobierno local Cs, desembocó en la presentación de dos listas diferenciadas para la presidencia del PP local Orihuela: por una parte, el sector liderado por Dámaso Aparicio, avalado por Eva Ortiz, y por el otro, el de Víctor Valverde, candidato afín al alcalde. El malestar fue aumentando entre los ediles después de que salieran a la luz peleas desencadenadas por los mensajes de un grupo de Whatsapp, el del supuesto espionaje desde Alcaldía a la edil Begoña Cuartero (PP) y a Carolina Gracia (PSOE) o el caso de los trabajos de Bascuñana como asesor en la Consellería de Sanidad, antes de ser alcalde. Este desgaste del partido llevó a la cúpula regional del Partido Popular a intentar, por todos los medios que Bascuñana no fuera el siguiente candidato en Orihuela para este 26M. No obstante, lo que parecía un hecho indiscutible, viró en el momento en el que Pablo Casado fue elegido presidente tras las primarias del partido a nivel nacional. Casado fue el candidato al que el alcalde confió su apoyo y el de sus compromisarios (cuando María Dolores de Cospedal se retiró de la pugna). Desde entonces, Génova se ha convertido en protectora del sector de Bascuñana y ha sido el balón de oxígeno para que el actual alcalde oriolano sea candidato, de nuevo, el mandato de 2019 en una lista con muchos afines. Una candidatura que se aprobó sobre la bocina y en detrimento de un listado paralelo que el PP regional, Ortiz y Aparicio tenían sobre la mesa. El choque de trenes fue tal que hasta Aparicio de autonombró candidato, con el visto del PPCV, a sabiendas de que finalmente Génova saldría en defensa del actual alcalde.

Alianzas que no fueron en 2015

Tras los comicios locales de 2015 hubo una oportunidad de que un pacto de partidos diese la Alcaldía a Carolina Gracia frente a un PP en minoría. Es posibilidad pasaba por que el PSOE consiguiese el apoyo de Ciudadanos y Cambiemos. Pero la coalición de EU, Los Verdes Los Verdes y la Liga Unitaria de Trabajadores (LUT) no lo vio claro y sus concejales, Carlos Bernabé y Marta Guillén no dieron su apoyo. Aunque lo que empezó con mal pie, parece que la oposición lo ha ido arreglando. Han sido muchas las coincidencias y la cooperación entre PSOE y Cambiemos en estos años. Tanto a nivel de apoyo de la moción de censura como el apoyo a iniciativas y propuestas de mociones y diálogo entre las dos formaciones. De hecho, Cambiemos Orihuela no esconde que sería una alianza natural para un futuro gobierno tras los comicios de mayo. La posición de PSOE no la exponen tan claramente y prefieren esperar a ver los resultados en las urnas para pronunciarse. No obstante, al parecer, Ciudadanos también podría pensar en coquetear con PSOE para gobernar, dependiendo de los apoyos electorales después del próximo domingo. En cualquier caso, ambas formaciones deberían tener un resultado mayor de votos que en 2015 para conseguir que se diera esa alianza.

La ciudad oriolana ha apostado por repetir y también renovar a sus cabezas visibles, con algunas sorpresas en las candidaturas. Queda por ver quién conseguirá representación y quién, aunque no consiga tener concejales en el Consistorio, arañe votos y concejalías a sus adversarios.

Uno de los nombres que repiten en la lista es el de Carolina Gracia, candidata por el PSOE de Orihuela primera en confirmar su candidatura, ratificada en octubre del año pasado. En marzo presentó su lista completa de cara al 26 de mayo que se ha dejado fuera a varias piezas del engranaje socialista en Orihuela. Víctor Ruiz, en diciembre registró su marcha como edil y le sustituyó Emilio Zaplana. Los ediles Carmen Gutiérrez y Antonio Zapata hicieron la "espantada" más sonada dejando al grupo socialista en el Consistorio con dos miembros menos. Ya no volverán como ediles en ninguna lista este 2019. Del nuevo listado de candidatos, el PSOE local tuvo que tachar dos nombres. El de su número cinco, Alicia Álvarez, que presentó su renuncia voluntaria tras descubrirse que fue afiliada al PP y el de su número 16, que pidió dejar de formar parte por este terremoto.

Carlos Bernabé encabeza para 2019 la lista de Cambiemos Orihuela en confluencia con Podemos y Claro y reúne en los puestos de salida de la lista a miembros de las tres formaciones. En 2015, se fundó la formación en la que se integraban EU, Los Verdes y la Liga Unitaria de Trabajadores (LUT). La que resultó concejal electa en 2015, Marta Guillén, dejó su acta por su situación personal y laboral en 2017 y su puesto lo ocupó Javier Gracia, aunque los siguientes en la lista Manuel Mazón y Esther Romero. En la nueva confluencia, la número dos es María G. Sandoval, candidata desde Podemos Orihuela, el número tres es el edil Javier Gracia, de Cambiemos, y en cuarto lugar va la presidenta de Claro, Helene Akerman. Esta es una confluencia se coció a fuego lento y tardó en dar frutos para lograr el consenso de todas las partes implicadas. El exalcalde de Los Verdes, Monserrate Guillén, cierra la lista con el número 25.  

Ciudadanos en Orihuela presenta en su lista a una nueva cara, José Aix. Juan Ignacio López-Bas, no encabeza la formación después de pasar a ser diputado en el Congreso. Desde el partido local dibujan una lista continuista, en la que la número dos es la concejala de Playas y Coordinación de Servicios en la Costa, Luisa Boné y la número tres, la edil de Cultura de Orihuela, Mar Ezcurra. En las últimas semanas, y en especial durante la campaña, Ciudadanos quiere marcar distancias con sus socios de gobierno para conseguir apoyos en forma de votos y ha fijado una estrategia de ataque contra el PP. López-Bas, todavía en el equipo de gobierno como socio del PP, aunque ya con un pie fuera de las próximas competencias a nivel local, aseguró en un mítin "el cáncer es la candidatura del PP y por eso, Ciudadanos vamos a tomar las riendas". Este tipo de declaraciones, unidas a las fugas de asesores y militantes del PP a favor de la campaña de Ciudadanos como el caso del exasesor de Turismo, Fermín González, ha embarrado las relaciones en el último tramo del mandato (pero no de manera muy relevante).

Entre los partidos que, ahora, no cuentan con representación en el Consistorio oriolano se encuentra, en primer lugar Compromís. Cayetano Portugués es su candidato a alcaldable. Han conseguido aumentar los votos en un escenario “hostil” para ellos, como es Orihuela e incluso abrir una nueva sede. Los apoyos desde el Consell han sido constantes y las visitas a Orihuela para ganar votos y la posibilidad de llegar a un concejal es la meta de esta formación, que espera que la renovación del Pacte del Botànic tras el 28-A le dé alas y apoyos en la capital de la Vega Baja. Portugués, debido a la mayoritaria “aversión” del valenciano en Orihuela, sortea el vendaval dando un mensaje utilitarista de esta lengua co-oficial, como necesaria para presentarse a oposiciones y otras exigencias para el funcionariado en la Comunitat Valenciana.

Vox está, pero no se le ve. Su estrategia es la de ir a rebufo de los votos cosechados a nivel general y autonómico, no enseñar a su candidato para no desgastarlo ante una estructura casi inexistente en Orihuela. No obstante, consiguieron muchos votos el 28-A, sobre todo en La Murada, como fuerza más votada. Su candidato, José Manuel García Escolano, que fue nombrado coordinador de Vox en Orihuela en 2015 y sobrino del también oriolano y candidato de Vox al Congreso por Alicante, Manuel Mestre. No obstante, si sacaran algún concejal, podrían ser determinantes en un futuro Consistorio oriolano.

Foro Demócrata desaparece del tablero, del mismo modo que lo ha hecho su edil, Pepa Ferrando. La edil fue condenada a dos años de prisión más una multa e inhabilitación para ejercer cargo público por admitir el fraccionamiento de contratos en la adjudicación de los stands de Fitur en 2011, cuando era edil del PP.  Ferrando mantiene que no piensa en volver a la vida pública.

La ciudad en cuatro años

Lo que para Emilio Bascuñana y su equipo de Gobierno han sido cuatro años de gestión ejemplar y de proyectos sacados adelante, para la oposición ha sido un pozo de anuncios que no se han visto materializados. Uno de los logros de los que más saca pecho el actual alcalde es el de la reducción de la deuda pública y el pago más temprano a proveedores y la puesta a punto de las horas extra. No obstante, de los proyectos anunciados, pocos han visto la luz. La plaza de toros, hasta ayer seguía sin ver la luz, aunque  hoy se preparaba su presentación, justo en la recta final de campaña.

El centro cívico de La Aparecida sigue sin estar listo, al igual que el Centro de Emergencias. Muchos logros se han quedado "a medias”. El límite de fecha para realizar proyectos de los fondos Edusi va llegando a su fin, que será 2020, y no se sabe si se va a llegar a ver completados los planes, algo que comprometería el dinero aportado por la Unión Europea para este fin. El modelo urbanístico y su cambio (o no), la llegada de un nuevo PGOU, y con él, más suelo residencial o industrial para Orihuela está en el aire. La vertebración entre pedanías, Costa y Casco queda aún en el tintero, y la zona litoral sigue adoleciendo de servicios e infraestructuras. La CV-95 sigue siendo una reclamación sin atender.

Son muchos los frentes que quedan por cubrir en Orihuela de 2019 a 2022, y a partir del próximo domingo empezará a dibujarse el nuevo gobierno local que deberá afrontar el futuro de la ciudad. Van a ser claves los resultados de Ciudadanos, que ansía la Alcaldía de Orihuela. Si los números dan, no es descartable que ofrezca un pacto a los socialistas siempre y cuando la Alcaldía sea para el candidato naranja, o con otras fórmulas, que satisfagan a las dos partes. Ahora bien, si el PP aguanta el tipo, mantendrá su bastión del sur.

DATOS DE INTERÉS

2015

Población: 82.675

Paro: 6.249

Renta per cápita disponible: 16.445

2019

Población: 76.778

Paro: 4.904

Renta per cápita disponible: 16.798

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