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concurso para la construcción de una terminal específica

El Puerto 'capta' un inversor para mover graneles y carga el coste de las naves cerradas a una concesión

24/01/2018 - 

ALICANTE. La Autoridad Portuaria de Alicante encuentra una posible salida al conflicto de los graneles ajustada a los requisitos exigidos por la Conselleria de Medio Ambiente en su autorización ambiental de emisiones a la atmósfera: la construcción de una terminal específica para el desarrollo de la operativa en la que se incluirán naves cerradas en depresión. Esa solución -según las fuentes portuarias consultadas, gestada tras varios meses de contactos- podría cobrar forma a partir del próximo viernes, tras la celebración de un consejo de administración de carácter extraordinario para informar sobre los plazos y los pormenores de la propuesta.

En resumen, según las mismas fuentes, se trata de convocar un concurso para concesionar la explotación comercial de esa nueva terminal a cambio de su construcción. Es decir, que la empresa que esté interesada en rentabilizar la gestión de ese nuevo espacio deberá asumir la inversión necesaria para su desarrollo, lo que incluye la ejecución de las naves cerradas en depresión. De ese modo, la Autoridad Portuaria esquivaría el desembolso al que podría quedar expuesta para construirlas, en el caso de que el Consell acabe activando el automatismo previsto en su propia autorización ambiental para mantener ese permiso en vigor. 

Según las mismas fuentes, hasta ahora, la capacidad inversora de la que ha venido disponiendo la Autoridad Portuaria ha impedido que pudiese ejecutar esas obras con sus propios recursos. Con todo, sí llegó a poner en marcha una primera batería de medidas correctoras, como la construcción de nuevos muros pantalla con una inversión de 1,2 millones. La construcción de las naves cerradas en depresión, no obstante, requeriría una inversión mucho mayor y, en principio, el Puerto no podía contar con el respaldo financiero de Puertos del Estado para construirlas, ya que, según las mismas fuentes, no ha aportado fondos para que se habilitasen en ningún puerto del país.

Es más, la vía de la concesión es el procedimiento que se utilizó para propiciar la construcción de los silos de cemento que ya existen en el Puerto de Alicante (que ya fueron objeto de controversia por el rechazo vecinal y de formaciones políticas como EU) y el mismo al que se recurrió en el Puerto de Santander para canalizar la carga y descarga de graneles en naves cerradas en una terminal específica, a través de una concesión adjudicada a Dragados. 

Lo cierto es que la convocatoria de ese concurso se pretende activar ahora, justo después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJCV) haya ratificado la orden de suspensión de la operativa dictada por la Conselleria de Medio Ambiente, en un duro auto en el que pone de manifiesto la superación de los niveles máximos de emisiones de partículas permitidos en la legislación. Sin embargo, siempre según fuentes portuarias, no es menos cierto que no ha sido hasta ahora cuando se ha confirmado el interés de una compañía por potenciar el tráfico de graneles en el Puerto de Alicante. Esa compañía estaría dispuesta a asumir la inversión que requiera el desarrollo de una terminal específica, ya que -según sus cálculos- podría rentabilizar el desembolso. A la vista de ese interés, la Autoridad Portuaria se habría decidido a convocar un proceso abierto para que cualquier otra empresa pueda optar a desarrollar esa terminal en igualdad de condiciones. 

¿Dónde se ubicaría esa terminal específica? Hasta este martes no había trascendido ninguna información oficial al respecto, pero todo parece indicar que se asentaría sobre el muelle 17, el conocido como muelle multipropósito. En él ya se descargan graneles, además de mármol y bovinas de acero. Se trataría del único que reúne el calado requerido para el atraque de grandes buques de carga. En ese supuesto, los muelles 11 y 13 en los que ahora también se desarrolla la operativa (a cargo de Bergé Marítima, Alicante Port y Cesa Alicante) quedarían liberados.

Mientras, según las fuentes consultadas, la orden de paralización de la operativa ha suspendido la llegada de tres buques previstos para esta semana uno cargado de trigo (desviado a Gandia), otro de caliza y otro de yeso. Esa suspensión ya está propiciado la reducción de la carga de trabajo para el colectivo de estibadores. Como ha contado Alicante Plaza, las tres empresas que desarrollan esa actividad de carga y descarga emprenderán acciones legales contra la orden de suspensión de Medio Ambiente.

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