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servirá para comprender la superposición de momentos cronoculturales de Alicante

Un Portón al Ministerio del Tiempo

El yacimiento arqueológico de la zona de El Portón, en el casco antiguo de Alicante, inicia las obras para musealizar los restos de las distintas etapas históricas que alberga y que van desde la Edad Media hasta la época contemporánea

5/12/2020 - 

ALICANTE. En breve, en Alicante se abrirá, no una puerta, sino un ‘portón’ para atravesar el tiempo y descubrir algunos detalles de épocas pretéritas. Una especie de Ministerio del Tiempo en un complejo arqueológico de importante valor que quedará a la vista de todos y permitirá comprender, de un solo vistazo, las distintas fases que atravesó la ciudad.  Y es que el Patronato Municipal de la Vivienda, en colaboración con la concejalía de Cultura de Alicante, ha reactivado las obras en el yacimiento de El Portón, con el fin de musealizar una zona que alberga descubrimientos de distintas franjas históricas que van desde la Edad Media hasta la contemporánea. Unos vestigios que quedarán expuestos al público a partir de abril de 2021.

Lo que allí se oculta —por poco tiempo —, se descubrió en 2015 durante unas obras que emprendió el patronato para acondicionar una parcela sin edificar en la calle General Rovira. Una intervención que sacó a la luz, primeramente, los restos del portón de entrada a la ciudad bajomedieval de Alicante, del siglo XIV, lo que dio nombre a este yacimiento. “Con los restos de la puerta de entrada se descubrió también una calle completa empedrada, que estaba anexa”, detalla José Manuel Pérez Burgos, jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento. Pero en esas excavaciones que pretendían arrojar luz sobre este descubrimiento, se materializaron nuevos hallazgos, como un tramo de una muralla realizada en la técnica tapial que data del siglo XVI. Una pared que se hacía con tierra arcillosa húmeda, compactada a golpes mediante un ‘pisón’, y empleando para lograrlo un encofrado de madera que se denominaba tapial.

Atravesando esos restos apareció también un fragmento de una antigua canalización que servía para abastecer a la ciudad de agua, proveniente de la Font Santa, en el monte Tossal. Un sistema de riego que toma el agua de acuíferos en lo alto de los valles y la hacen circular por túneles de varios kilómetros y que en este caso llegaban hasta la antigua plaza del Mar, ahora plaza del Ayuntamiento. Acuífero y canalización que fue explotada en época islámica con esa técnica del ‘qanat’ y que siguió utilizándose durante los siglos posteriores. “Daba servicio a la ciudad en época medieval”, explica Pérez Burgos. Con todo, y por si fuera poco, ese valioso emplazamiento desveló además un refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

Todo en un mismo lugar, a pocos metros, e incluso atravesándose, y además en pronunciada pendiente. Los restos más modernos se van superponiendo a otras estructuras más antiguas. De hecho, la canalización de la Fuensanta está rompiendo los muros de época medieval, algo que el técnico considera normal en la evolución de las ciudades. Todo ello, sumado al posicionamiento vertical que tiene la ladera del monte Benacantil —donde se ubican todos estos vestigios—, lejos de convertirse en un inconveniente servirá para comprender fácilmente esa superposición de momentos cronoculturales que atesora la historia de Alicante. Eso sí, la preparación conlleva una complejidad técnica y arqueológica. “Es una excavación complicada, pero, que esté en posición vertical, así como la idiosincrasia que tiene en sí ese punto de la ciudad, le convierten en un referente para el uso didáctico, mucho mejor que si fuese en planta, porque así se aprecia mejor la secuencia histórica”, afirma el técnico

El proyecto, con un presupuesto total de 619.156,32 euros, está coordinado por el arquitecto Jaime Giner y se está realizando en dos fases. Una primera de excavación y consolidación de los hallazgos, y otra posterior para convertirlo en una zona ajardinada y de tránsito que permita al público, a pie de calle, cruzarlo a diario e integrarlo en la cotidianidad de la ciudad. "Tras subsanar una serie de demandas que solicitó la Conselleria de Cultura para otorgar el permiso, hemos comenzado la actividad para musealizar el yacimiento de El Portón", explica Antonio Manresa, edil de Cultura. "Serán cinco meses y en abril terminará la primera fase", detalla, y además justifica la aplicación de las polémicas telas protectoras que cubrían el entorno mientras las obras no se ejecutaban. "En estos dos años, con esas mantas hemos podido preservar los restos mientras no se ejecutaban las obras", afirma. 

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