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salateira, en la montañeta, y racó de luceros

¿Sobreoferta o enfoque erróneo? Dos restaurantes del centro cierran antes de cumplir un año

19/10/2018 - 

ALICANTE. Uno de los sectores más dinámicos del comercio alicantino en los últimos años es el de la hostelería. Pero ese dinamismo funciona en los dos sentidos: por un lado, rara es la semana que la oferta gastronómica de la capital alicantina no suma una nueva propuesta. En el lado contrario, los cierres de negocios no son tampoco infrecuentes. Y no solo cuando se trata de locales históricos que han cumplido una etapa, sino también negocios incipientes que apenas habían comenzado a andar.

Así ha sucedido en las últimas semanas en el centro, donde la oferta gastronómica, una de las más variadas de la ciudad, ha sufrido dos llamativas bajas en poco tiempo. A finales de septiembre echaba el cierre el restaurante de comida rápida sana Salateira, en la plaza de la Montañeta. Y esta misma semana ha bajado la persiana el penúltimo local de restauración de la plaza de los Luceros, el Racó de Luceros.

Salateira abrió en La Montañeta en septiembre de 2017, y cerró el mes pasado

¿Sobreoferta o enfoque equivocado de sus propietarios? Lo cierto es que ambos apostaban por una propuesta low cost, en un caso con la comida italiana y las ensaladas como protagonista, y en otro con los montaditos y los salazones. Uno de los segmentos, precisamente, mejor cubierto en el centro tanto con locales propios como con franquicias de cadenas de comida rápida. Lo cierto es que, antes de cumplir su primer año de vida, los dos negocios han tenido que bajar la persiana, al no contar con el favor del público.

Curiosamente, ambos venían a ocupar también locales que se habían quedado libres tras el cierre de negocios históricos: el primero, la esquina que durante décadas ocupó la tienda de artículos deportivos Sanba, que mantiene viva la marca en su segundo establecimiento de la plaza de la Viña, en La Florida. El segundo, el local de la histórica joyería Rogelio de Luceros. En el primer caso, el local permanece cerrado y ya se ha desmantelado, aunque el rótulo sigue visible en el exterior. En cuanto al Racó de Luceros, que nació en noviembre pasado como una franquicia de Bodega La Fuente, especializada en anchoas, para romper con el franquiciador en junio, ya ha colgado el cartel de 'se traspasa'.

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