opinión

Redefiniendo la globalización, expectativas para este año

2023 fue complicado para el comercio mundial y, según la OMC, el tráfico de productos creció un 0,8%, menos de la mitad del 1,7% previsto

10/01/2024 - 

VALÈNCIA. 2023 fue un año difícil para el comercio mundial. Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), el tráfico de productos creció sólo un 0,8%, es decir, menos de la mitad del 1,7% que pronosticó a principios de ejercicio. Lo hizo viéndose afectado por una inflación creciente, altas tasas de interés y tensiones geopolíticas latentes. ¿Qué nos depara el 2024?, ¿podemos esperar más de lo mismo?, ¿o la situación empezará a estabilizarse?

1) La globalización seguirá su curso en 2024

No hay duda de que la globalización está bajo fuego en muchas naciones. El comercio internacional -y de hecho toda la idea de apertura económica- se ha visto desafiado por una larga serie de shocks masivos que van desde el Brexit y los aranceles del presidente Trump hasta la pandemia, las guerra ruso-ucraniana y Palestina- Israel, y las crecientes tensiones geoeconómicas.  

Las noticias están repletas de titulares sobre la desglobalización y la adopción de políticas comerciales e industriales proteccionistas. Pero los hechos son que el comercio mundial de bienes -en proporción del ingreso global- se ha recuperado de los mínimos causados por la covid-19. Por el contrario, el comercio de servicios digitalizados nunca se vio resentido, ni siquiera en lo más profundo de la pandemia. El comercio de bienes seguirá estancado en 2024, mientras que el comercio de servicios electrónicos o digitales seguirá creciendo.

2) Estabilización de las tensiones geoeconómicas entre Estados Unidos y China

Estados Unidos y China son rivales estratégicos en lo económico, político, cultural y militar. Pero ninguno de los dos quiere que esta intensa competencia conduzca a un conflicto armando. Estados Unidos está tratando activamente de impedir que China adquiera tecnología que contrarreste la ventaja militar americana y promueva la diversificación y la reducción de riesgos del suministro estadounidense. Esto implica fomentar una mayor producción en EE UU y al mismo tiempo obstaculizar la producción en China de ciertos productos, especialmente semiconductores de más alta gama así como tecnología relacionada con la computación cuántica o la inteligencia artificial avanzada con usos militares y de vigilancia. Aparte de estos bienes, la Administración Biden en general no está aplicando políticas destinadas a obstaculizar la prosperidad económica de China.  

Las represalias de China hasta la fecha también han sido muy moderadas, limitándose a exigir licencias de exportación para unos algún producto fundamental para la producción de semiconductores (galio, germanio y grafito). Ambas partes están tratando de enfriar el conflicto; mientras las rivalidades entre grandes potencias suelen ser estables, pero hay que tener cuidado porque las cosas pueden empeorar rápidamente.  

3) Continuarán tensiones relacionadas con el cambio climático

Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y las perturbaciones relacionadas con el clima afectarán cada vez más a los negocios internacionales y al comercio internacional a nivel mundial. La interconexión del comercio global sólo amplificará los riesgos de perturbaciones relacionadas con el clima con los miles de millones de trabajadores de servicios que no hablan inglés.

¿Cómo sabemos que el clima extremo es cada vez más común debido al cambio climático? Nada es seguro en el 'negocio' del cambio climático, pero hay muchos indicios de que el clima inusual que el mundo ha visto en los últimos años no es una casualidad. Para resistir los desafíos de los fenómenos climáticos extremos, los Gobiernos  y los líderes empresariales deberán trabajar juntos para construir sistemas más resilientes y adaptables.


4) La traducción simultánea de voz (SST) seguirá transformando el comercio internacional

Los angloparlantes, que durante mucho tiempo han tenido una ventaja en lo que respecta al comercio internacional, especialmente el comercio de servicios, tendrán más competencia. Dado que la traducción automática es tan buena y mejora tan rápido, los angloparlantes pronto se encontrarán en una competencia mucho más directa con los miles de millones de trabajadores de servicios que no hablan inglés. La traducción automática no les permitirá hablar perfectamente, pero quizás lo suficiente como para participar en el trabajo de oficina remoto. El resultado será un tsunami de talento global en los sectores de servicios en línea. Esto aumentará las opciones que enfrentan los empleadores o los trabajadores remotos, generará más oportunidades para los trabajadores altamente cualificados y con salarios bajos en los mercados emergentes y creará mucha más competencia para los trabajadores de las economías avanzadas que tienen trabajos que pueden realizarse de forma remota.

5) 'Superaño' electoral perturbará la política comercial

Más de 2.000 millones de personas que viven en algunas de las economías más importantes de la Tierra votarán este año en las elecciones. Tradicionalmente , los previos a las elecciones no suelen favorecer el comercio internacional. Muchos políticos oportunistas, tienden a culpar a países terceros de los males internos y usar este argumento como arma electoral. Los gobiernos ya están maniobrando para lograr logros políticos a corto plazo golpeando a los socios comerciales. Valga como ejemplo la investigación de la Comisión Europea sobre las importaciones de vehículos eléctricos procedentes de China, cínicamente programada para emitir un veredicto justo antes de las elecciones al Parlamento Europeo. Por otro lado, es probable que los políticos estadounidenses comiencen a  ser más duros con el comercio y la inversión china a medida que se acercan las elecciones de noviembre de 2024. Además, estas elecciones  serán tan reñidas que la paciencia de la Administración Biden con la UE en materia de acero probablemente se romperá en los próximos meses , lo que provocará tensiones comerciales transatlánticas en 2024.


6) La tensión geopolítica hará que los gobiernos usen las cadenas de suministro como medida de represión

Con la tensión geopolítica en la mente de muchos gobernantes, las consideraciones sobre la seguridad del suministro seguirán siendo un punto relevante para muchos gobiernos y grandes compradores durante 2024. ¿Rusia volverá a presionar a las exportaciones de granos de Ucrania? ¿China tomará represalias contra las medidas comerciales y de inversión de Estados Unidos frenando las exportaciones de los llamados minerales de 'tierras raras', fundamentales para la producción de muchos productos de TI?... Además, África está avanzando en la implementación de un acuerdo de libre comercio continental masivo, fortaleciendo los lazos entre las naciones que probablemente verán el crecimiento demográfico más rápido hasta 2050.

Si la situación en  Gaza sigue sin control, algunos estados árabes petroleros podrían encontrar imposible resistir las presiones nacionales para imponer embargos de petróleo. Es poco probable que estos causen los mismos daños que los observados durante la década de 1970. Aun así, los aumentos de los precios del petróleo son lo último que la mayoría de las economías necesitan mientras sus bancos centrales controlan la inflación.

7) El impacto de las presiones de la política comercial comenzará a sentirse

Una serie de presiones de política comercial de lenta combustión pasarán a primer plano durante 2024. En octubre de 2023 entró en vigor el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM) de la Unión Europea. Este plan impondrá impuestos adicionales a las importaciones procedentes de fuera de la UE que no puedan demostrar que han pagado las tasas por el carbono generado durante la producción de sus productos. Los importadores empezarán a recibir sus primeras facturas CBAM a principios de 2024 e inevitablemente reacciones , enfrentamientos , represalias o barreras a esta implementación por parte de la UE. Se espera enfrentamientos que acaparen los titulares sobre los impuestos al carbono. Otros puntos delicados incluyen las regulaciones de la UE sobre el abastecimiento de productos de áreas con gran deforestación y los planes en proceso para imponer una regulación extensa sobre las cadenas de suministro transfronterizas, que operan dentro y fuera de la Unión Europea.


8) El mundo no se dividirá en bloques comerciales siguiendo líneas geopolíticas

A pesar de estas preocupaciones, es poco probable que la tan temida división de la economía mundial en bloques comerciales separados se produzca durante 2024. El desencadenante más probable sería un conflicto entre China y Estados Unidos por la situación en Taiwan , especialmente después de las elecciones de los próximos días. Para muchos gobiernos occidentales, cualquier intento de China de invadir Taiwán sería un paso demasiado lejos y probablemente resultaría en duras sanciones económicas contra Beijing. Sin embargo, los expertos militares estadounidenses no advierten al menos públicamente que esto pueda suceder en 2024. El cisma no es imposible en 2024, sino, muy improbable.

9) África y Asia seguirán siendo los puntos álgidos para la política comercial

En este sombrío telón de fondo hay algunas tendencias positivas que seguirán creando oportunidades para empresas con visión de futuro. África avanza rápidamente con continuos acuerdos de libre comercio a la vez que su población crece casi de manera exponencial. Además, en general, la decepción expresada al otro lado del Atlántico hacia la globalización y el comercio global no encuentra contraparte en toda Asia Pacifico. El error aquí es dejar que los discursos de 'suma cero' en occidente dominen la toma de decisiones lideres empresariales. Después de una masiva temporada electoral 2024, algunos pueden concluir que la reducción de riesgos necesaria implica limitar la exposición a economías occidentales maduras y de crecimiento más lento.

Ignacio González Ochoa es socio director de AVD Consultores

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