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tribuna / OPINIÓN

Nos haremos mayores 

19/01/2020 - 

El martes 14 de enero se celebró el primer Consejo de Ministros del reciente Gobierno de España. Y una de sus primeras medidas ha sido aprobar la subida retroactiva del 0,9% de las pensiones. Con esta subida se beneficiarán alrededor de 10 millones de pensionistas y 65.000 personas pertenecientes a las clases pasivas. De esta forma, los pensionistas ven satisfecha una de sus reivindicaciones tras numerosas concentraciones a lo largo de todo el territorio nacional.

Ha sido necesario para ello que la condición impuesta por Pedro Sánchez, ser investido presidente del gobierno, se haya materializado. Pero, de forma similar a lo que ocurrió en la campaña electoral, aunque los partidos políticos quieran arrogarse el mérito de haber subido las pensiones durante sus mandatos, este incremento es gracias a nuestros mayores. Se trata de una obligación forzada por las manifestaciones y repercusión mediática de los pensionistas. Ellos son los verdaderos responsables de esta subida.

Esta reivindicación, como han repetido hasta la saciedad nuestros pensionistas, no se debe a un interés de este colectivo, sino que lo han hecho pensando también en los que, antes o después, nos encontraremos en su misma situación. Tenemos que ser conscientes de que el hacernos mayores es algo inevitable y que, aunque ahora no pensemos en ello, porque aún creemos que nos queda mucho, tarde o temprano llegaremos.

Sin embargo, esta subida no es más que una tirita que no contendrá la hemorragia de los problemas de nuestros mayores. La subida de las pensiones, aunque importante, no es la única variable que hay que mejorar. Tenemos que ser conscientes de que este problema se agravará en el futuro. España, es uno de los países con la tasa de natalidad más baja, noveno a nivel mundial y en Europa, con un 7,96%. En similares términos, la Comunitat Valenciana es la décima autonomía con la tasa más baja, un 7,68%. Y, a nivel provincial, Valencia está en la posición 26, 7,62%, Alicante en la 27, 7,66%, y Castellón en la 34, 8,05%.

En la otra cara de la moneda, España, con 83,3 años, es el tercer país a nivel mundial y el segundo de Europa con mayor esperanza de vida. Por su parte, mientras que la Comunidad Valenciana ocupa la posición 14, con 82,58 años, a nivel provincial, Alicante está en la plaza 34, 82,79 años, Valencia la 39 con 82,46 años y, finalmente Castellón, la número 40 con 82,37 años.

Este escenario ha supuesto que, en 2018, según la Encuesta de Continua de Hogares del INE, España contara con casi 9 millones de mayores de 65 años, un 19,07% de la población total. De los cuales, cerca de 950.000 residen en la Comunidad Valenciana, ocupando el noveno puesto con un 19,04%. Por provincias Alicante con 359.354, 19,54%, Castellón con 109.608, 19,54%, y Valencia con 477.776, un 18,75%. Situación que no hará más que agravarse en el futuro. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INE) ya ha estimado que una de cada cuatro personas tendrá más de 65 años en 2033, un 33,1% más que en la actualidad.

Ante esta situación, ¿estamos preparados? Se hace necesario que las personas mayores puedan y podamos vivir la jubilación y vejez con calidad de vida. Para ello es necesario que los gobiernos nacionales, autonómicos y municipales adopten un papel activo. Sin embargo, parece ser que esto no está siendo así. Los retrasos en la Ley de Dependencia plantean un futuro nada halagüeño.

Es primordial reducir el tiempo medio de la tramitación de los expedientes de dependencia. Según la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, en junio de 2019, la Comunidad Valenciana tardaba 536 días. No es de extrañar que sea la comunidad autónoma que tiene más personas reconocidas como dependientes desatendidas, ocupando el número 11, con el 12,56%. Y, como no podía ser de otra forma, según el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), en marzo de 2019 el 64% de las solicitantes de atención a la dependencia son mujeres. 

La necesidad de cuidados, la soledad y el aislamiento de nuestros mayores es una realidad, por desgracia, habitual. En consecuencia, disponer de un número de plazas en residencias públicas es algo fundamental. Según datos del INE en 2018, en España más de dos millones de mayores de 65 años, un 4,40% vivían solos. De los cuales, cerca de 212.000, un 4,30% lo hacen en la Comunidad Valenciana, ocupando la posición número 11. En Alicante residen 82.400, 22.800 en Castellón y, 100.300 en Valencia. Es fundamental arbitrar medidas que supongan disponer de una jubilación digna.

Sin embargo, aunque la demanda se ha disparado, la inversión pública es insuficiente y prácticamente inexistente. Y es ahí donde el sector privado ha encontrado un nicho de negocio que está copando. Los fondos de inversión internacionales han irrumpido en este sector a costa de que los precios se hayan disparado haciéndolos inaccesibles para la mayoría de nuestros mayores. Tener una jubilación digna se ha convertido en todo un lujo que no está al alcance de todos.

En la Comunitat Valenciana, el precio de las residencias públicas o concertadas debe garantizar que puede ser asumido con los ingresos mensuales. En la convocatoria de la Generalitat Valenciana en el año 2019, el precio de referencia de la residencia de acción concertada social se fijó en 1.825€ para las plazas residenciales y de 925€ para los centros de día. Y en el caso de las privadas, el precio medio fue de 1.585,56€ de media, siendo la tercera comunidad con los precios más bajos. Si tenemos en cuenta que, según el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en 2019 la pensión media en la Comunidad Valenciana fue de 909,30€, en Alicante de 854,66€, en Castellón 876,72€ y en Valencia 949,34€, las personas que necesitan una residencia tendrán dificultades para poder pagarla.

Sin embargo, a pesar de la necesidad de disponer de plazas públicas de residencia, de las 372.985 plazas ofertadas en 2019 a nivel nacional un 72,84% son privadas. Situación que se agudiza en la Comunidad Valenciana, donde de las 26.810 plazas ofertadas, un 80,10% lo son. A nivel provincial, de las 8.168 de Alicante, 80,10% son privadas, de las 3.127 Castellón, el 79,08% y de las 15.515 de Valencia, el 85,21%.

El tiempo pasa inexorablemente y nos haremos mayores. Y, dependiendo de lo que hagamos ahora así será nuestro futuro. Es necesario que nuestros gobernantes no escurran el bulto como llevan haciendo durante demasiado tiempo y tomen medidas para que tengamos una vejez digna y de calidad.

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