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Los pubs que quieran abrir en el centro no podrán estar a menos de 50 metros de otro

24/08/2017 - 

ALICANTE, (EP). Los nuevos pubs y locales de ocio que quieran abrir sus puertas en el centro tradicional y el casco antiguo de Alicante no podrán estar a menos de 50 metros de distancia de otro y no podrá haber más de tres establecimientos de estas características en un radio de 70 metros.

Así lo establecen los informes redactados por los técnicos municipales para elevar a exposición pública las modificaciones de los planes especiales del centro, que la Junta Local aprobó este miércoles. Asimismo, imponen como requisito que la superficie mínima de los locales en el centro tradicional sea de 100 metros cuadrados útiles y de 50 en el casco antiguo.

Estos informes, a los que ha tenido acceso Europa Press, son los que han avalado el expediente de modificación de los artículos 48 y 22 de los planes del Centro Tradicional y el Casco Antiguo de la ciudad, cuya exposición pública es un requisito "imprescindible" para evitar nuevas licencias de discotecas, pubs y otros locales de ocio" en estas zonas, según informó el consistorio en un comunicado.

La propuesta de acuerdo de la Concejalía de Urbanismo, que dirige Miguel Ángel Pavón, evita que decaiga este jueves la suspensión de licencias de actividades "susceptibles de ocasionar molestias a los vecinos", acordada en la Mesa de Veladores en 2016.

De esta forma, según el consistorio, el Ayuntamiento "da pasos en el cumplimiento del pacto de gobierno, en el que se comprometió a atajar el grave desequilibrio que se dio durante los gobiernos populares, por la proliferación, sin control, de locales de ocio".

La propuesta de acuerdo presentada por la Concejalía de Urbanismo supone sacar a exposición pública durante 45 días el expediente de modificación de los artículos 48 del Plan Especial del Casco Antiguo (PECA) y el 22 del Plan Especial del Centro Tradicional (PECT), "que posibilita la prórroga, un año más, de la suspensión de nuevas licencias de discotecas, pubs y otros locales de ocio en el centro tradicional y el casco antiguo". Tras este trámite, deberá pasar por Pleno para su aprobación.

En estos informes, los técnicos del Ayuntamiento han dividido las actividades en función de los horarios de funcionamiento, "fundamentalmente del horario máximo de cierre nocturno por ser éste el factor de mayor impacto negativo sobre el uso residencial predominante en la zona".

Para ello, siguiendo el decreto 21/2016, de 29 de diciembre, de la Generalitat, se ha tomado el horario de cierre hasta la 1.30 horas como criterio para agruparlos. Así, en el grupo I -con cierre anterior a esta hora- englobaría a restaurantes, cafeterías, museos o cines, mientras que en el II estarían incluidos salones de banquetes, pubs, discotecas o salas de fiesta, que serían los que están sujetos a estas restricciones que, por otro lado, no afectan a los locales que ya están funcionando.

35,84 locales por 1.000 habitantes

Los informes señalan también que en el centro tradicionales hay 193 establecimientos tipo restaurantes y cafeterías, lo que representa 35,84 locales por 1.000 habitantes. En cuanto a los locales tipo pubs, hay 36 establecimientos, con lo que se obtiene un parámetro de 6,68 locales por 1.000 habitantes.

En cuanto al casco antiguo, hay un total de 56 establecimientos del grupo I, 20,53 locales por cada 1.000 habitantes, y 135 establecimientos del grupo II, 49 locales por cada 1.000 habitantes.

Concentración

Esta "concentración" de estos locales provoca "un notable incremento de la presión acústica en la vía pública" lo que supone "un alto grado de incompatibilidad con el uso residencial, especialmente en horario nocturno.

Por todo ello, el objetivo fundamental de la modificación es "evitar que se incremente el número de locales de estas características o que se extiendan por el resto del casco antiguo, con la finalidad de impedir que se acentúen o se amplíen las molestias actuales a la totalidad del ámbito regulado por el presente Plan Especial" o, como señalan, en última instancia "mantener, como mínimo, el actual nivel de compatibilidad entre el uso residencial del barrio y las actividades recreativas y de ocio".

En referencia a las mediciones del ruido, se concluye que la presión acústica se acentúa de manera muy considerable los fines de semana, en días festivos, y que en la mayoría de los sonómetros los niveles acústicos muy elevados (superiores a 65 dB), se mantienen como mínimo hasta las 4.00 hORAS de sábados y domingos.

Críticas del PP

Por su parte, el portavoz del grupo local del PP en el Ayuntamiento de Alicante, Luis Barcala, ha lamentado "la falta de capacidad del tripartito -PSOE, Guanyar y Compromís- para alcanzar consensos y llegar a acuerdos entre ellos mismos" en esta cuestión y ha advertido de que "esta incertidumbre supone un freno para la creación de empleo y la generación de nuevos negocios".

Al respecto, ha apuntado que ha sido la decisión del PSOE de "desmontar" la Unidad Fox para controlar los veladores y garantizar la seguridad de los vecinos, "lo que ha motivado la respuesta del vicealcalde, Miguel Ángel Pavón, de suspender las licencias". Por ello, a su juicio, el resultado es que "se siguen ignorando las reivindicaciones de los vecinos y se sigue poniendo en riesgo la generación de riqueza y puestos de trabajo en la hostelería".

Al tiempo, ha afirmado que Urbanismo "debería haber solucionado ya los motivos que le llevaron a una moratoria de un año para la concesión de licencias de pubs y restaurantes en el centro, porque mientras no lo hace está frenando la iniciativa privada y el desarrollo de la economía de nuestra ciudad".

Por ello, ha manifestado que "el tripartito carece de un modelo que concilie el interés de los vecinos y el interés de los empresarios de hostelería", a lo que ha añadido que "es incapaz de dialogar entre sí y lo que hace es jugar con los interesados en lugar de proponer soluciones". De hecho, ha citado como otros ejemplos de falta de diálogo el problema de la limpieza o la llegada de Ikea.

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