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POR AMOR AL ARTE / OPINIÓN

Leonor de Borbón

8/04/2018 - 

Esta semana será histórica no por la chilena, ni por la secularización del Hospital de Alzira ni por el anuncio de la reversión del de Dénia. Tampoco por el regalito de Merkel con la liberación de Puigdemont, sino por la Feria de Sevilla en la que el PP ha retransmitido solemne y oficialmente su autodestrucción. La cantera, el banquillo popular huye despavorida del siniestro juego de los 10 Negritos. De un autoritarismo que no deja crecer a nadie. Del armario de la calle Génova. De la dulce muerte marianista. De la gaviota. De la encina.

 Mariano Rajoy ha decidido que Albert Rivera sea el próximo líder de la derecha y presidente del reino de España. Ha inducido al suicidio a Cristina Cifuentes. Además, le ha dado el tiro de gracia a Isabel Bonig con unos presupuestos que humillan a todos los valencianos y en especial, a nosotros, los alicantinos: los últimos de la cola. Apestados. César Sánchez ha perdido su ocasión de oro de ejercer como líder de facto del PPCV. Ha optado agrandar la grieta africana, limitándose a ser un ejecutivo de Génova rompiendo con su tierra. Juan Carlos Moragues y el sesudo José Miguel Saval han salido a dar la cara por el castigo Cristóbal Montoro: damos por perdidas Madrid y València.  Ni Soraya ni Pablo Casado, ni González Pons ni MJ Català. Esto no tiene arreglo. Fin de ciclo.

Con todo, nadie se atreve a matar al padre. Menos todavía al anciano de la tribu. Justo en la Caserón de la Moncloa o bajo la luz del quirófano. Que conste que me encanta Letizia Ortiz y, ante todo, el manotazo que la futura heredera Leonor le da a su abuela. Tiene mala leche. Futuro. Vuelve la Zarzuela.

El porvenir despega mañana con la salida de Gabriel Echávarri y su cohorte del ayuntamiento alicantino. Aunque casi todo está hablado, puede saltar alguna sorpresa, pero Eva Montesinos presidirá, sonriente, la pasarela de moda transhumante de la cabecera política de la Peregrina. Que girará en torno a los nombres de los mimbres del próximo ayuntamiento. La romería también trenzará definitivamente el pacte del  Botànic.  La alianza de sangre entre Mónica Oltra y Ximo Puig tiene vocación de supervivencia, de trascendencia a las próximas elecciones autonómicas. Convocadas por adelantado o no. Caiga, se lleve por delante o no al Bloc y a parte del Antiguo y Nuevo Testamento del PSPV-PSOE por un asunto denunciado hace años por nuestro Herr Direcktor Miquel González y que alguien ha depositado graciosamente en las manos de Pepe Císcar, o sea, de Eva Ortiz. Y en los 4 juzgados que lo llevan.


Se nos ha revelado una Isabel Bonig compasiva. Tipo Bush hijo. Pero no con Puig ni con Oltra, sino con Milagrosa Martínez, el Pare Camps, los Cotino, Alfonso Rus y así hasta con el último resucitado del Apocalipsis. Bonig sabe que a quien debe temer es a los suyos. Por eso mismo Aznar vino al territorio prohibido –el famoso cordón sanitario del PP-  para desde FAES atar bien lo de la visita del Papa y calentar todavía más la convención de Sevilla. Hundiendo a su enemigo Rajoy y echándole una mano a Albert Rivera. Que todavía no ha tenido tiempo de llamar a su trastiendaartística. El de la formación naranja no le ha hablado a ese Emigdio Tormo defensor de la legión -tipo Barcala pero en modo piloto de avión- en les Corts, ni a Mari Carmen Sánchez ni al lizondista Fernando Giner ni a la Yaneth Giraldo de los contratos fraccionados –pero chica, no ves que  en todos los sitios estamos igual- para decirles que den estabilidad mientras se hunde el enemigo. Que no son los rojos. Ni siquiera los catalanistas. Sino nuestros  propios  santos padres franquistas a los que vamos a enterrar en la cuenta del Régimen del 78. Giraldo, después del toque de diana, dará paso a Montesinos. Toni Cantó es un misterio.

Pablo Iglesias ve la luz. Neutralizada la ofensiva Carolina Bescansa y con el sonoro silencio –también ai mare! en el caso Cifuentes- de Íñigo Errejón este fin de semana, una vez amarradas las siglas de Podemos en las papeletas –lo que significa hacer caja- lanzará En Marcha a los suyos hacia la tensión electoral. Las mareas van y vienen. Suben y bajan. Ada Colau y Manuela Carmena juegan en otra división. Aquí habrá que ver cómo se liga con la nueva dirección de EU de Rosa Pérez. Podemos en Alicante no quiere saber nada de Pavón y sus compañeros. Allá arriba se abre la guerra en la patronal. Uepal contra la CEV de Salvador Navarro. Ganará el AVE de Boluda, Roig. El auténtico poder económico valenciano.                                                                         

El mejor Rafa Nadal se moja jugando la Copa Davis en la plaza de toros del cap i casal. La Fundación CAM tiene un plan. Vuelven los bocetos de Rubens en El Prado. La cultura alicantina parece que está a la espera. No acaba de arrancar. Ni sedición. Ni rebelión. Un destello: las magníficas esculturas de Frutos María en el MUA. Abril en dansa. Facebook ya es la primera empresa cultural y de entretenimiento del mundo.

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