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en 2011 ya fallecieron otras dos personas

La Cala de Finestrat, 'punto negro' en riadas con tres muertos

18/12/2016 - 

FINESTRAT. El fallecimiento de un hombre este sábado en Finestrat  como consecuencia de las fuertes lluvias ha traído al municipio el recuerdo de un episodio similar ocurrido hace cinco años a escasos metros, y que en aquella ocasión tuvo como resultado la muerte de un matrimonio británico.

La gran avenida de agua que discurría por La Cala de Finestrat ha arrastrado al hombre de 65 años cuando se disponía a retirar su coche de una zona en la que se había prohibido aparcar debido a las lluvias. Desde el consistorio han insistido que se trataba de una imprudencia por parte de la víctima, pues la calle estaba cortada desde la noche anterior y no se podía aparcar, en previsión de que se pudieran producir episodios de tormentas intensas. Además, en el vídeo difundido por las redes sociales, se ve como al hombre se le advierte de que no debe ir a recuperarlo. Pese a ello, como se puede ver en las imágenes al hombre, no hizo caso y la corriente los arrastra hasta el término municipal de Villajoyosa, en concreto, hasta la playa de la Punta del Conill, donde se ha recuperado su cadáver.

En octubre de 2011, a pocos metros de donde se ha producido el suceso fallecían dos turistas británicos que pasaban sus vacaciones en Benidorm, como consecuencia de la inundación de un mercadillo que se localizaba en el cauce de un barranco.

Las dos personas murieron tras quedar atrapadas entre los restos de los puestos que el agua empujaba. Aquella riada, de apenas 25 minutos, dejó otros cinco heridos y numerosas pérdidas entre los vendedores.

El entonces alcalde del municipio, el popular Honorato Algado, está imputado en la causa que se inició por haber autorizado la instalación del mercadillo sobre el cauce del barranco, por un presunto delito de imprudencia con resultado de muerte y lesiones graves, que se encuentra pendiente de juicio. El Ayuntamiento, en 2013, acordó asumir parte de su responsabilidad en el suceso y abonó algo más de 300.000 euros a los comerciantes del mercadillo

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