EN LA FRONTERA / OPINIÓN

Funcionarios: penalizar la vagancia

12/02/2023 - 

Justo antes de las últimas Navidades, el Gobierno de la nación, presidido por Pedro Sánchez, aprobó en Consejo de Ministros un anteproyecto de ley para la reforma de la Función Pública en la que se establece una evaluación anual para los empleados públicos: la propuesta estrella es la posibilidad de penalizar los “rendimientos insuficientes” incluso hasta el despido. Es decir, son textuales del anteproyecto, castigar a quien no tenga motivación e implicación suficiente. Perseguir a los vagos (esto es mío, no del anteproyecto). El despido es lo más grave. También se contemplan congelaciones salariales, vetar concursos de traslados para los que no superen la evaluación o ponerlos a quitar el polvo de las bibliotecas municipales para que por lo menos hagan algo. Bien. Han tenido que ser PSOE y Podemos los que afronten una de las grandes asignaturas pendientes de la democracia, atendiendo al principio elemental de “si te escaqueas y no cumples, te vas”, como ocurre  en el sector privado. Bien.

Los sindicatos, obviamente -desde CSIF a CCOO-, ladraron, siempre en defensa de unos supuestos derechos corporativos y atávicos que surgieron en el siglo XIX y que se han consolidado como “espíritu sagrado” en pleno 2023, siglo XXI. En el XIX, cuando el turnismo tenía cierto sentido, cuando cambiaba el signo de una corporación pública, cambiaban automáticamente los funcionarios. Tampoco es eso; para nada. La reforma de la Ley de la Función Pública no saldrá adelante. Ni ahora ni aunque gane Núñez Feijóo, y ello a pesar de que parte de una directriz de la Unión Europea, el Plan de Recuperación Económica (que pasa por la eficiencia de las administraciones públicas).

Pues bien, el Ayuntamiento de Elche -leo en el Diario Información- ha aprobado en Junta de Gobierno un incentivo de 1,4 millones de euros a repartir entre 1.200 trabajadores municipales de los 1.500 que hay. Gobiernan PSOE (12 ediles) y Compromís (2). Pero el peso fuerte en esta medida ha corrido a cargo de los socialistas: del alcalde, Carlos González, y del concejal de Recursos Humanos, Ramón Abad . 1,4 millones para todos por igual, en función de su categoría laboral supongo. Da lo mismo que seas vago redomado (la minoría de los funcionarios), vago a secas, cumplidor y eficaz (la mayoría, afortunadamente) o excelente... Esta suerte de igualitarismo contraviene, además de la lógica, la reforma tímidamente emprendida por el Gobierno. Choca y chirría. Y aquí viene el argumento del regidor Abad: en 2022, repartiendo una pedrea de 700.000 euros, el absentismo laboral bajó en un 12 %. Es decir, si reparto unas tapas de jamón de jabugo me apunto al cóctel. Si no, me quedo en casa.

Casi que estoy convencido de que la proximidad de las elecciones provocan este tipo de cosas: 1.200 funcionarios, más sus respectivas familias.... nos sale un buen número de votos. La medida se hará efectiva en marzo, diez minutos antes de los comicios locales. Seguro que hay más ayuntamientos que están haciendo lo mismo: escojo el ejemplo de Elche porque está recién salido del horno. Nada más. Gambas para todos y algo de beber.

Un pequeño delito

Reflexiono a hechos consumados (pequeño delito para un periodista). La Casa de las Brujas será a partir de ya la sede de la Conselleria de Innovación, Universidades Ciencia y Sociedad Digital, que preside Josefina Bueno. Y la sede de la Presidencia de la Generalitat, que se encontraba en Las Brujas, se desplaza al edificio histórico de Correos (una exótica compra del Consell al Estado para sanear Correos). La Casa de las Brujas es el edificio más singular del modernismo en Alicante: un palacete chic, construido en el 98 (del XIX), sin parangón. Un edificio tan singular merece, digo yo, un uso igual de singular: la Presidencia. No sé quien ha tenido esta brillante idea: otro pequeño/gran delito. Y, encima, en Las Brujas no caben, ni por asomo, todos los cargos, séquitos, y funcionarios de la Conselleria. Yo huelo chapuza. Chapuzón.

CODA 1. La Conselleria de Cultura de Raquel Tamarit sigue reforzando el ciclo de Danza València, que echó a andar a finales de los ochenta, y que se encontraba al borde de la extinción. La Generalitat y el Consistorio que preside Joan Ribó, básicamente, van a aportar 400.000 euros. También colaboran el Inaem y el Teatro Escalante. Muy bien. Se centralizarán las actividades  en abril bajo la gestión de María José Mora. Por complejo de pueblerino, y porque no soy mucho de hacer demagogias con los agravios comparativos, suelo guardar silencio. Pero clama al cielo que Abril en Danza, impulsado por Asun Noales desde hace una década, haga lo que haga con un puñado de euros (aportados en buena medida por los ayuntamientos de Elche y Alicante); y a dios gracias. Tenemos por tanto dos abriles... para empacharse.

CODA 2. La exalcaldesa de Alicante Sonia Castedo trabaja de relaciones públicas en un local de copas, Blitz, con zona para reuniones de ejecutivos y espacios de coworking. Excelente. Ganarás el pan con el sudor de tu frente: la política te lo da todo y te lo quita todo. ¡Éxitos!

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