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tribuna libre / OPINIÓN

El modelo extinguido

21/07/2017 - 

El dicho popular afirma que 'a rey muerto, rey puesto', pero no dice aquello de 'a rey muerto, marquesillo colocado'. No lo dice porque esto último no sería asumible en la sabiduría popular. Esto, en cierta medida, es lo que ha ocurrido. Terminada Cierval, una entidad provincial se arroga el poder autonómico, sin contar con nadie, sin sumar a nadie, sin considerar a nadie. Una provincia, Valencia, usurpa el espacio de una entidad que representaba al conjunto de la Comunitat Valenciana y se autoproclama representante de todos y de todo. Sin más.

Para muchos es una manifestación clara y nítida de la demostración de un supuesto poder absolutista, como cuando Luis XIV afirmó aquello "El Estado soy yo". Pues lo mismo debe pensar alguno cuando le preguntan quiénes son los empresarios y qué es la Comunitat Valenciana. Y él responde: Los empresarios y la Comunitat Valenciana soy yo. 

En realidad, el representante de los empresarios puede ser cualquiera, lo importante es que los representados lo acepten, se asuma y sientan que sí son defendidos. Y sobre todos respetados.

Y no nos sentimos respetados cuando se afirma que nuestro modelo, el de toda España, es un modelo extinguido. El que alguno ha definido como modelo extinguido es el modelo que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) asume, entiende, respeta y defiende. Un modelo donde los diferentes sectores y entidades se agrupan en organizaciones provinciales para defenderse mejor como sectores y como territorio.

Así ocurre en COEPA, que en sí misma no es nada, por lo tanto no tiene que representarse ante nadie. COEPA es la suma de muchas entidades sectoriales de una de las provincias con mayor capacidad industrial –a pesar de los diferentes gobiernos– que tienen como objetivo reivindicar y luchar por mejoras estratégicas en el territorio donde se asientan, sin perder en el horizonte que pertenecemos y queremos pertenecer a la Comunidad Valenciana, donde también debemos pelear ante otros territorios de nuestros país. Como hacemos desde España ante el resto de miembros de la UE; y como en conjunto, la Unión Europea nos defendemos ante los BRIC, ante Estados Unidos o antes los países orientales.

Lo único que está a extinguir es que una entidad –al socaire de ciertos poderes políticos– se atribuya una representatividad que nadie del sector le ha dado, sólo por las alas que le impulsan desde determinados sectores políticos. Lo que está a extinguir es ese modelo de patronal arrimada a un partido político u otro –que lo mismo da-, quedando así sin autonomía, sin libertad y condicionada a los envites y caprichos del mandamás de turno. Lo que está a extinguir es que las patronales sean otra vez una cancha de fango político, donde lo último que importa son los problemas cotidianos de los sectores y de sus empresas, en unos tiempos aún complicados y cada vez más complejos.

Lo que está a extinguir es la imposición del valencianismo como un todo, y también como cada una de sus partes, sin que ni el norte ni el sur contásemos para nada. Está por extinguir el verbo ‘vertebrar’ la Comunitat Valenciana cuando lo que se pretende es rompernos los huesos,  devorarnos a los alicantinos y castellonenes como si fuéramos gambas, primero cortándonos la cabeza y dejándonos sin patas hasta ser engullidos.

¿Habría tal defensa de una patronal autonómica de algunos dirigentes políticos si la propuesta fuera desde Castellón o desde Alicante? Sería impensable, ¿verdad?

Es por lo tanto necesario, y urgente, que configuremos una patronal autonómica que tanta falta nos hace. Pero donde todo el mundo participe de igual a igual, sin supremacías de territorios, con diálogo y espíritu de consenso. La cuestión es que debemos evitar el 'gobierno de unos pocos' que se plantea desde Valencia, para asumir 'la responsabilidad de todos'. Luego, si es necesario al rey muerto le pondremos otro rey, o si se tercia un marquesillo.

Jaime Llinares Aragonés es presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Montajes Eléctricos y Telecomunicaciones de Alicante, y vicepresidente de Coepa


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