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los socios inyectan 23 millones para cubrir las pérdidas del ejercicio 2018

Ecisa reduce su facturación a 83 millones y pone en marcha su nuevo plan de negocio

17/08/2019 - 

ALICANTE. La constructora alicantina Ecisa cerró el ejercicio 2018 con una caída del volumen de negocio que se explica por la desconsolidación del negocio en Qatar (al abandonar el accionariado de su antigua filial en el país, Harinsa) y la salida de Chile tras la ruptura del contrato con el Gobierno del país andino por el centro cultural GAM. Según reflejan las cuentas anuales consolidadas de la constructora, Ecisa ingresó cerca de 83 millones el pasado año, algo menos de lo previsto (y lejos de los 126 millones de 2017), y cerró con unas abultadas pérdidas atribuidas al pufo chileno y el cambio de modelo de negocio, con vuelta a la construcción residencial en España, que comenzó el pasado ejercicio: 23 millones de euros.

La memoria de las cuentas anuales, consultadas por Alicante Plaza, refleja que los socios de la constructora, el holding catarí Al Alfia y los hermanos Peláez, realizaron durante el pasado ejercicio una inyección equivalente a las pérdidas, para mantener inalterados los fondos propios y el patrimonio de la sociedad. De esta forma, Ecisa absorbió el impacto de las pérdidas en su balance antes de cerrar el ejercicio, en el que también decidió provisionar los sobrecostes detectados en algunos de los proyectos residenciales en marcha, que han lastrado su rentabilidad. Una forma de dar por cerrada la etapa de internacionalización con las cuentas de 2018, y comenzar 'limpia' el nuevo plan de negocio, adelantado hace un año por este diario.

Fuentes de la compañía han destacado a preguntas de este diario que la inyección de los socios, incluida la familia Peláez, demuestra la confianza en el futuro de la constructora, que además logró en diciembre firmar las nuevas condiciones de la financiación bancaria. En total, la deuda bancaria de Ecisa se sitúa en torno a 11 millones de euros, lo que evidencia un nivel de apalancamiento muy reducido en relación a su volumen de negocio. Las mismas fuentes señalan que el ejercicio 2018 estuvo muy condicionado por la salida de Chile, que supone aproximadamente el 60% de las pérdidas registradas. El resto se atribuye al incremento de los costes directos en la construcción residencial entre mediados de 2016 y 2018.

Enrique y Manuel Peláez, en la sede de Ecisa, en una imagen de archivo. Foto: AP

En este sentido, las mismas fuentes indican que los costes directos en el sector de la construcción aumentaron en torno al 12% en ese bienio, fruto de la falta de mano de obra cualificada en todo el sector, lo que provocó que se resintiera la rentabilidad de muchos proyectos firmados en esa etapa, y que en muchos casos estos residenciales se hayan construido a pérdidas. No obstante, la tendencia varió a mediados de 2018, y los proyectos que Ecisa ha firmado de entonces en adelante ofrecen un margen adecuado, según estas mismas fuentes. Así, el reenganche de la constructora fundada por la familia Peláez al 'ladrillo' en España, con el giro estratégico decidido el año pasado al calor de la recuperación del sector (todavía muy lejos de las cifras del boom, eso sí), ha tenido un impacto negativo que la constructora cree que ya ha asumido.

El cambio de rumbo de Ecisa, que con la crisis decidió salir al exterior de la mano de su socio catarí y que con la recuperación del 'ladrillo' ha puesto sus miras en España y, en menor medida, en Argelia, ha motivado también una reestructuración de la plantilla. No tanto en cuanto al número de personas (Ecisa es de las pocas grandes constructoras que no ha llevado a cabo ningún ERE en lo peor de la crisis) como en cuanto a sus funciones. "Hemos reintegrado mucho talento que teníamos en el extranjero", explican estas fuentes, "y se han creado nuevos departamentos fruto del reenfoque de nuestra actividad en España y Argelia".

Al margen de la confianza de sus socios, que por segundo año consecutivo han apostado por reforzar los recursos propios de la empresa para no tener que cubrir pérdidas con reservas, las fuentes consultadas por Alicante Plaza destacan también el aval de la banca a su plan de negocio, que en diciembre de 2018, cuando ya conocían la situación que ahora reflejan las cuentas, mejoraron las condiciones de la financiación: el tramo bullet (4,4 millones) se ampliaba dos años más para vencer en 2024, se ampliaba el tiempo de la línea de avales, que en los últimos ejercicios Ecisa tenía que negociar año a año, y que ahora se firma para un periodo de cinco años, entre otras.

El edificio de Ecisa en la playa de San Juan. Foto: RAFA MOLINA

En cuanto al nuevo plan de negocio, Ecisa apuesta directamente por la construcción privada en España, aunque mantiene su presencia en Argelia, y ha comenzado a trabajar sobre todo para grandes promotoras y fondos de inversión. A finales del año pasado, el por entonces todavía presidente, Manuel Peláez (que dimitió en junio por prescripción médica), destacaba que su empresa estaba levantando residenciales para seis de los ocho grandes del sector, como ASG Homes, Neinor Homes, Kronos, Aelca o Q21, entre otros. 

Las citadas fuentes destacan también que, si se tiene en cuenta solo la facturación de la constructora (las cuentas consolidadas integran el resultado de Steconfer, dedicada a la construcción de infraestructuras férreas en varios países y de la que Ecisa posee el 90%), los ingresos en 2018 ascendieron a 73 millones de euros, lo que supone una mejora sustancial de la facturación en España un año antes (48 millones). El objetivo para 2019, en base a este nuevo plan de negocio, es alcanzar los 100 millones de facturación, lo que supondría un nuevo incremento del 40%.

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