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Buen rollo en el Palau

20/06/2018 - 

ALICANTE. Con matices, pero ambas partes calificaban como positivo el encuentro mantenido la mañana de este martes entre el President de la Generalitat, Ximo Puig, y su homólogo en el Hércules, Quique Hernández.

El cabreo que despertó en el entorno del President el que un día antes se filtrase sin rubor la celebración de una reunión cuya existencia se había omitido de la agenda oficial, daba paso a la cordialidad y las buenas palabras. Está por ver que efecto real puede tener lo anterior, toda vez que la sartén por el mango en todo este asunto y no solo respecto del Hércules, también del Valencia y en menor medida del Elche (gracias a la cautelar otorgada por el Tribunal General), la tiene la Comisión Europea y no la Generalitat o el Gobierno de España, salvo que estos se nieguen a cumplir con las órdenes que lleguen de Bruselas, aceptando por extensión que los frían a multas, claro.

Lo único que puede truncar los planes de la Comisión es que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resuelva otorgarle una cautelarísima (no confundir con la suspensión cautelar) al club, como hiciera días atrás con el Valencia, algo que de entrada provocará que se paralice la ejecución de la decisión de recuperación, se detenga el plazo de pago voluntario de los siete millones de euros que finaliza el 5 de julio y que la Generalitat vea el cielo abierto también en el caso del Hércules.

La entidad del Rico Pérez ganaría tiempo pero no está claro cuánto ya que si bien es cierto que todo apunta a que esa cautelarísima se consolidaría, lo haría de forma temporal, solo hasta que el Tribunal General resuelva el recurso de nulidad interpuesto contra esa citada decisión de recuperación y que el Hércules presentó hace año y medio.

Todo menos pagar

Lo que a estas alturas de partido está claro es que el Hércules no puede pagar de manera inmediata y efectiva los siete millones que se le exigen y tampoco nadie, empezando por Enrique Ortiz y siguiendo por Juan Carlos Ramírez, lo van a hacer en su lugar. 

Tampoco se va a plantear como alternativa un pago aplazado (ayer ni se abordó este asunto) que esté respaldado con garantías tal y como exigía el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) hace solo mes y medio, como requisito para hacerlo seguir a la Comisión; si se decide proponer dicho pago aplazado, lo que se hará simplemente es remitir el ya famoso plan de viabilidad que acompaña al reconvenio, en el que todo se condiciona a militar en el Fútbol Profesional y no se ofrecen garantías ni reales ni personales.

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