ALICANTE.- Carmela Sánchez-Medina es la directora jurídica y compliance officer en Aguas de Alicante. En esta conversación con Alicante Plaza, Sánchez-Medina aborda las cuestiones que afectan al tratamiento legal de la cuestión hídrica, así como a los retos a los que se enfrenta el sector, como la regulación de las tarifas, la captación del agua o la reutilización.
-¿Cuál es el asunto que más litigiosidad genera dentro del ámbito de los recursos hídricos?
-No es sencillo dar una respuesta única ya que depende de la tipología de los distintos servicios relacionados con el ciclo integral del agua. Quizá, en la actualidad los asuntos que generan más conflictividad entre los distintos actores implicados pueden ser los relativos a la obtención y aprovechamiento del agua de que se dispone para abastecer las necesidades de los distintos sectores implicados, uso urbano, agrícola, industrial, turístico, etc. También los referidos a las actuaciones de renovación, mejora y ampliación de instalaciones que es preciso acometer en las infraestructuras de los servicios para evitar su obsolescencia, cumplir los objetivos medioambientales y tecnológicos, y adecuarlas a la nueva normativa que se va promulgando a nivel comunitario, estatal, autonómico y local, así como en relación a su ejecución y financiación y, cómo no, los temas relacionados con el con el pago de los costes por gestión de los servicios y su financiación con cargo a tarifas.
-¿Cómo deberían regularse las tarifas de aguas de abastecimiento? ¿Cuál es el modelo que sigue la administración tutelante, en este caso la Generalitat?
-El marco para la fijación y revisión de las tarifas de abastecimiento domiciliario de agua está definido desde los años 80 por la normativa de precios autorizados. Resumidamente, la regulación actual requiere de una ordenanza municipal que establezca en cada municipio quién tiene que pagar las tarifas y qué tipos de tarifas hay en función del uso del agua, cuándo nace la obligación de pago, cómo se determina el importe por el uso del servicio, y cómo se establece y revisa el importe de las tarifas en base a lo establecido en el contrato de gestión del servicio y, además de esta intervención de los ayuntamientos el sistema requiere la intervención de la Generalitat en la validación y aprobación de los costes que deben financiarse con la tarifa. Este doble sistema de aprobación, con la intervención autonómica, adicional a la municipal, que garantiza una supervisión externa y especializada en el control y determinación de los costes que soporta la tarifa y, además, dota de una mayor agilidad y objetividad a todo el proceso de aprobación de las modificaciones tarifarias, ha demostrado su idoneidad durante un largo período de tiempo y debería mantenerse.
-¿De qué depende su modificación: aumento de costes de transportes, precio del agua en alta, coste de producción en desalinizadora? ¿Cómo debe justificarse?
-Tanto la legislación europea como la española, estatal y autonómica, establecen un marco para la protección y gestión sostenible del agua, buscando alcanzar un «buen estado» ecológico y químico de todas las masas de agua (superficiales, subterráneas, de transición y costeras), determinando que las tarifas del agua deben recoger todos los costes necesarios para ello, incluidos los costes de gestión de los servicios de abastecimiento de agua, los ambientales y de recursos, los sanitarios y de control de la calidad de las aguas, y la amortización y recuperación de las inversiones precisas para lograr ese buen estado de las aguas y un uso lo más eficiente posible de los recursos hídricos que garantice la disponibilidad a largo plazo de este bien escaso.

Por ello, cuando se produce un incremento en los costes que forman parte de la estructura de la tarifa, éstos deben justificarse mediante un estudio pormenorizado de todos los costes del servicio que debe ir adaptándose a la realidad de cada momento, y por parte de las administraciones competentes debe aprobarse la modificación de la tarifa correspondiente, todo atendiendo al principio de promover un uso más responsable del agua y asegurar la financiación de unos servicios de calidad.
-¿Cómo llega el agua a la red de distribución?
-El agua llega a las redes de distribución a través de distintas fuentes, dependiendo de las características del municipio y del entorno geográfico en que se ubica ya que no hay las mismas fuentes de suministro disponibles para un municipio de interior que para los municipios de nuestro entorno costero. Por poner un ejemplo, en el caso de la ciudad de Alicante, el agua que se distribuye proviene de fuentes propias del municipio y de fuentes externas, la Mancomunidad de los Canales del Taibilla y Acuamed, teniendo además un origen mixto, subterráneo, superficial y agua desalada. El agua disponible en cada municipio, sea cual sea su origen, se conduce desde la fuente de la que se obtiene hasta los depósitos de cabecera existentes en la ciudad y, debidamente potabilizada, se lleva desde estos almacenamientos principales hasta las conducciones arteriales y depósitos secundarios de cada servicio municipal, y de ahí hasta las redes secundarias que la distribuyen a los diferentes puntos de suministro a los ciudadanos.
-¿El cliente conoce el recorrido que hace el agua? ¿Debería hacerse pedagogía de ella, sea cual sea el origen?
-Desde las entidades responsables de los servicios de abastecimiento de agua trabajamos diariamente también en el ámbito de la comunicación y de la sensibilización en diferentes formatos y canales, con el objetivo de hacer llegar a toda la ciudadanía el mensaje de la importancia del cuidado del agua en todas las fases del ciclo integral del agua, incluida su reutilización. Junto a otras iniciativas, se ponen en marcha cada año diferentes campañas de comunicación destinadas a trasladar estos mensajes con carácter general, pero también con el foco puesto en determinados colectivos. Las campañas que se realizan tanto desde empresas, administraciones públicas y asociaciones de distinta naturaleza para trasladar la importancia de no incurrir en derroche de agua y del cuidado del recurso, y van dirigidas no solo a la ciudadanía, también a turistas y a clientes de los hoteles y de la hostelería.

Igualmente, se realizan actividades con el foco puesto en la educación medioambiental, como por ejemplo el programa educativo Aqualogia dirigido a escolares de primaria y que llevamos a las aulas desde hace más de una década. Con este programa se les familiariza con el ciclo natural y urbano del agua y se fomenta una actitud positiva hacia el medio ambiente con una metodología basada en la participación y la interactividad. Durante 2024, unos 6.200 niños y niñas han participado en este programa en la C. Valenciana.
-¿Cómo se amortizan las infraestructuras que se construyen para su distribución?
-Las infraestructuras hidráulicas se pueden amortizar de diversas maneras, o con fondos específicos que anualmente se dotan con cargo a las tarifas, con planes de inversión que se amortizan en unos determinados años que dependen del importe de dichas inversiones o durante toda la vigencia del contrato de la concesión para minimizar el impacto en las tarifas correspondientes.
-¿Qué ayudas existen para financiar estas obras? ¿Qué pueden aportar los fondos europeos?
-La Directiva Marco del Agua establece que estas infraestructuras deben financiarse con las tarifas de agua, siendo importante la participación de abogados especializados, como los de la Sección que presido, en la documentación jurídica de las actuaciones y su ejecución. Junto a ello, existen algunas actuaciones promovidas por planes de financiación europeos (p. e. PERTE, FEDER, etc...), pero normalmente estas ayudas no cubren el 100% del presupuesto, en cuyo caso la parte no financiada debe cubrirse con la tarifa, siendo también importante la participación jurídica especializada en la ejecución de actuaciones subvencionadas por lo específico de su normativa reguladora.
-La Comunitat Valenciana tiene una tasa muy alta de recuperación del agua. ¿Dónde se puede recuperar más?
-La recuperación de agua se hace tanto a nivel de consumo de agua potable, reduciendo pérdidas en la captación y distribución, como mediante la depuración y regeneración de aguas residuales La recuperación del agua es un tema crucial en la Comunitat Valenciana, especialmente en un entorno mediterráneo donde el déficit hídrico es una realidad constante. Por eso, y aunque las pérdidas en las redes de distribución de agua potable son muy bajas respecto de la media nacional, el agua regenerada se ha convertido en una solución imprescindible, ya que nos permite generar un recurso adicional que es vital para nuestra sostenibilidad.

¿Qué destino o usos tiene el agua reutilizada?
-Actualmente, el uso principal del agua regenerada se da en la agricultura, un sector que tiene el mayor potencial de crecimiento en cuanto a volumen de reutilización. Sin embargo, no debemos olvidar que también existe un importante margen de mejora en el ámbito urbano, donde actualmente se destina principalmente al riego de parques municipales, aunque el volumen de agua que se puede reutilizar en este caso es mucho menor en comparación con el agrícola. Para aprovechar al máximo este recurso, es fundamental contar con infraestructuras hidráulicas que permitan gestionar mejor su uso y adaptarlo a las necesidades de cada momento.
-¿Se puede llegar al 100% de reutilización?
-Sí, es posible, pero es un objetivo ambicioso que requiere un esfuerzo conjunto y una planificación a largo plazo. Para alcanzar este nivel de aprovechamiento, es imprescindible realizar inversiones significativas en varias áreas clave. En primer lugar, necesitamos ampliar y modernizar las redes de distribución para garantizar que el agua regenerada pueda llegar a todos los sectores que la demandan, desde la agricultura hasta el uso urbano. Además, es fundamental desarrollar sistemas de almacenamiento que permitan gestionar los excedentes de agua regenerada y garantizar su disponibilidad para ajustar la demanda más estacional versus la producción más continua a lo largo del año. Otro aspecto crucial es la mejora de los procesos de tratamiento terciario en las plantas de depuración. Esto implica implementar tecnologías avanzadas que aseguren que el agua regenerada cumpla con los estándares de calidad necesarios para cada tipo de uso, ya sea agrícola, urbano o incluso ambiental.
-¿Se debería hacer más pedagogía de esta práctica?
-Por supuesto, alcanzar el 100% de reutilización también requiere un cambio cultural y una mayor concienciación por parte de la ciudadanía. Es fundamental que todos entendamos el valor del agua regenerada y su papel en la lucha contra el cambio climático y la escasez hídrica. Esto implica promover campañas de sensibilización y educación que ayuden a romper prejuicios y a fomentar su aceptación en diferentes ámbitos. En definitiva, llegar al 100% de reutilización es un reto de sostenibilidad. Con una visión clara, el compromiso de las administraciones, la colaboración del sector privado y el apoyo de la ciudadanía, podemos avanzar hacia este objetivo y garantizar un futuro más sostenible para nuestra región y para las generaciones venideras.