ALICANTE. El 2026 se presenta como un año para el optimismo en el sector empresarial de la provincia de Alicante. Un año donde las perspectivas son positivas, hay confianza en sostener el acceso a nuevos mercados, mantener producciones y consolidar el crecimiento logrado en este 2025. Pero en economía, nada es gratis. Esta situación, que no es más que una proyección, no está exenta de retos. Y para enfrentarlos es necesario recordar las palabras del protagonista de El viejo y el mar, de Hemingway: “Es mejor tener suerte, pero prefiero ser exacto. Entonces, cuando llegue la suerte, estaré listo”. De ahí la necesidad de contar con todos los recursos y, sobre todo, todos los refuerzos posibles para hacer frente al futuro con plenas garantías. Dos ideas del viejo lobo de mar son de alto valor para afrontar los retos de 2026: que el conocimiento es más poderoso que la fuerza y que nunca intentes hacer todo solo, cuando puedes hacerlo mejor en equipo.
Pablo Artiaga, uno de los socios fundadores del despacho Artiaga Elordi, apela a la buena situación económica, pero también a estar preparado ante una posible desaceleración. “Son tiempos donde los rumbos de la economía cambian muy rápidamente como consecuencia de una inestabilidad internacional, como ya vimos con el impacto del conflicto de Ucrania en 2022 o como hemos sufrido por la desconcertante política arancelaria de Estados Unidos”. Artiaga considera que para afrontar los retos de las pymes españolas en este 2026 se requiere más que nunca “preparación, conocimiento y equipo”.
“Los círculos económicos nacionales e internacionales señalan que será fundamental hacer frente a la transición digital que impone la irrupción masiva de la Inteligencia Artificial, no sólo en su introducción a los procesos productivos y de gestión, sino también en materia de protección intelectual, defensa de patentes y creaciones empresariales, materiales e intelectuales. Dejar estos activos desprotegidos supondrá perder oportunidades, ventajas competitivas y recursos”, explica.
Este experto en asesoramiento empresarial del despacho Artiaga Elordi entiende que 2026 va a exigir cintura y flexibilidad empresarial y una adaptación al entorno, puesto que en algunos sectores y en algunos mercados hay cierto temor a la desaceleración. La débil situación de los países locomotora de la Unión Europea así lo indica, y la política internacional envía señales de contracción en algunas regiones del globo. “Hará falta recurrir a expertos en asesoría jurídica en el diseño de acciones de autoprotección y prevención; considerar formas de capitalización y financiación vía M&A, sometidas a un buen consejo; y contar con equipos que ofrezcan conocimiento y experiencia”, comenta.

- Pablo Artiaga, uno de los socios fundadores del despacho Artiaga Elordi
Preparación empresarial y refuerzo de estructuras
Artiaga Elordi ofrece soluciones a medida para necesidades concretas que permitan afrontar el 2026. La adaptación a esta realidad cambiante en el entorno empresarial tiene mucho que ver con el refuerzo de las estructuras societarias, donde en algunos casos es aconsejable una dirección financiera externa o introducir asesores expertos en los Consejos de Administración con recorrido y experiencia profesional en esta esfera de la toma de decisiones. “Sin duda, estas medidas son un plus, un añadido de calidad que allana el camino siempre incierto que requiere de la mejor compañía de expertos para anticiparse a situaciones delicadas o, en su caso, para hallar la mejor de las soluciones posibles”, añade uno de los socios del despacho.
Las pymes alicantinas se enfrentan en este 2026 a dos retos estructurales que condicionarán su futuro. De una parte, la retención de talento. Cuando se trata de empresas familiares, es importante regular la entrada de las nuevas generaciones, para no perder ese potencial preparado o para adecuar las responsabilidades de ese miembro de la familia a sus capacidades reales. El relevo general es importante planificarlo, dotar a la Empresa Familiar de los recursos necesarios para hacer viable su recorrido con cada cambio generacional, y que esté adaptado a las nuevas formas y realidades de su tiempo.
“Seguimos insistiendo en la importancia de planificar el proceso de relevo generacional en las empresas familiares, de manera que se favorezca una toma de decisiones más eficiente, una incorporación ordenada de la profesionalización en sus cuadros directivos y una racional integración de los miembros de la unidad familiar en sus estructuras”, comenta Artiaga, quien añade que “hacerlo o no hacerlo puede marcar puede determinar el ser o no ser de la sociedad”.
Porque los retos son inmensos, incluso en las olas expansionistas de la economía y de la actividad empresarial. En muchos casos, la viabilidad de la empresa y de la propia familia pasa por una correcta información y un asesoramiento altamente profesional en materia de Fiscalidad Patrimonial. Este es uno de los grandes retos de las empresas familiares, asegurar su cartera de recursos. Especialmente cuando más grandes son, donde es fundamental contar con un servicio de Compliance Penal, o cuando tienen una estructura más reducida que necesita ayuda en la toma de decisiones y su ajuste a la norma o a las normas, ante la proliferación de leyes regulatorias de diferentes ámbitos o de diferentes países.
“2026 está lleno de oportunidades, pero no siempre dos pescadores pescan lo mismo en un mismo mar. Depende de la habilidad, el conocimiento, la experiencia y preparación de cada uno de ellos. Lo mismo ocurre con las pymes, por buenas que sean las señales. Un buen equipo que atesore conocimiento, aporte experiencia, guíe el camino, acompañe en el andar, sea previsor, esté prevenido y tenga capacidad de encontrar soluciones es la máxima garantía de poder celebrar con éxito otro año, el 2026”, apunta Pablo Artiaga.