EL CAMPELLO. Un total de 1.558 vecinos de El Campello hicieron uso de los ecoparques móviles en los primeros seis meses del año, dato que sirve al Consorci Mare para augurar que en este 2026 las dos instalaciones que cada semana se instalan en el casco urbano y Muchavista superarán los 3.000 usuarios, consolidando al municipio en la cúspide en lo que a reciclar se refiere.
El dato lo aportó ayer el presidente del Consorci, José Ramón González Zárate, que visitó el ecoparque que funciona cada miércoles en las proximidades del mercadillo (junto a la Jefatura de la Policía Local) para felicitar al alcalde, Juanjo Berenguer, y al concejal de Medio Ambiente, Marcos Martínez, por el alto grado de concienciación ciudadana que año tras año demuestra la población campellera.
El alcalde corroboró esa colaboración ciudadana y se mostró “convencido” de que la aplicación de bonificaciones en el recibo de la tasa anual de residuos a partir de este mismo año “contribuirá a que los vecinos utilicen más estas instalaciones, porque reciclar conllevará beneficios económicos para las familias”.

González de Zárate aportó otro dato de interés: en los meses de temporada turística alta (junio, julio, agosto y parte de septiembre), las visitas para depositar residuos crecen hasta en un 25%, lo que demuestra, “sin la menor duda”, que turistas y visitantes también se suman al reciclaje, al respeto del medio ambiente y a facilitar una reutilización de todo tipo de materiales depositándolos en estos camiones.
El Campello figurará de nuevo este año entre los municipios más concienciados y comprometidos con el medio ambiente de la provincia, según las estadísticas que periódicamente se hacen llegar al Ayuntamiento, que de forma constante realiza campañas de sensibilización ciudadana en todos los soportes a su alcance.
Economía circular
Los campelleros, campelleras y turistas colaboran activamente en lo que llamamos “economía circular”, que impulsa un modelo productivo sostenible basado en reducir, reciclar y reutilizar para aprovechar los recursos al máximo y disminuir residuos, minimizar el impacto ambiental y transformarlos. El 99% de los usuarios son ciudadanos particulares, y el restante 1% corresponde a empresas y organismos diversos.

El Consorci Mare, entidad que gestiona los residuos urbanos, señala que pequeños aparatos electrónicos y de cocina, pilas alcalinas, plásticos, metales, textiles, envases compuestos de mezcla de materiales, lámparas y bombillas LED, aceites usados de cocina, cartuchos de tóner e impresión y aparatos de informática, conforman el “top 10” de los residuos depositados.
A los ecoparques puede llevarse también aerosoles, filtros, calzado, neumáticos, cintas de video, aceite, libros, radiografías, baterías, encendedores, tubos fluorescentes, bombillas, pinturas, termómetros, productos de limpieza, envases de productos químicos, maderas, enseres voluminosos, teléfonos móviles, medicamentos caducados o pilas alcalinas, entre otros residuos.
Los ecoparques recogen residuos que no pueden depositarse en los contenedores de reciclaje instalados por todo el término municipal, que reciben también de forma importante papel, cartón, envases, vidrio y restos orgánicos. A ellos se suman hasta 8 “puntos verdes”, donde los particulares acuden para depositar restos de poda.