La restauración de la iglesia de Santos Juanes ha permitido recuperar uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de Valencia tras más de seis años de trabajo y la participación de cerca de 90 especialistas. Pero detrás del espectacular resultado que hoy contemplan los visitantes hay mucho más que una intervención artística: hay investigación, planificación, innovación tecnológica e ingeniería.
Este nuevo episodio de Con Ingenio y a lo loco, el pódcast del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia, se adentra en un aspecto poco conocido de este tipo de proyectos: el papel que desempeña la ingeniería industrial en la conservación y recuperación del patrimonio histórico.
Para ello reúne a dos profesionales que conocen de primera mano esta intervención. Participan Enrique Vivó, ingeniero industrial y miembro de la Comisión de Actividades del Colegio Oficial de ingenieros industriales de Valencia, y José Luis Regidor Ros, director de obra del equipo de restauración. Ambos son doctores por el Departamento de Conservación y Restauración del Patrimonio de la Universitat Politècnica de València y colaboran desde 1993 en proyectos de referencia como San Nicolás, la Basílica de la Virgen o la propia iglesia de Santos Juanes.
A lo largo de la conversación explican cómo una restauración de esta envergadura exige años de investigación previa, una planificación extremadamente rigurosa y la colaboración permanente entre especialistas de disciplinas muy diferentes. Ingenieros, restauradores, arquitectos, historiadores del arte, químicos, biólogos o expertos en tecnologías digitales trabajan de forma coordinada para responder a un mismo objetivo: conservar el patrimonio respetando su autenticidad y garantizar su preservación para las generaciones futuras.
El episodio también muestra cómo la evolución tecnológica ha transformado por completo este tipo de intervenciones. Sensores inalámbricos, monitorización ambiental en tiempo real, modelos digitales, reconstrucciones fotográficas, materiales de última generación o nuevos sistemas de documentación permiten tomar decisiones con un nivel de precisión impensable hace apenas unas décadas.
Uno de los mensajes que atraviesa toda la conversación es que la restauración del patrimonio no puede entenderse como el trabajo de una única profesión. La recuperación de Santos Juanes demuestra que los mejores resultados nacen de la suma de conocimientos, donde la ingeniería aporta metodología, capacidad de análisis, resolución de problemas y una visión global que resulta imprescindible para afrontar proyectos de semejante complejidad.
El episodio pone además en valor el trabajo impulsado por la directora de la restauración, Pilar Roig, el arquitecto director Carlos Campos y el mecenazgo de Hortensia Herrero, cuya implicación ha hecho posible una de las intervenciones patrimoniales más importantes realizadas en la Comunitat Valenciana en las últimas décadas.
Con Ingenio y a lo loco vuelve así a demostrar que la ingeniería industrial está presente en ámbitos que muchas veces pasan desapercibidos para la sociedad. Porque conservar el patrimonio no consiste únicamente en restaurar el pasado, sino en aplicar conocimiento, tecnología e innovación para asegurar que ese legado siga formando parte del futuro.