VILLENA. El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha cargado contra el presidente del consorcio de residuos de la Vega Baja y alcalde de Formentera del Segura, Francisco Cano, por la decisión de trasladar residuos de la comarca del sur hasta la planta de Villena durante los próximos ocho años.
Cerdán ha defendido que “solidaridad es asumir una planta de residuos en tu municipio, no eludir durante más de 20 años las propias obligaciones”, en referencia al cumplimiento de la normativa estatal y del Plan Integral de Residuos de la Comunitat Valenciana.
El regidor villenense ha sostenido que la falta de instalaciones propias en la Vega Baja ha obligado a derivar residuos no solo a Villena, sino también a otras plantas de la provincia e incluso fuera de la Comunitat Valenciana. A su juicio, esta situación responde a “egoísmo político” por no haber desarrollado infraestructuras de tratamiento en la comarca.
Las declaraciones se producen en plena polémica por la gestión de los residuos en la Vega Baja, una cuestión que ya viene generando tensión institucional tras conocerse el incremento de costes para trasladar basura a plantas de otras provincias y autonomías ante la ausencia de vertedero comarcal.
Cerdán ha mostrado además su malestar por las acusaciones de insolidaridad lanzadas desde la Vega Baja y ha defendido que Villena sí ha cumplido con sus obligaciones al albergar instalaciones que, según ha señalado, generan impactos para el municipio sin beneficios directos.
En este sentido, también ha criticado que la Diputación Provincial de Alicante mantenga una línea de ayudas específica para los municipios de la Vega Baja afectadas por esta situación, mientras que, según ha dicho, otras localidades que sí disponen de infraestructuras no pueden acceder a esos fondos.
El alcalde de Villena ha ido más allá y ha planteado que la “verdadera solidaridad” sería que Formentera del Segura aceptara albergar una planta de residuos. Además, ha reclamado a la alcaldesa de Sax y presidenta del Consorcio CREA que defienda los intereses de los municipios integrados en esta entidad frente al convenio que permite la llegada de residuos externos a la planta de Villena, un acuerdo que considera plagado de “irregularidades y contradicciones”.