ALICANTE. El antiguo cuartel de Carabineros de Alicante, situado en el borde de la avenida de Elche, queda envuelto entre mallas de protección. La Sociedad Proyectos para la Transformación Digital (SPTD) ha desplegado una primera intervención sobre el edificio con el propósito de garantizar la seguridad del tráfico, ante el riesgo de que se produjese la caída de cascotes sobre la calzada, a la vista de su estado de deterioro.
La medida preventiva se ha adoptado, de hecho, en respuesta al requerimiento formulado por el Ayuntamiento de Alicante, según confirman fuentes consultadas. En principio, la corporación pública adscrita a la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo -que asume la responsabilidad del mantenimiento del edificio, al quedar encuadrado en el PEDUI de Ciudad de la Luz- no baraja planes inmediatos para promover ninguna otra intervención adicional que pueda suponer su rehabilitación.
El inmueble, que se encuentra incorporado en la propuesta de catálogo de protecciones aprobado de forma provisional por el pleno del Ayuntamiento de Alicante en septiembre de 2020, permanece cerrado y sin uso desde que dejó de tener su función original como cuartel. Su construcción data de principios del siglo XX y se encuentra en estado de semirruina, sin que haya prosperado ninguno de los últimos planteamientos esbozados con la intención de promover su recuperación.
Una de esas últimas iniciativas fue la promovida durante el pasado mandato por el bipartito compuesto por Partido Popular y Ciudadanos (Cs), por la que se aspiraba a que el ayuntamiento asumiese la propiedad del edificio, después de que la SPTD promoviese su rehabilitación integral, con motivo de la ejecución del proyecto de la pasarela ciclopeatonal que se pretendía desarrollar entre el Palmeral y Urbanova. No obstante, esa actuación quedó descartada, después de que la adjudicataria a la que se le llegó encomendar su construcción, renunciase al contrato al sostener que debía recalcularse sus precios por la subida de costes de los materiales de construcción.
A partir de ahí, el equipo de gobierno optó por paralizar cualquier actuación a la espera de que se despejasen las previsiones del Ministerio de Transportes respecto a la ejecución del proyecto de la Variante de Torrellano con el fin de conocer si se pretendía mantener la electrificación provisional de las vías hasta que se construyese el nuevo trazado ferroviario definitivo por el interior. Con todo, después de que se haya descartado esa electrificación provisional por parte del ministerio, y que se haya apostado por la ejecución directa de la variante, tampoco se ha retomado ninguna propuesta de regeneración urbanística sobre ese mismo ámbito del litoral.