GUARDAMAR DEL SEGURA.
El proyecto con el que Guardamar del Segura quiere transformar la plaza de la Vega Baja para reducir el efecto de isla de calor ya tiene candidato para ejecutar las obras. La mercantil Omilia System SL ha sido la única empresa que se ha presentado a la licitación y la Mesa de Contratación ha propuesto por unanimidad adjudicarle los trabajos tras otorgar a su oferta 95 puntos.
La compañía plantea ejecutar la actuación por 246.694,21 euros más IVA, unos 298.500 euros con impuestos incluidos, ligeramente por debajo de los 299.830,03 euros que fijaba el Ayuntamiento como presupuesto base de licitación. El contrato salió a concurso mediante procedimiento abierto simplificado con un plazo inicial de ejecución de seis meses.
La actuación lleva por nombre Proyecto piloto de reducción de la isla de calor del espacio público urbano de la avenida del Mediterráneo mediante estrategias de renaturalización del entorno de la plaza-jardín de la Vega Baja. Se trata de una intervención sobre 2.783,80 metros cuadrados que pretende modificar sustancialmente la configuración de un espacio en el que actualmente alrededor del 95% del suelo es impermeable, ocupado fundamentalmente por pavimentos duros, hormigón y asfalto.
El objetivo municipal es convertir la actual plaza en una suerte de plaza-jardín, incrementando la superficie vegetal y sustituyendo parte de los pavimentos impermeables para mejorar tanto las condiciones ambientales como la accesibilidad y el confort de los peatones. El proyecto se articula alrededor de tres grandes estrategias: más sombra, una mayor capacidad del suelo para captar agua y una renaturalización del entorno.
Una de las principales actuaciones será precisamente el refuerzo de las zonas de sombra. Para ello se aprovechará el arbolado de gran porte existente y se incorporarán nuevos árboles, además de instalarse una pérgola textil que proporcionará sombreamiento artificial. La finalidad es reducir la radiación solar y limitar el calentamiento de los pavimentos y demás elementos urbanos.
El proyecto contempla asimismo sustituir superficies impermeables por pavimentos drenantes y aplicar sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS), de forma que el terreno pueda captar una mayor cantidad de agua y aumentar la humedad del subsuelo. A ello se suma el incremento de la vegetación y de la biodiversidad local, prestando especial atención a variedades agroalimentarias de la zona y a la presencia de polinizadores y aves insectívoras.
La intervención también alcanzará al alumbrado. La propuesta prevé retirar la iluminación actual de mayor consumo y sustituirla por sistemas de bajo consumo y baja temperatura, con el doble objetivo de mejorar la eficiencia energética y reducir la contaminación lumínica. El proyecto incluye además actuaciones sobre pavimentos, mobiliario urbano, señalización, riego y gestión de residuos.
El Ayuntamiento justifica la actuación en el fuerte incremento de población que experimenta Guardamar durante el verano. La memoria señala que el municipio pasa de unos 18.000 habitantes a más de 100.000 durante los meses de temporada alta, circunstancia que, unida a la presencia de edificios, aceras y asfaltos que acumulan y liberan calor, agrava el estrés térmico en el casco urbano.
De ahí que el proyecto plantee utilizar la plaza de la Vega Baja como experiencia piloto para adaptar el espacio público al aumento de las temperaturas mediante soluciones basadas en la naturaleza. Entre sus objetivos figuran aumentar la sombra, reducir la radiación solar, favorecer la regulación natural de la temperatura, mejorar la gestión de las escorrentías y sustituir parte de la denominada infraestructura gris por superficies vegetales.
Omilia System suma 95 puntos
La Mesa de Contratación abrió las ofertas el pasado 10 de agosto y constató que Omilia System era la única licitadora. La empresa ofertó 246.694,21 euros sin IVA y una ampliación de tres años del plazo de garantía. Además, asumió las mejoras previstas en materia de obra húmeda, actuaciones ambientales y eficiencia energética, aunque no ofreció una reducción del plazo de ejecución.
La propuesta obtuvo los 20 puntos correspondientes a la oferta económica, 25 por la ampliación de garantía, 35 por las mejoras de obra húmeda, diez por las ambientales y cinco por las relacionadas con la eficiencia energética, hasta alcanzar 95 puntos sobre 100. La Mesa consideró además que la oferta no incurría en presunción de anormalidad y acordó elevar al órgano de contratación la propuesta de adjudicación.