ROJALES. La Generalitat Valenciana ha iniciado la tramitación de una nueva planta solar fotovoltaica con almacenamiento mediante baterías en el término municipal de Rojales. El proyecto, denominado CSF La Cañada, supondrá una inversión de 2.257.445,98 euros y tendrá una potencia instalada de 3 megavatios (MW).
El Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de Alicante ha sometido a información pública las solicitudes de autorización administrativa previa y autorización administrativa de construcción de la central y de su infraestructura de evacuación. La actuación está promovida por la mercantil Rojales Solar SL, con domicilio social en Madrid y filial del grupo Verdia. Se trata de un grupo empresarial español dedicado al desarrollo de proyectos renovables, principalmente fotovoltaicos, con José Francisco Verdia Rodríguez como una de las figuras clave y con conexiones societarias relevantes con Kuitver Energía, Inversiones Río y Fotoparques Gest.
La planta se ubicará en las parcelas 179 y 180 del polígono 8 de Rojales y estará formada por 2.340 módulos solares bifaciales, con una potencia unitaria de 720 vatios que puede alcanzar los 828 vatios al considerar su factor de bifacialidad. En conjunto, los paneles sumarán una potencia máxima de 1.937,52 kilovatios pico y se instalarán sobre seguidores de un eje orientados de norte a sur.
Uno de los principales elementos del proyecto será su sistema de almacenamiento energético. La central dispondrá de cuatro baterías electroquímicas con una capacidad individual de 2.032 kWh, lo que permitirá almacenar un total de 8,128 MWh. Los paneles y las baterías se conectarán a 15 inversores de 213 kW, limitados de fábrica a 200 kW, por lo que la potencia nominal conjunta será de 3 MW.
La instalación contará también con un transformador de 3.300 kVA, encargado de elevar a 20 kilovoltios la tensión de la energía generada. Aunque la configuración técnica alcanza los 3,195 MW, la potencia instalada de la central se establece legalmente en 3 MW, que coincide con la capacidad de acceso concedida.
La electricidad producida se transportará inicialmente mediante una línea subterránea particular de alta tensión de 198 metros hasta un centro de protección y medida. Desde allí partirá otra conducción soterrada de 1.145 metros hasta un nuevo centro de seccionamiento que será cedido a i-DE Redes Eléctricas Inteligentes, gestora de la red de distribución.
Este centro enlazará con la línea Hoya de 20 kV procedente de la subestación de Rojales mediante una conexión subterránea de doble circuito y 18 metros de longitud. El punto de conexión tiene afección sobre el nudo de transporte Rojales de 220 kV.
La infraestructura de evacuación atravesará varias parcelas del polígono 8 y afectará, además, a terrenos vinculados al Ayuntamiento de Rojales, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), la Comunidad de Regantes de Riegos de Levante Margen Derecho e i-DE.
Junto con los proyectos técnicos, la promotora ha presentado un estudio de impacto ambiental, un estudio de integración paisajística, un plan de prevención de riesgos forestales y otro documento para el futuro desmantelamiento de las instalaciones y la restitución de los terrenos.
La documentación permanecerá expuesta durante quince días hábiles, contados desde el día siguiente a la publicación del anuncio este miércoles en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante. Durante ese periodo, las personas y entidades que puedan resultar afectadas podrán examinar el expediente y presentar alegaciones. Al tratarse de una instalación de menos de 10 MW que incorpora almacenamiento, el expediente se tramitará por el procedimiento de urgencia, que reduce a la mitad los plazos ordinarios.