La gestión del Gobierno durante la covid-19 a raíz de su proceder en la crisis ceutí

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Publicado: 20/09/2026 · 06:00
Actualizado: 20/09/2026 · 06:00
  • El coronavirus al microscopio electrónico
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Al saber que el Gobierno ignoró las alertas sobre la invasión de Ceuta, y tras observar con el paso de los días cómo manejaba la crisis, reparé en la similitud que guardaba con su gestión de la pandemia del covid.

Las primeras alertas: OMS y The Lancet

El 12 de enero de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) remitió a las autoridades sanitarias de todos los gobiernos del mundo un boletín que informaba de la aparición en China de una neumonía causada por un nuevo coronavirus. Además, estableció las primeras directrices para afrontar esta desconocida enfermedad en que especificaba, entre otros puntos, la necesidad de contar con Equipos de Protección Individual (EPI) para proteger al personal sanitario y se instaba a los gobiernos a prever la disponibilidad del material necesario.

The Lancet —la prestigiosa revista médica que es seguida por las autoridades sanitarias de todos los gobiernos y la comunidad científica internacional— publicó el 24 de enero dos artículos sobre esta patología y un editorial que urgía a los países a que establecieran sistemas de vigilancia porque la propagación mediante los viajes aéreos era inminente.

  • José Antonio Nieto González.

La alerta de la Policía Nacional

Precisamente el mismo día, el Jefe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales de la Policía Nacional, Dr. José Antonio Nieto González, difundió una instrucción interna a los agentes de los aeropuertos en la que informaba de la gravedad de la nueva enfermedad y aconsejaba, en otras medidas: el uso de mascarillas FFP2 a quienes estuvieran en contacto con pasajeros procedentes de China y de la zona afectada, evitar el contacto cercano con personas que presentasen signos de infección respiratoria y evitar aglomeraciones.

Conviene subrayar que recomendó el uso de mascarillas FFP2 y no las quirúrgicas. Ello es debido a que estas últimas no son herméticas, ni filtran de un modo bidireccional y, por tanto, no aseguran la protección de que quienes las portan, ni de quienes los rodean, pues las partículas que atraviesan el filtro y las que se escapan por los laterales permanecen suspendidas en el aire durante un tiempo conservando la capacidad de infectar.

Asimismo, hay un dato concerniente a la redacción de dicho informe que se impone rescatar, pues es bastante desconocido. Fue escrito, en realidad, el 21 de enero y estuvo tres días “paralizado” sin ser comunicado, según declaró a un medio el Dr. Nieto González. Finalmente, para que se pudiera enviar, el ministro del Interior lo obligó a eliminar el fragmento que afirmaba que el virus podría causar “incluso la muerte”, porque era alarmista. Unas semanas después fue relevado de su cargo por dicho ministro sin ofrecer ninguna explicación. Es evidente que fue cesado porque su actuación rompía el relato del Gobierno que, desde el primer momento, estaba empeñado en minimizar la situación.  

Con respecto al informe original, que es inédito, se agradece al Dr. Nieto González la cesión del documento, disponible para su consulta a través de este enlace.

Una ciudadanía huérfana de información veraz

Desde los primeros compases del covid, el Gobierno compareció periódicamente para informar de la evolución de la epidemia. Los partes del filósofo de carrera que dirigía el Ministerio de Sanidad y los del médico epidemiólogo que dirigía el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias —que no parecía estar al tanto de los boletines de la OMS, ni de los artículos de The Lancet— infravaloraban reiteradamente la gravedad del momento y sembraban más dudas que certezas entre la ciudadanía.

Dado que dichos partes eran amplificados por los todopoderosos medios de comunicación oficialistas y progubernamentales, los ciudadanos críticos acudieron a los independientes, destacando sobremanera el programa televisivo del periodista Iker Jiménez, que fue considerado, por aquel entonces, como una de las fuentes más fiables. Sus colaboradores y expertos destapaban con datos contrastados la crítica situación que se vivía y la que podría venir. Como era de esperar, este espacio fue tildado de alarmista por el Gobierno y sus medios afines.

  • Médico de urgencias del hospital de Denia, en marzo de 2020.

El sospechoso vaivén del Gobierno en la compra de mascarillas

El 2 de marzo Sanidad prohibió a las empresas fabricantes de mascarillas vender sus productos a las comunidades autónomas. El extraño argumento que se adujo es que, en unos pocos días, se realizaría una gran compra centralizada de 38 millones de mascarillas y un número indeterminado de EPI, y que al estar coordinado el plan por el Gobierno central se atenuaría el impacto del coronavirus. Sin embargo, entre los días 10 y 14 únicamente se repartieron algo más de 400.000 mascarillas, muy lejos de las cantidades anunciadas.

Tuvieron que transcurrir otros diez días hasta que se realizaran, por fin, las compras millonarias: el 25 de marzo, más de tres semanas después del veto a los fabricantes. Las dos consecuencias inmediatas es que buena parte de la población estuvo desprotegida durante ese tiempo y, además, llevó a la quiebra a muchas empresas. Años después, supimos que esta estrategia formaba parte de una trama corrupta urdida por un ministro, ya condenado, y que salpicó a algunos presidentes autonómicos que actualmente están bajo la lupa por varios procesos judiciales abiertos.

El Gobierno desoyó a Europa

La Unión Europea emitió el 2 de marzo un informe en que recomendaba explícitamente a todos los estados miembros que no promovieran actos multitudinarios y que trataran de evitarlos por el riesgo de contagio. Sin embargo, el Gobierno desoyó el consejo e, incluso, alentó a acudir a las marchas del Día de la Mujer, garantizando que no habría ningún problema. De hecho el citado epidemiólogo declaró la víspera: "No es una afluencia masiva de personas de zonas de riesgo".

  • Día de la Mujer, en Madrid, en el año 2020. 

Se disparan el número de contagios y muertes

A partir de la segunda semana de marzo fue incrementándose de una forma exponencial el número de contagios en nuestro país.  Como ejemplo, la Comunidad de Madrid que contaba el 8-M con dos centenares, al día siguiente la cifra se elevó al doble y cinco días después se rebasaron los dos millares de infectados.

El 25 de marzo la cifra oficial de muertos en España superó a la de China, y al día siguiente se reportó el pico más alto de nuevos contagios en un solo día: más de 8.000. El 2 de abril se registraron 950 fallecidos en 24 horas, siendo la cifra más elevada notificada por un país en un día. A principios de ese mes, España fue el segundo país del mundo con una mayor incidencia, solo por detrás de Estados Unidos.

Pasado el tiempo, el Dr. Nieto González manifestó en una entrevista: “Si hubieran seguido mi criterio, las cifras (de contagiados y fallecidos) habrían variado mucho”.

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