Si las coincidencias en la Política, en general, no existen, mucho menos en Geopolítica, por eso les quiero hablar del área Asia-Pacifico, que con tanto ruido mediático, aunque sea con razón, no nos deja diferenciar lo urgente e importante, de lo aún más importante, aunque sea a largo plazo.
Esta saturación de la información, además de las fakes news, propias de las guerras cognitivas e interferencias de agentes propios y ajenos, está provocada por incendios como el de la Vall d’Uixó (entre la mitad y la cuarta parte de tamaño de los que hubo a finales de los 70s y en los 90s, ojo con los catastrofistas), olas de calor (lo que aquí siempre hemos llamado ponentás) , invasiones-asaltos masivos (por todos los analistas ya previsto, aunque sea corregido y aumentado, y nos rememora a lo ocurrido con Roma y los Godos), eclipses únicos en el mundo y en el siglo, pero en el que nos quieren confinados, estabulados o pastoreados sin uso de móviles y para ruina de los hosteleros, etcétera, etcétera, etcétera; todo ese ruido aunque muy real, puede confundir y no dejarnos contemplar las tensiones en las relaciones internacionales, si alguna vez lo dejaron de estar, en algunas regiones del mundo muy alejadas, para después sorprendernos y sobresaltarnos con, por ejemplo, problemas comerciales y logísticos por las dificultades en lejanas cadenas de suministros, de aquellos lares.
Como dice el dicho, la realidad supera siempre a la ficción, en este caso muy macabra. En concreto ha sido la forma de celebración de la dictadura comunista de Corea del Norte, del 81º aniversario del primer bombardeo atómico en la Historia de la Humanidad, el 6 de agosto de 1945 en Hiroshima, tres días después en Nagasaki; y la idea del régimen de Kim Jong-un ha sido lanzar un misil balístico de corto alcance, de los que en caso de guerra llevan ójivas (cabezas) nucleares en dirección al mar del Japón. Ustedes imagínense que en el norte de África existiera un régimen integrista-yihadista-islámico que se posicionara contra España, nos declarara su enemigo, y que de vez en cuando, periódicamente, lanzara misiles que cayeran frente a nuestras costas del mar Mediterraneo, o incluso pasaran por encima de nuestras cabezas y cayeran en el mar Cantábrico, pues no nos haría ninguna gracia, porque por acción u omisión, por lo civil o lo criminal nos podría caer, queriendo o sin querer una bomba atómica sobre nuestras cabezas, y es lo que les pasa a los japoneses y coreanos del sur.
Pero si eso no fuera por si solo preocupante y macabro, tenemos las declaraciones de Kim Yo Jong (hermana de Kim Jong-un, ya saben que Corea del Norte es la primera Monarquía Comunista del Mundo), realizadas el día de antes, 5 de agosto, en donde había amenazado con “opciones militares adicionales” ante lo que denomino la transformación de Japón en una potencia militar ofensiva, por la prueba por primera vez de un misil crucero Tomahawk estadounidense desde el destructor japonés Choukai, perteneciente a la Fuerza Marítima de Autodefensa. Este buque está equipado, además, con el sistema Aegis, sistema de combate naval integrado, made in USA. Por otra parte las Fuerzas de Autodefensa japonesas afirman que estos misiles Tomahawk, también de fabricación estadounidense, tienen un alcance aproximado de 1.600 kilómetros y forman parte de la capacidad de contraataque de Japón. Y por cierto Japón planea adquirir por aproximadamente 1.040 millones de dólares, hasta marzo de 2028, unos 400 misiles Tomahawk. Para remate a todo esto, estas prácticas de fuego real en mayúsculas se han realizado de forma combinada con los USA.
Por su parte, los norteamericanos habían preparado el terreno previamente, para el incremento de la tensión diplomática, pues el día 3 de agosto, el Almirante Samuel J. Paparo Jr., jefe del Comando Indo-Pacífico de los USA (USINDOPACOM), en la conferencia de seguridad regional en Malasia, organizada por ese Mando, declaró que los USA no permitirá que ninguna nación domine el Indo-Pacífico, o que algunos actores usan falsas reclamaciones de legitimidad para justificar la intimidación y coerción, y que están disuadiendo a China a través de la fuerza, no de la confrontación, o que no permitirán que ninguna nación barre los derechos soberanos conquistados por los Estados independientes. Todo ello en referencia a la situación de Taiwan y las islas artificiales creadas por China en el mar Meridional de China frente a las costas de Filipinas, Brunei, Vietnam etcétera, en relación con la estrategia del sueño chino de Xi Jinping, pero también aplicable a Corea del Norte.
Ya ven que aunque estemos pendientes, muy pendientes y con razón de los estrechos de Ormuz y del de Gibraltar, más allá están el estrecho de Malaca y el de Formosa, muy importantes también, porque en el primero transita aproximadamente el 25% del comercio marítimo mundial de mercancías, y cerca del 30% a 45% del petróleo transportado por mar a nivel global y por el segundo alrededor del 20% del comercio marítimo mundial. Por lo que los intereses en el Pacífico no esperan, pues aunque el Almirante Samuel J. Paparo pueda advertir, Kim Jong-un responde cual rocket man, y parece que a este paso, nos debemos acostumbrar a que la tensión se cronifique en estas latitudes del océano Pacífico, antaño Lago Español, después no nos quejemos.