MADRID (EP). La empresa especializada en inteligencia artificial OpenAI no ha cumplido sus propios objetivos en cuanto a ingresos y nuevos usuarios, rebajando así sus expectativas y poniendo en entredicho la viabilidad de la compañía para respaldar el fuerte gasto en centros de datos, según ha publicado el diario 'Wall Street Journal' citando fuentes cercanas al asunto.
La directora financiera de OpenAI ha alertado a otros ejecutivos de la compañía de que podrían enfrentar problemas a la hora de mantener los pagos de sus contratos informáticos en caso de que los ingresos no crezcan lo suficiente, en un momento en el que la compañía está valorando su salto al parqué.
Por su parte, el consejo de administración de la firma de IA también ha examinado los contratos en materia de centros de datos y ha puesto en duda el trabajo del consejero delegado, Sam Altman, por conseguir una mayor capacidad de procesamiento.
Sin embargo, Altman y Friar han considerado esta información como "ridícula" y han querido dejar claro que OpenAI está "totalmente de acuerdo" en continuar adquiriendo un mayor capacidad de procesamiento y "trabajar arduamente en ello juntos todos los días".
En concreto, OpenAI no ha alcanzado su propósito de llegar a 1.000 millones de usuarios activos semanales para ChatGPT, algo que se preveía para finales del año pasado y que todavía no ha sido anunciado por la empresa, lo que ha provocado la inquitud de sus inversores.
Igualmente, ChatGPT tampoco habría llegado a su meta de ingresos después de que Gemini, de Google, impulsara su crecimiento a finales del año pasado, reduciendo así la cuota de mercado del chatbot de OpenAI y provocando importantes tasas de abandono de suscriptores.
OpenAI levantó 122.000 millones de dólares (106.038 millones de euros) en su última ronda de financiación, liderada por Amazon, Nvidia y SoftBank, que otorgó a la 'startup' una valoración de 852.000 millones de dólares (740.527 millones de euros).
El sector de la IA se encuentra actualmente con una fuerte competencia con nuevas compañías como Anthropic u OpenAI y con el giro de las tecnológicas hacia el negocio de la IA, entre ellas Meta, Alphabet (Google) o Amazon.
Además, los grandes desembolsos de estas empresas podrían estar provocando falta de liquidez capaz de respaldar inversiones muy costosas como la infraestructura de los centros de datos y que, incluso, ha llevado a miles de despidos en el sector en los últimos meses.