VALÈNCIA. CaixaBank rechaza que la banca española esté viviendo una etapa de beneficios récord pese a los elevados resultados obtenidos en los últimos ejercicios. El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, sostuvo este miércoles que ni la entidad ni el sector estén teniendo "beneficios récord" y pidió "llevar el triunfalismo a su punto exacto", al considerar que las cifras actuales están lejos de los niveles de rentabilidad previos a la crisis financiera.
Gortázar defendió que hablar de "beneficios récord" responde únicamente a una comparación en términos nominales. "Para eso hay que multiplicar los beneficios por tres", afirmó, al tiempo que recordó que la rentabilidad sobre recursos propios "ha mejorado mucho", aunque "no está en los niveles que estaba en 2007 o 2008". "No son beneficios récord ni excesivos", insistió el consejero delegado tras presentar un crecimiento del 8,5% durante el primer semestre, hasta los 3.203 millones de euros.
En este contexto, Gortázar descartó que la entidad vaya a poner en marcha un nuevo programa de prejubilaciones. "Necesitamos más manos", afirmó, al explicar que CaixaBank continúa creciendo y requiere mantener su plantilla para acompañar esa expansión. En el último año, además, el banco ha reforzado especialmente los perfiles tecnológicos, aunque el consejero delegado subrayó que el modelo también evoluciona hacia una mayor especialización de los empleados. "El banquero clásico de hoy no es el mismo que hace 30 años", señaló.
En la misma línea, rechazó que el avance de la inteligencia artificial vaya a traducirse en cierres de oficinas. "No, rotundamente no", respondió al ser preguntado por esta posibilidad, al tiempo que defendió que las sucursales "van a ser fundamentales en el futuro". De hecho, recordó que tras años marcados por los tipos de interés negativos la entidad ha vuelto a incrementar la inversión en personal para atender tanto a los clientes digitales como a quienes siguen demandando atención presencial.
Sobre la investigación abierta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en relación con las cuotas hipotecarias, Gortázar aseguró que CaixaBank afronta el proceso con tranquilidad y confía en que se aclare el comportamiento de las entidades. "Estamos tranquilos de que nuestro comportamiento no ha vulnerado la competencia", afirmó. Además, precisó que la cuota hipotecaria del banco continúa por debajo del 25% y solo está registrando un crecimiento ligero.
El consejero delegado también evitó pronunciarse sobre una posible adquisición de Cetelem o cualquier otra operación corporativa en el negocio de crédito al consumo. "No queremos comentar nombres específicos", indicó, para insistir en que la estrategia de CaixaBank sigue centrada en el crecimiento orgánico y en continuar ganando negocio sin recurrir a compras.
Respecto al mercado inmobiliario, Gortázar aseguró que la entidad no aprecia un enfriamiento de los precios de la vivienda, aunque sí observa una reducción del número de transacciones. A su juicio, la falta de oferta se ha convertido en un "desequilibrio social" que también tiene consecuencias económicas al actuar como un cuello de botella en determinadas zonas. Por ello, reclamó un pacto de Estado que permita impulsar la construcción de más viviendas.
En cuanto al crédito, defendió que la financiación continúa acelerándose y negó que exista una restricción generalizada en la concesión de préstamos. "Nosotros no estamos restringiendo el crédito", afirmó, al considerar que esa percepción puede responder a los criterios empleados en algunas encuestas y no a la evolución real de la actividad bancaria.