El pasado 13 de marzo el índice más relevante de renta variable en Estados Unidos S&P 500, completó una corrección de mercado. Por definición, una corrección de mercado es una caída de un determinado índice de referencia de entre un -10% y un -20% desde su máximo reciente. A partir de un -20% de caída se considera un mercado bajista. Hace unos días el índice de referencia más importante a nivel global llegó a caer un -10,1% desde su máximo más reciente el día 19 de febrero.
Prácticamente la mitad de la contribución de esta caída proviene de la mala evolución de las 7 compañías con mayor capitalización bursátil en EE.UU. (las denominadas MAG7) que a su vez fueron el principal catalizador de rentabilidad durante estos dos últimos años debido al peso que han ido adquiriendo a lo largo del tiempo. Si bien es cierto que el S&P 500 se ha recuperado levemente y la caída desde máximos es inferior al -10%, parte del mercado sigue preocupado.
Cuando estas caídas ocurren el nerviosismo aumenta, y algunos inversores empiezan a dudar de su estrategia de inversión. Aunque parezca algo extraordinario y poco común, la realidad es que es bastante habitual una caída a lo largo de un año natural que alcance al menos un -10%. Sin embargo, ni en 2023 ni en 2024 hemos sufrido correcciones de mercado en el índice americano, siendo dos años extraordinariamente positivos con rentabilidades superiores al 20%. De hecho, 2024 ha sido inusual, siendo el periodo con menor volatilidad de mercado en renta variable de los últimos 35 años.
Desde marzo de 2009 tras la crisis financiera ha habido 10 correcciones en el S&P500 de al menos una caída del -10%, de las cuales 4 han sido superiores al -20% y solamente una ha sido superior al -30% durante el Coronavirus en 2020.
En muchas ocasiones, correcciones de mercado no se traducen en caídas en años naturales. Por eso es tan importante no hacer movimientos para intentar anticiparse al mercado (market timing) y seguir invertidos siempre y cuando la cartera esté bien construida y alineada con la tolerancia al riesgo de cada inversor. Queremos compartir un gráfico extraído de la última guía de los mercados de JPMorgan con las caídas interanuales del S&P500 frente a las rentabilidades anuales desde 1980.

- Fuente: JPM Guide to the Markets – _U.S. Data are as of December 31, 2024.
Es significativo que en EE.UU., a pesar de las caídas intra anuales medias del -14,1% en los últimos 45 años, las rentabilidades anuales fueron positivas en 34 años. Un ejemplo precisamente fue en 2020, con caídas intra anuales superiores al -30% pero finalizando el año con rentabilidades por encima del 10%. Algo similar ocurre en Europa, con conclusiones parecidas en el índice MSCI Europe.
Si analizamos un periodo más longevo, según Carson Investment Research desde 1928 se han producido unas 60 correcciones de mercado (incluyendo esta última de marzo 2025) y solamente en 12 ocasiones el S&P 500 acabó el año con caídas de un -10% o superiores, siendo la última en 2022. En todos los casos hubo incidentes muy significativos que explicaron estas caídas (Gran Depresión, Segunda Guerra Mundial, fuertes recesiones, burbuja tecnológica, crisis financiera mundial, errores importantes en las políticas monetarias de la Reserva Federal o crisis de inflación).
Cuando hay una caída significativa de mercado, ¿cómo sabemos si una corrección se va a quedar ahí y va a revertirse rápidamente o por el contrario va a convertirse en una recesión y a extenderse durante meses o incluso años? La respuesta es que nadie lo sabe con certeza. Lo que sí es un hecho es que las correcciones de mercado en renta variable son habituales si analizamos largos periodos de inversión. Parafraseando al exitoso inversor Peter Lynch: “Correcciones y caídas del mercado son el precio que pagamos por rendimientos a largo plazo”.
Como último dato, desde los niveles mínimos de la crisis financiera global de marzo de 2009 hasta hoy, donde ya hemos comentado que el índice S&P 500 ha sufrido hasta 10 correcciones del -10% o superiores, el S&P500 se ha revalorizado en 16 años algo más de un 700%, o lo que es lo mismo, una rentabilidad compuesta anualizada de un 14%.
Jonathan Capelo es asesor patrimonial en Portocolom AV