BENIDORM. El sector turístico en la provincia de Alicante cierra 2025 consolidando su recuperación y crecimiento tras la pandemia que paralizó su actividad. Todo ello en un ecosistema en constante cambio y evolución, donde las novedades sirven de revulsivo para llamar la atención en un ámbito de competencia a gran escala y lograr un objetivo: conseguir más con menos.
Donde la ocupación ha dejado de ser de las primeras preocupaciones es en los hoteles. Desde la patronal de la Comunitat Valenciana, Hosbec, llevan tiempo poniendo el foco en la productividad. Aun así, es inevitable tomar el pulso al ritmo del turismo en base a estas estadísticas. Y en este 2025, la evolución es positiva, evidenciando la importancia de este alojamiento como opción para los visitantes.
Analizando el caso de Benidorm, destino turístico por excelencia, en agosto llegó a un 93% de ocupación, superando los registros de los últimos años para este mismo periodo, consecuencia sobre todo del mercado internacional. Una tendencia en sintonía con el resto del año, ya que hasta diciembre todos los meses han mejorado los datos en ocupación con respecto al mismo mes del año previo. Solo hay una excepción, febrero, que casi se mantiene: llegó al 75,51%, esto es, 39 décimas por debajo de la cifra del año anterior.
No obstante, el crecimiento en volumen de turistas está condicionado por el aumento del precio de las habitaciones. Una decisión empresarial que obedece al contexto de inflación por el que tienen que hacer frente al incremento de costes como es la electricidad o los alimentos, también por las subidas salariales estipuladas en el convenio de hostelería de la provincia, así como por la persecución del objetivo de ser más productivos, es decir, facturar más con menos clientes.

En este sentido, el presidente de Hosbec, Fede Fuster, señaló que han detectado que el incremento de precios se está moderando y hay ya un mercado que no da más de sí, el español. Para el empresario, los turistas nacionales han «llegado al límite».
La subida de precios y de demanda también es fruto de la apuesta por la inversión para mejorar los hoteles y subir de categoría, reposicionando los activos y continuando en constante evolución.
Evolución hotelera
Además de transformar espacios e incrementar servicios, explican que los alojamientos van introduciendo herramientas nuevas para mejorar la experiencia del huésped y de los trabajadores, incluyendo políticas más sostenibles. Uno de los ejemplos sobre esto último son las iniciativas para evitar el desperdicio alimentario. Para ello, existen aplicaciones digitales que permiten comercializar los excedentes de los bufés, pero también programas que analizan el servicio de estos restaurantes para ajustar la demanda.
Fuster, quien también preside el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH), menciona otras tendencias a las que se están sumando en el sector, como es la vinculada al suministro de energía. De este modo, las empresas hoteleras están incorporando alternativas como la fotovoltaica, donde llevan un largo recorrido, pero también instalaciones para geotermia y aerotermia. «La visión general es que se está invirtiendo », apuntó.

Donde más estancados se encuentran es para crecer en número de hoteles, según explica Fuster, quien señala que es más difícil crear un nuevo hotel que apartamentos turísticos, donde, aseguró, también se necesita menos inversión.
El alquiler, en evolución normativa
Y la ocupación en este tipo de alojamientos tampoco se resiente. Según los datos aportados por la asociación autonómica Aptur CV, que recoge los resultados de apartamentos y viviendas de uso turístico en la provincia de Alicante, la media anual es del 65%, con picos del 85% en los meses de julio y agosto, y del 79% en Semana Santa y puentes.
Para la asociación, el año 2025 se cierra con un balance positivo. «La demanda ha sido sólida durante todo el año, con buena conectividad aérea, mayor antelación en las reservas y una desestacionalización creciente en primavera y otoño», explican a Plaza. Así, aseguraron que era un año donde se había consolidado la profesionalización del sector y la apuesta por la calidad, «aunque persisten retos como la competencia de oferta no regulada y la presión normativa en determinados municipios, con el claro ejemplo de la ciudad de Alicante».
Esta modalidad alojativa está siendo objeto de cambios normativos en los últimos años. Además de Alicante, otros municipios como Altea han tratado de regular dónde y cómo se puede implantar la actividad. La presidenta de Aptur CV, Silvia Blasco, defendió que la Costa Blanca se ha consolidado como destino líder en vivienda de uso turístico, «con más calidad, más empleo y un impacto directo en la economía local». Así, manifestó que «el sector ha sabido responder con profesionalidad a un cliente más exigente. El gran reto para 2026 es la persecución de las administraciones públicas y avanzar en sostenibilidad y convivencia, sin menoscabar la competitividad del destino».

- Silvia Blasco, presidenta de Fevitur y Aptur CV. -
- Foto: FEVITUR
‘Glamping’, novedades en la tipología
Uno de los sectores alojativos más estables es el de los campings. Desde la Asociación Provincial de Empresarios de Campings de Alicante señalan que sigue siendo una actividad bastante desestacionalizada. Y lo consiguen gracias al gran cambio que se da en los mercados entre los meses de verano y de inverno. Mientras que en la época estival el principal turista es el español, el resto del año el cliente europeo es el más habitual en estos alojamientos. Entre ellos, destacan los procedentes de Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Francia y Bélgica.
También cambia el perfil de turista. En invierno suelen reservar por estancias de tres meses de media. En cuanto al tipo de alojamiento, se reduce la ocupación para bungalós y crece para parcelas, ya que el cliente suele llegar con su autocaravana para pasar sus vacaciones.
Por poner un ‘pero’, solo en la primera quincena de julio flojeó la ocupación un poco más de lo esperado. Aunque señalan que antes de la pandemia, estas semanas solían tener este comportamiento.

Y este sector, bastante estable, también es objetivo de la innovación, al menos, en cuanto a la tipología del alojamiento. Desde hace unos años la tendencia ha estado marcada por la introducción del concepto glamping. Una forma de darle un nuevo giro a la tienda de campaña que permite especializar aún más la experiencia del cliente, que puede elegir entre numerosas formas y precios de su estancia.
Socio indispensable
Y para que toda la maquinaria turística funcione existe un socio indispensable: el aeropuerto de Alicante- Elche Miguel Hernández. El aeródromo provincial cerró noviembre con un balance de 1.411.496 pasajeros, mejorando en un 10,3% el dato de 2024. Todos los meses ha superado registros, y en el acumulado sube un 8,5% en comparación al mismo periodo del año pasado, lo que demuestra el gran momento del sector.

- Un grupo de turistas, en el aeropuerto Miguel Hernández. -
- Foto: RAFA MOLINA