INNOVACIÓN

La cotizada alicantina Vanadi transita por completo a 'tesorería en bitcoin' como Vanadi Treasury

Un informe de Lighthouse sitúa el precio del bitcoin y el acceso a capital como claves del futuro de Vanadi

  • Salvador Martí.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

ALICANTE. "La mayor cotizada de bitcoin en España" es su nuevo lema. Ya no queda rastro de las cafeterías en la que fue Vanadi Coffee. La cotizada alicantina ya transita hacia por completo a 'tesorería en bitcoin' con el nombre de 'Vanadi Treasury'. La firma cotizada en BME Growth, ha dejado atrás su actividad como cadena de cafeterías para redefinirse como un vehículo de inversión centrado en la acumulación de bitcoin. Así lo especifica, además, el informe de reinicio de cobertura de Lighthouse, que analiza el alcance del cambio estratégico aprobado por la compañía en 2025, la situación actual de su cartera de criptomonedas y el esquema de financiación diseñado para sostener su crecimiento.

El punto de inflexión se produjo en la Junta General de Accionistas del 29 de junio de 2025, en la que Vanadi aprobó reorientar su modelo de negocio. Desde ese momento, la compra y tenencia de bitcoin como activo de tesorería se ha convertido en el eje principal de la compañía, mientras la actividad de restauración ha pasado a un plano secundario. Según Lighthouse, el negocio de cafeterías se mantiene de forma residual, con el objetivo de contribuir a cubrir parte de los costes estructurales durante la transición hacia el nuevo modelo.

Ese repliegue ya se refleja en la red de locales. A cierre de septiembre de 2025, Vanadi operaba cinco cafeterías y un obrador con ventas residuales a terceros, frente a los ocho establecimientos del ejercicio anterior. El informe prevé que la compañía mantenga seis locales y reduzca la cifra a cinco en 2026, con unos ingresos estimados de 1,8 millones de euros en 2025 y 1,4 millones en 2026, respectivamente. Además, el estudio destaca que estas cifras confirman el carácter decreciente del negocio de restauración dentro del grupo.

El centro de gravedad del proyecto se sitúa ahora en la cartera de bitcoin. De acuerdo con el informe, Vanadi mantiene actualmente 183 BTC, tras realizar una compra de 22 unidades entre el 6 y el 8 de enero de 2026. El precio medio ponderado de adquisición de la cartera se sitúa en 89.700 euros por bitcoin, lo que supone una inversión acumulada de 16,4 millones de euros. La custodia de los activos digitales se realiza a través de Bit2Me, proveedor con el que la empresa ha alcanzado un acuerdo para la compra, venta y custodia de los criptoactivos, como ya contó este medio.

Lighthouse destaca que el modelo de “bitcoin treasury no genera ingresos operativos recurrentes. En consecuencia, sus estimaciones apuntan a un Ebitda recurrente negativo, de alrededor de 2 millones de euros en 2025 y 1,5 millones en 2026, así como a flujos de caja libres también negativos. En este contexto, el valor económico de la compañía queda vinculado a la evolución del precio del bitcoin en balance, al no existir, por el momento, una actividad que aporte caja de forma recurrente.

El informe señala que Vanadi estudia posibles alternativas para obtener ingresos financieros a partir de su cartera, como la venta sistemática de opciones put sobre bitcoin o la obtención de rentabilidad mediante préstamos de activos en plataformas reguladas o acuerdos bilaterales. No obstante, aclaranque estas opciones no han sido activadas y que sus previsiones no incorporan ingresos financieros ni en 2025 ni en 2026. Según el análisis, para cubrir los costes operativos exclusivamente con ingresos financieros sería necesario alcanzar una cartera de bitcoin valorada entre 30 y 40 millones de euros, un escenario para el que no se aportaría visibilidad antes de 2027.

El crecimiento de la cartera se apoya en el acceso a financiación a través del mercado. El informe identifica tres vías principales, que pasan por ampliaciones de capital dirigidas a inversores cualificados, emisiones de deuda convertible y préstamos colateralizados con bitcoin. En estos últimos, el documento detalla que el importe financiado no supera el 50% del valor del activo aportado como garantía, manteniendo la compañía la titularidad de los BTC.

La pieza central de esta estrategia financiera es el programa aprobado en la Junta General Extraordinaria en septiembre de 2025. Este plan contempla hasta 1.000 millones de euros en obligaciones convertibles (500 millones suscritos por una entidad del grupo Alpha Blue Ocean y otros 500 millones por Patblasc Software Consulting), además de hasta 200 millones de euros en warrants. La financiación se estructura en 332 tramos y las obligaciones son obligatoriamente convertibles en acciones en un plazo máximo de 24 meses, sin devengo de intereses. El precio de conversión se fija con un descuento sobre el precio medio ponderado de cotización, mientras que los warrants se ejercitan a un precio superior al de mercado.

El impacto de este esquema se refleja en la evolución del capital. Según Lighthouse, el número de acciones en circulación ha pasado de 7,9 millones a cierre de 2024 a 82,3 millones en enero de 2026. Hasta diciembre de 2025, Vanadi había emitido aproximadamente 63,4 millones de nuevas acciones, con las que captó cerca de 16,2 millones de euros.

En términos de mercado, el informe compara a Vanadi con otras compañías internacionales que han adoptado estrategias similares de tesorería en bitcoin. En ese análisis, la firma alicantina presenta una capitalización bursátil inferior al valor de mercado de su cartera de BTC, con una relación capitalización/valor del bitcoin en balance de 0,7 veces. Lighthouse también recoge una correlación todavía limitada entre la cotización de Vanadi y el precio del bitcoin, especialmente en periodos cortos, aunque más elevada en horizontes de seis meses.

El informe se cierra con un repaso a los principales riesgos del modelo, entre los que figuran la dependencia del acceso continuado a financiación, la dilución derivada de la conversión de instrumentos en capital, los riesgos operativos asociados a la custodia y a los préstamos colateralizados, así como las limitaciones contables del bitcoin, que se registra como inmovilizado intangible sin revalorización al alza, pero con obligación de deterioro en caso de caídas de precio.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo