ELCHE. El sistema Doria, de la empresa valenciana Zink Medical, basado en diagnóstico oftalmológico robotizado con inteligencia artificial, cumple tres años de funcionamiento y encara una nueva fase con la presentación de un avatar digital para la comunicación inicial con los pacientes. La herramienta, que se encuentra en fase de prueba, fue mostrada esta semana en Elche durante un evento celebrado en el marco del congreso FacoElche, donde se expusieron tanto los resultados del servicio como sus próximas líneas de desarrollo.
El avatar está diseñado para realizar la anamnesis previa a la exploración ocular, es decir, la recogida estructurada de información clínica antes de que el paciente pase por el sistema robotizado. El jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario La Paz, Félix Armadá, explicaba en el evento que esta primera fase es clave para conocer qué le ocurre al paciente y que, hasta ahora, recaía en personal auxiliar. Según señala, el uso de un avatar permitiría dejar constancia escrita de toda la información, evitar interpretaciones erróneas y facilitar al oftalmólogo datos previos antes de la validación clínica. La idea es que el proceso sea ágil, con un número limitado de preguntas, y se integre como el primer paso del circuito asistencial.

- Giacomo de Benedetti. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
La presentación de esta novedad ha coincidido con el tercer aniversario de Doria, un servicio que, según asegura el oftalmólogo Giacomo de Benedetti, responsable de diagnóstico en remoto del proyecto, no debe entenderse como un robot aislado, sino como un modelo integral que combina robótica, inteligencia artificial, optometría, validación médica remota y telemedicina. En estos tres años, explica, el sistema ha pasado de una primera implantación a estar operativo en varios hospitales públicos, con más de 15.000 pacientes atendidos y presencia en centros de cinco comunidades autónomas. Y, además, Doria ha recibido en 2025 varios reconocimientos nacionales vinculados a la transformación digital en salud.
La provincia de Alicante también ha tenido un papel destacado en el balance presentado en Elche. El Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante fue el segundo hospital público de España, tras el Hospital Universitario La Paz de Madrid, en implantar el servicio Doria. La incorporación se produjo en 2024, de la mano del doctor Juan José Pérez Santonja, y permitió introducir un circuito de diagnóstico previo que ha contribuido a reducir de forma significativa la lista de espera en Oftalmología. Este modelo filtra los casos derivados desde Atención Primaria y evita que pacientes sin patología oftalmológica relevante ocupen consultas especializadas.
La experiencia en el terreno de los hospitales públicos
Desde la experiencia clínica, Armadá detalla el impacto del sistema en La Paz, primer hospital público europeo en implantar Doria. Según mantiene, el envejecimiento de la población y el incremento de la demanda habían provocado un colapso de las listas de espera tras la pandemia. La introducción de un circuito de cribado permitió que cerca de la mitad de los pacientes derivados no necesitaran consulta hospitalaria, mientras que los casos con patología llegaban ya priorizados y con pruebas completas realizadas. Este cambio organizativo, añade, ha permitido reducir de forma sostenida los tiempos de espera y reorganizar las agendas hacia consultas de mayor complejidad.

- Patricia Martín Rico. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
Una visión desde la gestión sanitaria fue la aportada por la doctora Patricia Martín Rico, directora del Hospital Universitario de Calahorra (La Rioja), quien sitúa el problema en un contexto estructural. Según expone, el aumento de la población mayor y la distribución desigual de profesionales obligan a replantear los modelos asistenciales. En su centro, la implantación de Doria en octubre de 2025 formó parte de una estrategia más amplia que permitió reducir de forma rápida una demora acumulada de cientos de días, con una caída significativa del número de pacientes pendientes y una mejora en la priorización de los casos.
En el caso de Alicante, uno de los oftalmólogos validadores remotos del sistema explicaba que el papel del clínico sigue siendo central. Según indicó, la inteligencia artificial aporta una gran cantidad de información objetiva, pero es el especialista quien debe sintetizarla, interpretarla y tomar decisiones. En el Hospital General Universitario Dr. Balmis, el uso de Doria ha permitido clasificar a los pacientes en distintos circuitos (normales, cataratas quirúrgicas o consultas presenciales ordinarias y preferentes), lo que facilita la gestión de flujos y reduce derivaciones innecesarias.

- Jacky Hochner. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
La dimensión tecnológica del sistema fue abordada por Jacky Hochner, uno de los responsables de que exista Doria, como CEO y confundador de la tecnología Mikajaki EyeLib. Hochner explicaba que Doria se utiliza en distintos modelos según el país y el tipo de centro sanitario. En su intervención detallaba experiencias en Francia, Alemania o Bélgica y puso el foco en que el valor del sistema no reside solo en la inteligencia artificial, sino en la integración completa del flujo de datos clínicos. También describe avances como el cálculo automatizado de lentes intraoculares o la visualización unificada de la información diagnóstica, orientados a acortar el tiempo entre el diagnóstico y el tratamiento.
Por su parte, María Vicente, responsable de marketing y comunicación de la firma valenciana Zink Medical, ha destacado que Doria se apoya en un equipo humano amplio, que incluye optometristas, técnicos y personal de soporte, además de la validación médica en remoto. Según pone de manifiesto, "la confianza del oftalmólogo fue el primer paso para la implantación del sistema" y, posteriormente, ha sido necesario ganar la confianza del paciente. El objetivo, añade, es extender progresivamente el servicio a más hospitales públicos y consolidar su presencia en el sistema sanitario.

- María Vicente. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO
Durante el encuentro celebrado en Elche también se abordaron aspectos relacionados con la seguridad del sistema. Los ponentes coinciden en señalar que la prioridad es evitar falsos negativos y que, ante cualquier duda, el paciente es derivado a consulta presencial. Asimismo, se destaca que los informes generados por Doria incluyen todas las imágenes diagnósticas necesarias para su revisión por el oftalmólogo.
La presentación del avatar para la anamnesis se enmarca en esta evolución del sistema y supone un paso adicional para mejorar la experiencia del paciente y proporcionar al personal médico oftalmológico información más completa desde el inicio del proceso. Tras tres años de funcionamiento, Doria continúa ampliando su implantación en hospitales públicos, con Alicante entre los territorios que adoptaron el modelo de forma temprana y que han registrado un impacto directo en la organización de la atención oftalmológica.

- Félix Armadá. -
- Foto: MIGUEL ÁNGEL VALERO