Casi el 50% de los fondos de VC prevén su año más expansivo en inversión mientras el 'family office' se retira

Plaza Innovación

El corporate, por su parte, se mantiene estable, con la mitad manteniendo su ritmo de inversión sin grandes cambios

  • Pedro de Álava, presidente de BigBan Investors
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VALÈNCIA (VP). El recién publicado BigBan Annual Report 2025, realizado por BIGBAN Investors Spain en colaboración con la Universidad Pontificia Comillas, centrado en el estado del ecosistema del emprendimiento y las previsiones y tendencias que marcarán los próximos cursos de los inversores privados, refleja que el relato de cautela generalizada en el ecosistema inversor no se sostiene cuando se desglosa según el tipo de inversor. Mientras los fondos de venture capital (VC) sostienen que el 2026 terminará siendo su año más expansivo y el corporate se mantiene estable en cuanto a inversión se refiere, solo un tipo de inversor está realmente frenando su actividad en este curso: el family office. La razón no está en el contexto de mercado, que es el mismo para todos, sino en una cuestión más de fondo: a quién pertenece el dinero que se invierte.

Según los responsables del informe, “los fondos de capital riesgo gestionan dinero comprometido por sus inversores (LPs) bajo plazos y mandatos fijados de antemano, lo que les obliga a seguir invirtiendo independientemente del momento del ciclo. Por su parte, el corporate invierte desde su propio balance con una lógica más cercana a la innovación estratégica que a la rentabilidad financiera pura, lo que también le blinda frente a tensiones de mercado. Sin embargo, el family office pone encima de la mesa su propio patrimonio y goza de una total libertad de decisión, ya que nadie le obliga a desplegar capital en un plazo determinado, así que es el único que realmente puede frenar cuando el contexto se complica y es justo lo que está haciendo.

Si se tiene en cuenta, además de quiénes manifiestan incrementar su ritmo de inversión, quienes se mantienen estables, el VC alberga un 88%, el corporate un 73% frente a un 56% del family office, que es el actor que registra mayor intención de reducir sus inversiones (casi un 50%).

Los motivos de los family office para no invertir

El BIGBAN Annual Report 2025 pone encima de la mesa también un factor clave que afecta, sobre todo, al family office y que puede ayudar a descifrar algunas de las razones por las que su previsión de cara a cerrar el 2026 complican su grado de inversión respecto a otros cursos.

Cuando se desglosan los motivos por los que el family office rechaza invertir en una startup, aparece un patrón que no se repite en ningún otro tipo de inversor, puesto que no es el más exigente con lo que el proyecto es hoy (valoración, solvencia del equipo, originalidad de la idea), sino que es el actor que mayor importancia da a si la estructura de capital le va a permitir mantener intacta su posición en el futuro.

Es por ello que, según el estudio, rechaza inversiones con mayor frecuencia por motivos como los mercados saturados (43%, el más alto), la dilución del equipo fundador en el cap table (36%, el más alto, frente a 20% del VC y el 9% del business angel) o por la tipología de socios en la operación (21%, también el más alto). Sin embargo, en motivos relacionados con la calidad del proyecto en el momento de la decisión, como valoraciones elevadas o solvencia del equipo, su posición es intermedia, lejos de ser el más exigente.

Tal y como argumentan los responsables de BIGBAN Investors Spain, “la explicación está en el propio objetivo de participación del family office. El 45% de sus posiciones en 2025 se concentró en el rango 6-10% del equity que ostentaba en cada operación; es decir, el entorno inmediatamente superior al umbral fiscal del 5%, que es el que rige el tratamiento de las plusvalías para este tipo de vehículo patrimonial. Entrar con ese margen no es casualidad, puesto que el 64% del Family Office no cuenta con una política de follow-on definida en sus inversiones, lo que se traduce en que no tiene un mecanismo activo para defender su porcentaje en rondas futuras. Si no puede protegerse en futuras inversiones de las empresas de su cartera su única palanca es calcular bien antes de entrar, asumiendo la dilución que vendrá y entrando con margen suficiente para seguir aterrizando en su rango objetivo varios años más tarde y tras ‘rondas’ en las que probablemente no participe”.

Esto explica también por qué el Family Office invierte de forma directa en el 92% de los casos, evitando vehículos intermedios que diluyen la trazabilidad de su posición, y por qué su modelo de colaboración mayoritario es "solo financiera" (43%) frente a un reducido 7% que busca dirigir la estrategia de la startup. No busca control operativo, sino certeza sobre su porcentaje.

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