España acelera como polo europeo de centros de datos al calor de la IA y las renovables

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El país se consolida entre los mercados con mayor potencial de crecimiento del continente, mientras el sur de Europa gana peso frente a los 'hubs' tradicionales

  • Centro de datos.
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VALÈNCIA. España gana posiciones en el mapa europeo de los centros de datos. El fuerte crecimiento de la inteligencia artificial, la disponibilidad de energía renovable y la mejora de la conectividad internacional están impulsando nuevas inversiones en el país y en el conjunto del sur de Europa, una región que empieza a disputar protagonismo a los grandes polos tradicionales del sector. Así lo recoge el informe State of European Data Centres 2026, elaborado por Pb7 Research para la European Data Centre Association (EUDCA), que sitúa a España, Italia y Portugal entre los mercados que más están acelerando en el continente.

El estudio apunta a un cambio de tendencia en la geografía europea de esta infraestructura. Durante años, la mayor parte de la capacidad se concentró en los grandes mercados conocidos como FLAP-D -Frankfurt, Londres, Ámsterdam, París y Dublín-, pero las restricciones de acceso a la red eléctrica, la dificultad para encontrar suelo y la mayor complejidad de los permisos están desviando nuevas inversiones hacia otras localizaciones. En este contexto, el sur de Europa aparece como una de las áreas con mayor dinamismo, apoyado tanto en el despliegue de nuevos cables submarinos como en su potencial para generar electricidad renovable.

El informe destaca expresamente que España, Italia y Portugal están creciendo gracias a los nuevos sistemas de cable submarino y a las inversiones a gran escala en energías renovables. A ello se suma el desembarco de nuevas regiones cloud y el crecimiento de las infraestructuras destinadas a inteligencia artificial, que necesitan instalaciones de mucha mayor capacidad y consumo energético que los centros de datos tradicionales.

Según las previsiones recogidas en el estudio, España, Italia y Portugal pasarán de una capacidad de 682 MW en 2024 a cerca de 5,9 GW en 2031, lo que supone una tasa de crecimiento anual compuesta del 36%. El avance permitirá reducir progresivamente el peso relativo de los mercados históricos y configurar un mapa de centros de datos mucho más distribuido por el continente.

Madrid apunta a convertirse en un nuevo mercado Tier-1

Dentro de esta expansión, Madrid se perfila como uno de los polos con mayor recorrido. El informe calcula que la capacidad de colocación de la capital pasará de 207 MW en 2024 a 944 MW en 2031, lo que equivale a multiplicar por más de cuatro su tamaño en siete años y supone una tasa de crecimiento anual del 24,2%. Junto con Milán, Madrid es señalada como una de las ciudades que más claramente avanza hacia la categoría de mercado Tier-1 para convertirse en un gran centro europeo de datos.

El crecimiento español se enmarca, además, en una expansión sin precedentes de la infraestructura digital europea. La EUDCA calcula que las inversiones en construcción e instalación de centros de datos de colocación alcanzarán los 176.000 millones de euros entre 2026 y 2031, frente a los 87.000 millones que se estimaban anteriormente para el periodo 2025-2030. Solo las inversiones en grandes campus de scale colocation, especialmente preparados para albergar infraestructura de inteligencia artificial, se estabilizarán en niveles de entre 25.000 y 26.000 millones de euros anuales.

La inteligencia artificial cambia las reglas del sector

Buena parte de este salto está relacionado con la inteligencia artificial, que el informe identifica como la principal fuerza de transformación tecnológica del sector. Frente a los racks tradicionales de servidores, que funcionaban normalmente con densidades de entre 8 y 12 kW, las cargas asociadas a la IA pueden superar habitualmente los 30-80 kW por rack. Esta mayor demanda obliga a rediseñar las instalaciones, aumentar la capacidad eléctrica y acelerar el uso de sistemas de refrigeración líquida.

Este nuevo modelo también modifica los criterios para decidir dónde se ubican los proyectos. Los grandes entrenamientos de modelos de inteligencia artificial requieren enormes cantidades de electricidad concentradas en un mismo lugar, lo que favorece los territorios con una elevada disponibilidad energética, acceso a renovables y menos limitaciones de suelo. Por contra, las aplicaciones de IA que necesitan respuestas con muy baja latencia siguen demandando capacidad próxima a las grandes áreas metropolitanas.

Esa combinación juega a favor de mercados como España, que pueden ofrecer tanto grandes localizaciones asociadas a energía renovable como núcleos urbanos con creciente conectividad digital. El estudio señala que la expansión hyperscale y de los nuevos operadores especializados en infraestructura para IA está reforzando especialmente a regiones con redes renovables potentes, entre las que menciona partes de España y Portugal.

La electricidad, el gran cuello de botella

Pero el mismo factor que está impulsando la expansión también aparece como su principal límite. El 67% de los operadores consultados identifica el acceso a potencia eléctrica como el mayor desafío para los próximos tres años, por delante de los precios energéticos, la sostenibilidad, los permisos o la disponibilidad de suelo.

De hecho, la disponibilidad de energía ha superado ya a la conectividad como principal criterio de selección de nuevas ubicaciones para centros de datos. Las dificultades para conseguir conexiones a la red están ralentizando proyectos en mercados consolidados como Ámsterdam, Dublín, Londres, Frankfurt o París y provocando que parte de las nuevas inversiones se desplace hacia regiones donde existe mayor capacidad eléctrica disponible.

La asociación reclama por ello cambios en la gestión de las conexiones eléctricas. Entre las medidas con mayor respaldo entre los operadores se encuentra la eliminación de las solicitudes especulativas de acceso a la red, con el objetivo de evitar que proyectos que probablemente nunca se desarrollarán bloqueen capacidad que podría destinarse a inversiones reales. El 55% de los encuestados sitúa esta solución como prioritaria, seguida de la generación eléctrica independiente y de mecanismos que retiren capacidad a proyectos que no la utilicen.

El auge de la demanda eléctrica también ha convertido la sostenibilidad en otro de los grandes ejes del sector. El consumo eléctrico de los centros de datos europeos se sitúa ya ligeramente por debajo de los 60 TWh anuales, aunque el informe sostiene que los niveles de eficiencia se mantienen estables pese al aumento de la actividad. Además, los operadores aseguran obtener aproximadamente el 97% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, principalmente renovables, con una presencia creciente de contratos a largo plazo de compra de energía.

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