ALICANTE. El director general del Elche CF, Pedro Schinocca, se escudó la madrugada de este miércoles en la confidencialidad para declinar precisar el montante total de las operaciones de compra y de venta de derechos sobre futbolistas portagonizadas por la entidad en el mercado de fichajes de verano recién cerrado. Lo hacía apenas cinco minutos después de que el club hiciera oficial el traspaso de David Affengruber al Fulham FC, movimiento por un montante de 12 millones de euros que representa el tercero de más volumen económico en la centenaria historia de la entidad. Para sorpresa de nadie, el CEO franjiverde perdía súbitamente esa locuacidad de la que había hecho gala tres horas antes en un medio nacional, desvelando que se iba a contratar "a un mediocampista". Un gesto feo hacia aquellos profesionales de la información que siguen el día a día del Elche (los que lo hacen sin convertir su trabajo en un mercadeo favores) y que no le darán la espalda cuando vengan mal dadas... algo que a nadie, empezando por el otra vez ausente Christian Bragarnik, le escapa que pasará porque esto es fútbol.
"Hemos hecho un gran mercado, acorde a lo que nos habíamos planteado a final de temporada [...] es una plantilla compensada, con opciones, con variantes", señalaba en otra comparecencia de prensa impropia de un club de LaLiga un Schinocca que presumía de "calma" y "saber esperar a que las opciones que nos habíamos trazado a principios de temporada se pudieran concretar".
Las altas que sí y las que no
Sobre las incorporaciones concretadas, Schinoca decía que tenía "definidas las posiciones que queríamos reforzar" y que manejaba diferentes alternativas para cada una de ellas. Respecto a Rubén Sánchez, Roy Revivo y Kevin Lomónaco, el director general del Elche aseguraba que habían hecho "un esfuerzo grande" por ellos, que los dos primeros eran "primeras opciones" y llevaban tiempo trabajándolas, al tiempo que se refería al tercero como "un jugador súper cotizado, que ha tenido numerosas ofertas y al que ningún club había podido llevarse". Respecto a Thomas Lemar, Pedro Schinocca hablaba de "oportunidad que apareció en la recta final del mercado": "La posibilidad de Thomas surgió hace varias semanas. Es un futbolista campeón del mundo y llama la atención de cualquier equipo. Seguramente, a principio de temporada no era una posibilidad para nosotros", explicaba antes de recordar el buen partido que firmó con el Girona FC contra los franjiverdes y asegurar que "está muy convencido y con muchas ganas de poder estar aquí".
Schinocca era interpelado por el hecho de que no se hubiera incorporado a un tercer meta, objetivo que él mismo había apuntado que tenían en lo que restaba de mercado y que finalmente no se había hecho realidad . El director general franjiverde regateaba el tema hablando de lo "contentos" que están con Matías Dituro y Alejandro Iturbe, hablando de que el primero había demostrado "lo que puede dar" y que el segundo "viene mostrando un proceso ascendente".
Tampoco había llegado en el tramo final del mercado un delantero, pero para el CEO del Elche ni era necesario ("estamos convencidos de los delanteros que tenemos") ni las dudas sobre los 'Fer' Niño, 'Eze' Ponce y Abiel Osorio son distintas de las que planeaban hace un año sobre Rafa Mir, André da Silva y Álvaro Rodríguez, quienes terminaron anotando 25 goles en el curso liguero pasado. Schinocca aprovechaba para recordar también que se había concretado el fichaje de Tiziano Perrotta, actualmente cedido en Club Social y Deportivo Defensa y Justicia, "que ha supuesto un esfuerzo para el club": "Hemos completado diez transferencias, lo que demuestra que hemos estado activos", recalcaba.
"La situación muy especial" de Affengruber
En cuanto a las salidas, como las de David Affengruber o los citados Mir o Rodríguez, Pedro Schinocca hablaba de que "cuando llegaron tampoco despertaban la ilusión que hoy quizá reclama la gente". esos jugadores que se fueron tampoco despertaban, cuando llegaron, la ilusión que hoy quizá reclama la gente. Respecto al central austríaco, el dirigente franjiverde reconoció que se trataba de "una situación muy especial" y recordó que el central entraba en su último año de contrato: "Habíamos trasladado que le quedaba un año y el mismo jugador nos había dicho que no iba a tomar ninguna decisión sobre su renovación hasta finalizar el mercado. Es cierto que, en las últimas horas, él pidió al club poder salir", explicaba para, a continuación, insistir que su "mayor objetivo es defender los intereses del Elche", pero que también había que tener en cuenta cómo vino el jugador y que la voluntad del club era "cumplir la palabra. Al hilo de esto último, Schinocca recordaba que Affengruber llegó al Martínez Valero con el objetivo de ayudar al equipo a regresar a Primera División y terminó convirtiéndose en una pieza fundamental: "Entendimos que poco tenía ya que darle al Elche porque, cuando trajimos a David, nos habíamos marcado el objetivo de subir a Primera. Lo pudimos mantener y él se convirtió en una pieza clave para nosotros", manifestaba, antes de reivindicar "que el Elche también le ha dado mucho a David Affengruber" y que se le trasladó que su salida iba a depender de que "se acercaran a su cláusula", lo que le llevaba a hablar de "que se ha logrado una gran venta teniendo en cuenta que le quedaba un año de contrato y que no teníamos la certeza de que fuera a renovar".
"Han pasado muchos jugadores por aquí y siempre nos hemos reinventado. Forma parte de nuestro ADN volver a reinventarnos: se han ido jugadores, vendrán otros y así será. Ese es hoy el ADN del Elche", sentenciaba Schinocca.