BANYERES DE MARIOLA. La spin-off de Hilaturas Ferre, Recover, ha sellado una alianza estratégica en denim con Prosperity Textile en Vietnam, un movimiento con el que ambas compañías articulan una nueva gama de tejidos vaqueros desarrollados de forma conjunta bajo el paraguas de Recover Fabrics. La operación une la fibra de algodón reciclada de Recover con la capacidad de fabricación y la especialización de Prosperity Textile en vaqueros, dentro de una estructura orientada a programas de producción de largo plazo y de alto volumen. Así,quieren que la colaboración de como resultado una oferta de tejidos concebida para reforzar una cadena de suministro de denim con capacidad de escalar la producción y atender desarrollos industriales de recorrido continuado.
De esta forma, el anuncio sitúa el foco en Vietnam, un país que gana peso en la estrategia de Recover. La firma, con origen en Banyeres de Mariola como spin-off de Hilaturas Ferre, ya había dado pasos recientes para integrar producción, reciclaje y suministro en ese mismo mercado asiático.
Las primeras referencias textiles y prendas surgidas de esta colaboración estratégica se presentan en exclusiva en el Kingpins Show de Ámsterdam. En ese encuentro, Recover participa en el espacio Cabina 7 / Jeanius Hub, mientras Prosperity Textile lo hace desde el puesto 35 de la planta baja azul. Las compañías avanzan que los desarrollos iniciales de tejidos se mostrarán a socios de marca seleccionados dentro de un planteamiento compartido para acelerar la circularidad en el denim.
La alianza se formula, en términos industriales, como una plataforma para el desarrollo de tejidos vaqueros que integra calidad, rendimiento y circularidad a escala industrial. Asimismo, pretende dar respuesta a una demanda de suministro flexible dentro del segmento del denim, con una base productiva pensada para asumir volúmenes elevados.
Este paso de Recover se produce semanas después de otro avance de la empresa en Vietnam. Tal y como publicó este diario, la compañía había integrado algodón reciclado procedente de su planta vietnamita en una cadena de suministro localizada en el propio país asiático. Aquel movimiento se materializó en el marco de una colaboración con la marca Dawn Denim, que presentó una iniciativa de producción basada en el reaprovechamiento de restos industriales para fabricar nuevas prendas.
En ese precedente, Recover situaba la operación como un planteamiento de circularidad regional. Dawn Denim detalló entonces un sistema sustentado en la recogida de residuos de producción, como retales y materiales sobrantes, para convertirlos en nuevos vaqueros que después llegaban a tienda dentro de una colección vinculada a su idea de "cerrar el círculo". La operativa en Vietnam se centraba en residuos postindustriales sin teñir, identificados como PIW, definidos por la marca como retales de tejido que no habían llegado a comercializarse.
Esos restos eran rescatados antes de acabar en vertedero y se transformaban en nuevas piezas a través del centro de reciclaje Recover Vietnam. La propia marca enmarcó ese flujo en una revisión de su cadena de valor para reintroducir recursos, subproductos y residuos tanto durante la producción como una vez utilizado el producto. Además, el contenido de material recuperado en sus prendas vaqueras situaba en el 20% los residuos utilizados en la mezclilla, un porcentaje que, según las compañías, suponía aproximadamente un 20% menos de dependencia de fibras vírgenes.
Dentro de esa cadena, el material recibido pasaba por una fase de preparación y procesamiento en la que se seleccionaban las piezas textiles de mayor tamaño, se retiraban botones y cremalleras y el textil se cortaba en partes más pequeñas. Después se sometía a un proceso mecánico de triturado para devolver el material a fibras individuales. El circuito se completaba con la recogida de excedentes locales de producción que, junto con Recover, se procesaban para convertirse en nuevo hilo destinado a la fabricación de nuevos productos de la marca.
El acuerdo anunciado ahora pivota sobre el desarrollo conjunto de tejidos bajo Recover Fabrics y sobre una estructura preparada para programas industriales de mayor escala y continuidad.
El movimiento también enlaza con otros avances recientes de la compañía en materia de trazabilidad y verificación. A comienzos de año, Recover completó la certificación Global Recycled Standard (GRS) en todos sus hubs tras obtenerla para su centro en Centroamérica. La empresa vinculó entonces ese avance con su expansión de capacidad y con sus alianzas industriales.