BENEJÚZAR. La firma Chemajos ha ampliado sus instalaciones en Benejúzar con 13.184 metros cuadrados más, una actuación con la que la empresa refuerza su estructura productiva y operativa en su municipio de origen. La compañía, centrada en la venta al por mayor de ajo pelado natural, refrigerado, pasta de ajo refrigerada y subproductos congelados, sitúa esta ampliación dentro de su proceso de crecimiento y la vincula a una mayor capacidad para asumir volúmenes de producción. Así, tras esta ampliación, cuenta en la actualidad con una capacidad productiva de 20 millones de kilos de ajo pelado al año. Según traslada la mercantil, esa capacidad queda consolidada para afrontar mayores volúmenes "con estabilidad y consistencia", dentro de una línea de trabajo con ejes en "la calidad y el respeto por la materia prima".
El negocio con sede en la Vega Baja pone el foco en que trabaja con ajo de procedencia española y que toda la materia prima que llega a sus instalaciones pasa antes por una selección en origen. A partir de ahí, el producto se distribuye a los distintos puntos de su cadena de producción y distribución para su comercialización en los formatos que requieren sus clientes. La empresa tres décadas de trayectoria en la localidad. Y es que, Chemajos inició su actividad en 1994 en Benejúzar con la comercialización de ajo pelado envasado al natural. Sus primeros pasos se dieron con una producción de 100 kilos diarios y ese arranque marcó el comienzo de una evolución ligada al aumento de la capacidad de producción y a la apertura de mercados.
Un segundo hito dentro de esa evolución llegó en 1998, cuando la empresa orientó la venta de ajo pelado a otros países, comenzando por la Unión Europea. En esa fase, la producción alcanzó los 3.000 kilos al día. Ese salto situó a Chemajos en una dimensión distinta dentro de su actividad, ya no solo por volumen, sino también por la ampliación del destino de sus ventas.
La siguiente etapa que la empresa identifica en su trayectoria se sitúa a partir de 2014. Fue entonces cuando los mercados internacionales norteamericanos abrieron sus puertas a Chemajos. Ese movimiento coincidió con la aparición de nuevas alianzas y con la decisión de ampliar instalaciones para responder a las necesidades derivadas de esos mercados. El objetivo en aquel momento era alcanzar en poco tiempo una producción de 15.000 kilos de ajo pelado al día. En la actualidad, ha conseguido ser la primera empresa española capaz de producir 40.000 kilos de ajo pelado al día. La ampliación de 13.184 metros cuadrados se presenta, según la firma, como "una herramienta para reforzar tanto la parte productiva como la operativa de su estructura".