COCENTAINA. La empresa textil Vanico, de Cocentaina, ha aumentado su facturación en 2024, el último ejercicio fiscal disponible, con 2,54 millones de euros facturados, un 2,8% más que los 2,47 millones de euros del año anterior. Como ingresos financiaeros, la empresa obtuvo 43.915 euros, un 38,35% más que en 2023, donde la cifra fue de 31.743 euros. Su resultado de explotación, mientras, ascendió en el último ejercicio a 239.785 euros, un 38,37% más que el ejercicio previo, que cerró con 173.295 euros.
La mercantil Vanico, bajo la marca Scenes, ofrece una selección de tejidos para el hogar, desde visillos y paneles, cortinas, colchas y colecciones. La marca produce y diseña en el país y trabaja con empresas nacionales para crear cada temporada sus colecciones textiles. Vanico es una mercantil con más de 35 años de experiencia tanto en el mercado internacional como en el mercado nacional.
En 2022, los dueños de la empresa textil crearon una sociedad inmobiliaria con 2 millones de euros de capital. La compañía contestana, que ofrece tejidos para el hogar que produce y diseña en el país, es la socia única de la firma Jara Comfort Homes, una mercantil, constituida en febrero de 2022 que tiene como objeto social "la adquisición y arrendamiento de viviendas situadas en territorio español, así como la adquisición de toda clase de bienes inmuebles, rústicos o urbanos y su explotación directa o en régimen de alquiler, su enajenación, y la promoción y construcción de viviendas o locales", con domicilio en Cocentaina. El capital con el que nació esta empresa era de 750.000 euros - se aumentó en 1,25 millones en junio de ese año, llegando a los 2 millones- y tiene como socio único a la compañía Vanico SA y como administradores mancomunados a Miguel Juan Abad Climent y Consuelo María Abad Climent (vocales de Vanico) y Antonio José Abad Climent (gerente, director y responsable financiero de Vanico).
Retos urgentes del textil, según Ateval
Desde Ateval reivindican en este 2026 el papel del textil como una industria clave dentro de la autonomía estratégica europea, por su capacidad de integrar toda la cadena de valor -desde fibras hasta confección- y su presencia en sectores esenciales como el hábitat, la salud, el contract o la defensa. Uno de los puntos centrales es, según la asoiación, la necesidad de adaptar las políticas europeas en materia energética, climática y regulatoria a la realidad de las industrias intensivas en proceso y energía, como el textil. Insisten, pues, en la importancia de reconocer determinadas actividades -como los acabados textiles- como sectores intensivos en energía, así como en la necesidad de facilitar el acceso a instrumentos de apoyo para la eficiencia, electrificación y transformación tecnológica. Asimismo, se ha alertado del riesgo de deslocalización industrial si el marco regulatorio europeo no contempla plazos realistas ni condiciones viables para las pymes.
Otro de los ejes clave es el impacto de los acuerdos comerciales internacionales, con especial atención al acuerdo con India, y la necesidad de garantizar condiciones de competencia equitativas. Ateval también ha trasladado la urgencia de activar medidas de política industrial más ágiles y eficaces, incluyendo ayudas no limitadas por el régimen de minimis y el acceso en igualdad a los instrumentos europeos. Además, se ha puesto en valor el papel de la compra pública estratégica como herramienta para reforzar la industria europea, incorporando criterios de proximidad, trazabilidad y sostenibilidad verificable.