VILLENA. El Ayuntamiento de Villena ha adjudicado el contrato para el servicio de desbroce de los caminos rurales del término municipal a la empresa Recolecciones y Cultivos Villena S.L. por un importe de 60.374,16 euros, IVA incluido. El contrato tendrá una duración de dos años y permitirá mantener libres de vegetación los márgenes de cerca de un centenar de caminos rurales del municipio.
La adjudicación, aprobada mediante resolución de Alcaldía por razones de urgencia, se ha acelerado ante la necesidad de ejecutar cuanto antes las labores de mantenimiento y conservación de los márgenes de los caminos rurales, ya que el crecimiento de la vegetación puede reducir la visibilidad del tráfico, estrechar la zona de paso y aumentar el riesgo de incendios en el entorno rural.
La empresa adjudicataria obtuvo la máxima puntuación en el procedimiento de licitación, basado exclusivamente en el criterio del precio, por delante de otras cuatro ofertas presentadas. El contrato se formalizará con la aceptación de la adjudicación y no contempla posibilidad de prórroga.
Los trabajos comprenden el desbroce de vegetación herbácea y arbustiva en ambos márgenes de los caminos públicos, incluidas cunetas y taludes, dentro de la red de vías rurales definida en los pliegos del contrato. La actuación tendrá una duración de dos años desde la firma del acta de inicio del servicio.
Esta adjudicación da continuidad al proceso iniciado el pasado mes de junio, cuando el Ayuntamiento sacó a licitación el servicio con un presupuesto base de 72.421,55 euros. Tal y como informó entonces el consistorio, la actuación permitirá intervenir en alrededor de un centenar de caminos rurales distribuidos en 11 zonas del término municipal, con un total de 378 kilómetros lineales de trabajo efectivo, al actuar sobre ambos márgenes de 189 kilómetros de vías.
Además del desbroce de la maleza acumulada en cunetas y márgenes, el contrato contempla la poda y retirada de ramas de árboles y arbustos que dificulten la visibilidad de los conductores o interfieran en el tránsito, hasta una altura de 2,5 metros, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y reducir el riesgo de propagación de incendios en el medio rural. Según explicó entonces el concejal de Medio Ambiente, Francisco Iniesta, estas labores permitirán mantener los caminos públicos en condiciones adecuadas para la circulación y mejorar la conservación del entorno rural.