ELDA VINALOPÓ

Las Fiestas del Medievo a los pies del Castillo de Villena

Del 6 al 8 de marzo, Villena vuelve al pasado con la celebración de las Fiestas del Medievo, un encuentro cultural y festivo de la mejor tradición medieval, donde la música y la artesanía son protagonistas en una ciudad que se transforma por completo

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VILLENA. Una escapada al medievo más inmersivo, más experiencial y más auténtico sólo es posible en las Fiestas del Medievo que se celebran en Villena, en esta edición, entre el 6 y el 8 de marzo. Un largo fin de semana donde la ciudad se transforma, viaja en el tiempo y retorna a la Edad Media. Uno de los grandes eventos festivos y culturales de la provincia de Comunidad Valenciana que atrae a miles de visitantes en los tres días de duración.

Villena ofrece un escenario único, a los pies del Castillo de la Atalaya y entre los callejones de ese barrio medieval que ofrece plazas y rincones donde saborear con intensidad máxima las diversas propuestas que organiza la Asociación de Vecinos de El Rabal y la Concejalía de Casco Histórico. La música, la cultura, la artesanía y las diferentes actividades abiertas al público acogen a todos los que sueñen con vivir una emocionante jornada en el pasado más medieval.

El Medievo arranca con la teatralización de la llegada de los Reyes Católicos a Villena (1480), hecho histórico donde parte esta fiesta, y continúa con el tradicional pregón que este año ofrecerá Freike Veldman, un holandés con alma villenera, impulsor del santuario de animales salvajes de Primadomus. Tras sus palabras, la música cobra el protagonismo que tiene en estas fiestas. En diferentes rincones del casco histórico se podrá disfrutar de música árabe, celta, espectáculos de pólvora y fuego, y el concierto de música balcánica para cerrar la primera velada.

Ya están abiertos los cientos de puestos de artesanía y restauración que abarrotan la ciudad medieval de Villena. A partir de este pistoletazo de salida, se alternan las actuaciones musicales, la danza, los talleres de técnicas milenarias como el teñido natural de tejidos, y las mil actividades infantiles repartidas por el centro de la ciudad. Una ciudad que se vuelca como ninguna otra y donde todo el mundo se atavía con ropajes de hace seis siglos, lo que ayuda a la ensoñación de viajar en el tiempo.

Estos días es posible disfrutar de conferencias y ponencias, como las que ofrecerá el director de la Casa Sefarad de Córdoba, Sebastián de la Obra; o ponencias sobre el armamento de combate medieval, sobre poesía y otras creaciones artísticas. También queda espacio para hacer la visitas de rigor del enorme patrimonio histórico, que organiza la Concejalía  de Turismo, y conocer la rica gastronomía local y los buenos vinos de esta tierra.

Actividades infantiles y familiares

El sábado, tras alguna boda oficial desarrollada bajo un escenario y vestimenta medieval, se espera uno de los actos más emocionantes y auténticos: la Procesión de las Antorchas. Una de las tradicionales actividades que comenzará el sábado antes de la medianoche para recorrer el trayecto desde la plaza de Biar hasta llegar al Castillo, iluminando las calles con el fuego purificador que trata de espantar a brujas y magos.

La última jornada continúa con la dinámica frenética de actividades por descubrir. Un programa y ganas de explorar es lo único que se necesita para disfrutar del día, de Villena y de las Fiestas del Medievo. No hay que perderse la Marcha de las Verduleras Verdes, que parte a las diez de la mañana de la plaza de Santiago, ni la Marcha de las Verduleras Blancas, que hace lo mismo desde la plaza de Biar.

Cuando coronen la subida y lleguen a la explanada de la puerta del Castillo tendrá lugar la Batalla de las Lechugas, una guerra incruenta a golpe de hojas de esta verdura. Un espectáculo de diversión, risas y vecindad, donde todo el mundo es bien recibido.

Tras un descanso y un tentempié, la jornada se extiende durante todo el domingo. El tiempo, detenido en el medievo, permite disfrutar de los combates medievales, del teatro de la época y de las actividades infantiles y familiares, además de dejarse llevar por los callejones empedrados de la villa donde descubrir artesanía y productos únicos en cada uno de sus puestos.

Solo hay que dejarse llevar

Las Fiestas del Medievo son unas fiestas abiertas a la participación. Solo hay que dejarse llevar, que el tiempo te arrastre a cualquiera de las maneras de disfrutar de este momento único. Para preparar una visita, toda la información está disponible en la página web oficial de las Fiestas del Medievo.

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