BENEIXAMA. El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha visitado las obras de la balsa de almacenamiento y regulación de aguas para riego Salse III, en Beneixama, donde ha destacado la inversión de cerca de seis millones de euros destinada a mejorar la capacidad de almacenamiento hídrico y garantizar el suministro de agua para riego en la comarca del Alto Vinalopó.
La nueva infraestructura contará con una capacidad útil de 524.000 metros cúbicos y dará servicio a unas 1.200 hectáreas de cultivo, principalmente de olivar, almendro y vid. Según la Conselleria, la actuación permitirá disponer de reservas en los periodos de mayor demanda, reducir la dependencia de bombeos en verano y disminuir el consumo energético, con el consiguiente ahorro en costes de producción para los regantes.
Durante la visita, Barrachina contrapuso esta actuación con la situación de la balsa de San Diego, ubicada en Villena, una infraestructura vinculada al trasvase Júcar-Vinalopó en la que, según recordó, se invirtieron 40 millones de euros y que continúa sin estar operativa.
El titular autonómico criticó además que el Ministerio para la Transición Ecológica haya fijado para 2028 el inicio de las obras de impermeabilización de la instalación, según una respuesta parlamentaria remitida al Senado. En este sentido, señaló que los regantes reclaman la rehabilitación de la balsa desde 2018 y calificó la demora de “retraso injustificado” para una infraestructura estratégica para el sistema hídrico del Vinalopó.
Barrachina enmarcó la actuación en Beneixama dentro de la inversión de la Generalitat en la provincia de Alicante, que cifró en más de 40,9 millones de euros en los últimos cinco años para modernización de regadíos e infraestructuras hidráulicas.
Asimismo, aseguró que en la actual legislatura se ha incrementado un 60% la inversión autonómica en infraestructuras hídricas y modernización de regadíos, hasta alcanzar los 99 millones de euros en la Comunitat Valenciana.
El conseller defendió que la política hídrica del Consell se basa en la planificación y en “inversiones útiles” orientadas a garantizar recursos para el campo valenciano.