ELDA (EFE).- El gerente de una empresa y un empleado, de 22 y 27 años, han sido detenidos en Elda como presuntos responsables de los delitos de estafa, usurpación de identidad y falsedad documental por contrataciones fraudulentas de electricidad a nombre de una persona sin su consentimiento para viviendas ubicadas en distintos puntos de la geografía nacional que no eran de su propiedad.
Según la Policía Nacional, los hechos fueron denunciados por un vecino de Elda que denunció que venía recibiendo llamadas telefónicas de una empresa de pre cobro reclamándole una deuda de unos 700 euros contraída con una comercializadora de electricidad, relativa a cinco contratos de luz para viviendas desconocidas por completo para él y que se encontraban repartidas por toda la geografía nacional.
La víctima manifestaba en su denuncia que, tras las llamadas recibidas, realizó gestiones particulares por su cuenta y averiguó que sus datos estaban inmersos en una lista de impagos, por lo que decidió interponer una denuncia en la Policía Nacional.
Los agentes averiguaron que todas ellas se habían realizado en febrero de 2025 por un mismo comercial a través de una empresa ubicada en Alicante, colaboradora a su vez de la suministradora de electricidad, la cual les abonó las comisiones correspondientes figurando como concepto el nombre de la víctima y las viviendas destinatarias del suministro eléctrico.
Las que se habían contratado los cinco puntos de suministro estaban ubicadas en localidades de otras provincias de la geografía nacional, excepto una en Alicante, y la investigación permitió saber que, además de los datos de identidad del denunciante, se habían utilizado para la formalización de los contratos los datos bancarios de otras personas que, en alguno de los casos, guardaban algún tipo de relación con las viviendas para las que se habían hecho las contrataciones, si bien estas personas desconocían tal extremo también.
Contratos formalizados vía “sms” por un consorte
En cuanto al modo en el que se habían formalizado los contratos, fue determinante para establecerse la participación en los hechos de al menos dos personas, el gerente de la empresa y otro trabajador, puesto que las autorizaciones habían sido firmadas por “sms” desde el número de teléfono del empleado, quien debía pulsar el botón “contratar” cuando recibía en su teléfono el mensaje, haciéndose pasar por el titular del contrato.
Este empleado, resultó trabajar puntualmente para la empresa como autónomo desde su domicilio y había sido ya detenido por hechos similares en el año 2015.