ASPE. El Ayuntamiento de Aspe ha sacado a licitación la concesión para instalar, gestionar y explotar una red municipal de puntos de recarga para vehículos eléctricos durante un periodo de diez años, con un valor estimado de contrato de 30.000 euros.
El proyecto contempla tanto la gestión de los cinco puntos de recarga ya existentes en el municipio como la instalación de otros ocho nuevos, distribuidos entre el casco urbano, urbanizaciones y el polígono industrial Tres Hermanas.
Según el pliego técnico, la empresa adjudicataria deberá asumir la instalación, mantenimiento, explotación y suministro eléctrico de toda la infraestructura, además de garantizar que la energía utilizada tenga origen 100% renovable.
La nueva red incluirá siete puntos de carga semirrápida de 22 kilovatios, cada uno con dos plazas y capacidad para recargar dos vehículos simultáneamente, así como un cargador rápido de 50 kilovatios en el polígono industrial Tres Hermanas.
Las nuevas ubicaciones previstas son la calle Barranco, Gran Capitán, avenida Padre Ismael, calle Monóvar, las urbanizaciones Santa Elena, Alcaná y San Isidro-Virgen de las Nieves, además del polígono industrial.
El contrato también obliga a desvincular los cinco cargadores actuales de las acometidas municipales para dotarlos de suministro independiente, asumiendo la concesionaria todos los costes de adaptación, legalización y mantenimiento.
Entre las condiciones técnicas fijadas por el Ayuntamiento destaca que los puntos deberán estar operativos las 24 horas del día los 365 días del año y mantener una disponibilidad mínima del 80% de la red. Además, las averías deberán resolverse en un plazo máximo de 48 horas y las incidencias graves en apenas dos horas.
El sistema permitirá gestionar las recargas mediante una aplicación móvil compatible con iOS y Android, desde la que se podrá reservar plaza, iniciar la carga o realizar el pago. Los nuevos cargadores también deberán incorporar terminal TPV para pagar directamente con tarjeta bancaria sin necesidad de usar la aplicación.
El Ayuntamiento exigirá asimismo que la infraestructura esté integrada en una futura plataforma Smart City municipal mediante una API que permita conocer en tiempo real el estado de los cargadores, su uso o las incidencias registradas.
El estudio económico incluido en el expediente estima que la explotación conjunta de los puntos previstos podría generar un beneficio global superior a 1,3 millones de euros durante los diez años de concesión.
La adjudicación se resolverá mediante procedimiento abierto simplificado y valorará principalmente el canon ofrecido al Ayuntamiento y la propuesta de instalación de nuevos puntos adicionales a los previstos inicialmente.