ELCHE. Estos días el Ayuntamiento está acometiendo distintas actuaciones en materia de asfaltado, como es el caso ahora en Carrús y en Hermanos Navarro Caracena, intervenciones que en el primer caso llegan por quejas vecinales por el mal estado del asfaltado. Pero fuera ello, ha aprovechado en estos años para repintar y cambiar el aparcamiento de línea a batería para aumentar las plazas. Una práctica que se empezó a implementar en la pasada legislatura, y que sin embargo, siempre se ha centrado, o en la gran mayoría de casos, en los coches, dejando a las motos en un segundo plano. Sobre todo en los barrios, incluso en la segunda quincena de agosto con muchos ilicitanos e ilicitanas de vacaciones, sigue siendo difícil su estacionamiento, lo que acaba primando el ingenio, y en algunos casos, en aparcamientos con una maniobrabilidad cada vez más reducida para unos y otros.
Si bien el aparcamiento en superficie y gratuito en Elche es de más de 30.000 plazas —según señaló un estudio del actual PMUS— lo cual es bastante comparado con otras ciudades de tamaño de la provincia, donde lo que suele primar son los parkings privados, hay barrios y áreas consolidadas que han seguido creciendo en población, pero no así de forma proporcional las plazas de aparcamiento. Ello implica que zonas como los ejes de Poeta Miguel Hernández, Vicente Blasco Ibáñez, y sus calles transversales, así como la zona del denominado Pont Nou, entre el Corazón de Jesús y la Avenida de la Libertad, están muy tensionadas. Apenas hay parcelas libres, lo cual dificulta generar grandes bolsas de aparcamiento, y sus calles dejan pocas opciones de reajuste.
De ahí que estos años se haya implementado la medida de repintar la calzada para generar nuevas plazas en batería, a falta de grandes medidas como puedan ser aparcamientos subterráneos de envergadura, anunciados años atrás pero sin ejecutar, o esas parcelas libres que se puedan asfaltar a modo de aparcamiento disuasorio. Sin embargo, en estas mencionadas zonas, y también en Carrús, donde el urbanismo es más constreñido con una población muy densa, impiden estas alternativas.

- Zona del Pont Nou, junto Avenida Libertad - AP
Falta general de aparcamientos para motos
Por tanto, aunque a priori para las motos es más fácil aparcar, buscando algún hueco entre los coches, no se quedan atrás sufriendo la falta de estacionamiento en las calles de los barrios. Ya no solo estos días, donde incluso con las zonas azules libres hay pocos espacios, sino en general durante el año. En alguno de los ejes como Poeta Miguel Hernández se forman de forma improvisada hileras de motos que ocupan aparcamientos de coches, como advierten algunos vecinos, e incluso en espacios públicos como los aparcamientos del Hospital General, el de motocicletas es pequeño, por lo que está a rebosar y a veces llegan a invadir la zona de Bicielx.
Así, si se analizan algunas de estas áreas tensionadas, por ejemplo entre Blasco Ibáñez y hasta la Avenida de la Libertad, incluyendo Cristóbal Sanz y sus perpendiculares, solo hay dos puntos de aparcamiento de motos, uno en la intersección de Blasco Ibáñez con Ruperto Chapí, para unas 5-6 motos, y en Marqués de Asprillas con Teodoro Llorente, un aparcamiento que tiene capacidad para una docena contando con los dos lados, y que se habilitó hace pocos años.

- Entorno Corazón de Jesús - AP
Aparcar donde se puede
Salvo sendos casos en un área tan densa y consolidada, lo que suele primar es el ingenio. Lo cual está llevando a que las motos acaben estacionadas pegadas junto a turismos, dificultando la maniobrabilidad de ambos, y como denuncia algún usuario, caída de la moto al sacar el coche, en zona blanca, o directamente con varias motos ocupando una plaza de turismo. Que es lo que ocurre en Poeta Miguel Hernández, donde hay una pequeña zona habilitada en una de las calles transversales, pero no en la misma Poeta, donde de facto acaban aparcando muchas generando esa zona para motos.
Se trata, en definitiva, de un problema más, el del aparcamiento, que también afecta a una derivada menos visible, la de las motos, que cada vez más conductores, están percibiendo en barrios más tensionados, unos porque no tienen sitio, y otros, los de los coches, porque ven cómo por la falta, las motos acaban utilizando las plazas para turismos por necesidad.