ELCHE. Las Asociaciones de Familias del Alumnado (AFA) de varios centros educativos de Elche han registrado un escrito dirigido al alcalde, Pablo Ruz, y a la Corporación Municipal solicitando que los plenos municipales de junio, julio y septiembre se celebren con el aire acondicionado apagado.
La iniciativa pretende visibilizar las altas temperaturas que soportan diariamente miles de alumnos, docentes y trabajadores de los centros educativos ilicitanos durante los meses más calurosos del año. Según denuncian las familias, numerosas aulas superan con frecuencia los 30 grados, dificultando el aprendizaje y afectando al bienestar de toda la comunidad educativa.
Las AFA firmantes subrayan que la propuesta tiene un carácter simbólico y busca promover la empatía institucional hacia una realidad que se repite cada curso escolar. Asimismo, solicitan que los representantes municipales se pronuncien públicamente sobre si consideran adecuadas estas condiciones para el desarrollo de la actividad educativa.
Las asociaciones insisten en que se trata de una cuestión de salud, bienestar y dignidad para los menores, y reclaman el compromiso de todas las administraciones para garantizar espacios educativos adecuados y seguros.
El escrito está suscrito inicialmente por las AFA del CEIP El Palmeral, CEIP Clara Campoamor, CEIP Candalix, CEIP San Fernando y CEIP Sanchis Guarner, así como las Ampas del Francesc Cantó, La Vallverda, Eugeni d'Ors, Dama de Elche y la AFA del colegio Vicente Blasco Ibáñez.
En su escrito, se dirigen al alcalde y al conjunto de la corporación para trasladar una preocupación compartida por miles de familias ilicitanas.
Cada año, con la llegada de los meses de mayo a octubre, nuestros hijos e hijas, así como el profesorado y el resto del personal educativo, desarrollan su actividad diaria en aulas que alcanzan temperaturas superiores a los 30 grados. En estas condiciones deben aprender, concentrarse, jugar y convivir durante gran parte de la jornada escolar.
Por ello, solicitamos al Ayuntamiento de Elche que, como gesto simbólico de apoyo y sensibilización hacia la realidad que viven nuestros centros educativos, los plenos municipales correspondientes a los meses de junio, julio y septiembre se celebren con el sistema de aire acondicionado apagado.
Somos conscientes de que esta medida no resolverá el problema estructural que sufren numerosos colegios del municipio. Sin embargo, consideramos que supondría un importante ejercicio de empatía institucional y una oportunidad para que quienes tienen capacidad de decisión puedan experimentar, aunque sea durante unas horas, unas condiciones similares a las que afrontan diariamente miles de niños y niñas de nuestra ciudad.
Asimismo, solicitamos que todos los miembros que forman parte del Pleno Municipal manifiesten públicamente si consideran adecuadas estas condiciones para el desarrollo de la actividad educativa y si estiman aceptable que nuestros hijos e hijas permanezcan en las aulas soportando estas temperaturas.
No se trata de una cuestión ideológica ni partidista, sino de una cuestión de bienestar, salud y dignidad para la comunidad educativa. Nuestros menores merecen espacios adecuados en los que ejercer su derecho a la educación en condiciones óptimas y seguras.
Confiamos en que esta petición sea atendida y sirva para visibilizar una realidad que afecta cada año a miles de familias ilicitanas y que requiere del compromiso y la implicación de todas las administraciones públicas.