ELCHE (EFE).- El pleno del Ayuntamiento de Elche ha aprobado inicialmente la modificación puntual número 50 del Plan General para incluir la Cruz del Paseo de Germanías en el Catálogo de Protecciones como Bien de Relevancia Local (BRL).
La propuesta ha salido adelante con los votos favorables del PP y Vox y el rechazo de PSPV-PSOE y Compromís, tras un intenso debate centrado en la memoria histórica y el simbolismo del monumento.
El alcalde de Elche, Pablo Ruz (PP), ha defendido que el equipo de gobierno cumple así su compromiso electoral de “dejar la cruz donde está" y ha recordado que en 2022 el anterior gobierno de PSOE y Compromís, aprobó un proyecto de reforma del Paseo de Germanías que finalmente se desestimó por la controversia en torno a la retirada del monumento.
Ruz ha sostenido que la cruz “está desprovista de todo elemento político” y que es “un símbolo religioso”. “Hoy con la protección de la Cruz como Bien de Relevancia Local la blindamos. Este gobierno no tiene ningún complejo en defender los símbolos religiosos del pueblo de Elche”, ha señalado.
Desde el PSOE, la portavoz, Patricia Macià, ha criticado que la decisión responde a una voluntad de “consolidar la nostalgia por tiempos pasados” y ha recordado que el monumento fue levantado “en plena dictadura” y Esther Díez, de Compromís, ha defendido que la cruz fue erigida en 1944 “bajo la influencia franquista” y la ha calificado como “un símbolo de la dictadura”.
Por su parte, la portavoz de Vox, Aurora Rodil, ha defendido la cruz como un símbolo cristiano ajeno a ideologías con el argumento de que “representa la búsqueda de la verdad y el amar y ser amados". Tras su aprobación inicial, la modificación puntual número 50 del Plan General se someterá ahora a información pública antes de su aprobación definitiva.

Moción sobre el 8M
En la misma sesión plenaria, el Ayuntamiento de Elche ha evidenciado este lunes la falta de consenso político en torno al Día Internacional de la Mujer con el debate y votación de dos mociones distintas, la primera del PP aprobada con los votos a favor de PP y Vox y el rechazo de PSOE y Compromís, y la segunda, registrada por Compromís per Elx, ha sido rechazada con los votos en contra del equipo de gobierno.
El alcalde, Pablo Ruz (PP), ha defendido la propuesta popular centrada en reivindicar referentes internacionales como María Corina Machado y la activista iraní Narges Mohammadi: “El próximo 8 de marzo conviene ensalzar el papel de dos mujeres fundamentales”, ha señalado, asegurando que ambas representan “la lucha contra el odio y la intolerancia” y la defensa de la libertad frente a regímenes como los de Venezuela e Irán.
Ruz ha afirmado que el 8M “no debe separar a hombres y mujeres” y que el Ayuntamiento se compromete a trabajar contra todas las formas de discriminación y a promover la igualdad en los ámbitos familiar, profesional y social.
El PSOE de Mariano Valera ha presentado diez enmiendas de adición para incorporar medidas locales concretas como mayor presencia femenina en el callejero, un ciclo de actividades por el 8M, un plan municipal de igualdad con dotación presupuestaria, refuerzo de personal en la Casa de la Dona o la reapertura de su club de lectura. Las enmiendas han sido rechazadas por el alcalde.
Desde Compromís, la portavoz, Esther Díez, ha criticado el discurso del alcalde por "decir que en nuestro país hay igualdad, con el número de mujeres asesinadas por violencia machista en los últimos meses es gravísimo”.
La portavoz de Vox, Aurora Rodil, ha apoyado la moción popular y ha sostenido que “la emergencia feminista más importante que tenemos en este país es el Gobierno nacional, con leyes que atacan a las mujeres”.
La moción de los partidos de izquierda ha estado centrada en la adopción de medidas concretas en el ámbito municipal, autonómico y estatal, pero ni PP ni Vox han intervenido en el debate principal ni en el segundo turno antes de que dar rechazada.