ELCHE. El Ayuntamiento ha aprobado las directrices de su Plan de Inspección Tributaria para el ejercicio 2026, una estrategia anual obligatoria que busca detectar comportamientos fiscales irregulares y garantizar que la carga tributaria se reparta de manera justa entre todos los ciudadanos. El plan, que tiene un marcado carácter preventivo, otorga autorización a la inspección municipal para iniciar actuaciones de comprobación e investigación de oficio.
Foco en terrazas, vados y apertura de negocios
Los esfuerzos de la inspección para este año se concentrarán de forma prioritaria en tres áreas clave que presentan un mayor potencial de regularización según el expediente. La primera es la ocupación de vía pública. Se vigilará que las terrazas (mesas y sillas) cuenten con autorización y se ajusten estrictamente a los metros concedidos. La segunda es vados y reservas de espacio. Con ello se investigarán las entradas de vehículos en locales y viviendas, con una vigilancia especial en los polígonos industriales.
Por último, la otra prioridad es la apertura de nuevos establecimientos, comprobando la titularidad de las actividades para detectar negocios que operan sin haber realizado la comunicación preceptiva o cambios de dueño no informados. Además, el plan incluye la fiscalización de empresas de suministros y telecomunicaciones (tasa del 1,5%), la revisión de cajeros automáticos en fachadas y la inspección aleatoria de contenedores de obra en la calle.
En cualquier caso, se analizarán e inspeccionará la aplicación de tasas de todo tipo, desde la tasa por paso de vehículos a través de las aceras o calzadas y reserva de la vía pública para aparcamiento, carga y descarga de mercancía de cualquier clase o la ocupación de terrenos de uso público con mercancías, materiales de construcción, escombros, etc.
Del trabajo de campo a las redes sociales
Para maximizar la eficacia, el servicio de inspección empleará una metodología que combina la presencia física con el análisis digital. Los inspectores realizarán revisiones constantes sobre el terreno para mantener actualizados los censos de actividades por calles. Asimismo, se potenciará el uso de herramientas tecnológicas y registros públicos, realizando cruces de datos con el boletín del registro mercantil (Borme) e investigando información relevante en páginas web y redes sociales para detectar actividades no declaradas.
Asimismo, otro aspecto destacado del plan es el uso de criterios aleatorios en la selección de los inspeccionados, con el fin de evitar que los contribuyentes eludan sus obligaciones bajo la falsa seguridad de que no serán revisados si no presentan datos de relevancia.
Previsión de ingresos: 302.000 euros
En el apartado económico, la administración local estima que estas actuaciones de control permitirán aflorar y recaudar un total de 302.000 euros durante el ejercicio. Según el desglose de los objetivos medibles, la mayor parte de esta cuantía provendrá de las liquidaciones por ocupación de vía pública (132.000 euros) y vados (120.000 euros), mientras que las inspecciones por apertura de establecimientos aportarán unos 50.000 euros adicionales. Unas cifras calculadas en base a inspecciones realizadas en ejercicios anteriores.
Tasa de basura
Con este plan, el consistorio intensifica la inspección fiscal, orientando sus escasos recursos hacia aquellas áreas donde se prevén mejores resultados económicos y colaborando estrechamente con otros organismos como Suma para la depuración de impagos, con quien ha estado trabajando para analizar por ejemplo la situación de las calles y el pago de la tasa de basuras que se quiere redistribuir.
De hecho, se especifica que para la tasa por recogida y transporte de residuos sólidos urbanos, durante el ejercicio 2026 y debido al elevado número de recursos que sobre la aplicación de esta tasa se presentan (se anuló la tasa de 2025), la actividad inspectora se centrará en la emisión de informes , a petición del departamento de rentas, necesarios para su correcta contestación. Todo ello sin perjuicio de la realización, de oficio, de informes para la actualización de la tasa que puedan ser detectados como consecuencia de la actividad inspectora.