ELCHE. Fue uno de los debates que se abordaron en el pasado pleno, y como ya avanzaban desde el equipo de gobierno: pronto habría novedades. La Generalitat ha aceptado la cesión temporal de dos parcelas en L'Altet para el impulso del centro sociocultural, cuestión tratada en una moción de Compromís exigiendo su impulso. Se trata de una solución provisional para que el Ayuntamiento pueda disponer de los terrenos durante diez años para cuestiones de interés general, pero la operación todavía arrastra una regularización patrimonial, física y jurídica pendiente que el Ejecutivo local tendrá que resolver próximamente. Pero que ya la permite avanzar hacia el comprometido centro desde hace varias legislaturas.
Farragoso procedimiento urbanístico
Así, el acuerdo establece un plazo máximo de diez años para que el consistorio municipal destine dichos espacios a propósitos de interés general y servicios públicos, en este caso, el centro social. Es una autorización a título precario, pendiente de la mencionada regularización, ya que los terrenos proceden de desclasificaciones previas de montes de utilidad pública. Un proceso enrevesado a nivel de gestión urbanística, y del que ya se habló en el pleno del lunes, pero también en años anteriores cuando se abordaba el punto en el que estaba el proyecto.
En lo referente a la situación actual y el ámbito urbanístico, la cesión afecta a la parcela donde está la antigua escuela infantil donde se debe levantar el centro sociocultural, en una manzana entre la avenida Dama d’Elx y las calles Goleta, Carabela y Juan Gosálbez López, así como a una parcela contigua al sur. Lo más importante de la resolución es que la Generalitat reconoce que los terrenos necesitan todavía la mencionada regularización, ya que fueron excluidos del monte de utilidad pública AL031 ‘Carabassí i Cabeçó’ mediante distintos procesos de descatalogación en 2008 y 2011, así como otras posteriores.

- Parcela a añadir al proyecto - AP
La propia Dirección General de Patrimonio considera que tanto el Ayuntamiento como la Generalitat conocen la necesidad de regularizar el inmueble en el Inventario General de Bienes y Derechos y en el Registro de la Propiedad. Por ello, la ocupación temporal se plantea como una solución provisional mientras concluyen los trabajos de regularización. La autorización queda así condicionada, como mínimo, a la previa segregación de las parcelas, y el Ayuntamiento debe aceptar expresamente que la ocupación se produce mientras está pendiente esa regularización. Además de la segregación exigida por la Generalitat, la parcela sur está pendiente de deslinde, además de una ulterior inmatriculación registral e inscripción catastral.
En paralelo, la Dirección General de Patrimonio ya había solicitado la delimitación gráfica y descriptiva conjunta de las superficies afectadas por las distintas descatalogaciones para poder inscribir la segregación. La Dirección Territorial de Alicante elaboró esos informes en julio de 2024, que finalmente fueron remitidos a Patrimonio en septiembre de 2026, con una resolución firmada por una Subsecretaría de la conselleria de Territorio este mismo miércoles.
Quedan dos licitaciones: proyecto de ejecución y obras
Ahora el Ayuntamiento, como apunta el alcalde Pablo Ruz, tiene que licitar el proyecto de ejecución. El Consistorio ya cuenta con un proyecto básico que se adjudicó en 2022 a Cor Architecture + Design, que servirá de base para elaborar ahora el proyecto de ejecución y concretar definitivamente las necesidades y usos del futuro centro. Quedaría por tanto licitar el proyecto de ejecución y después las obras. "Espero que en el primer o segundo trimestre de 2027 estemos licitando obras para que El Altet tenga el centro sociocultural que ya tenemos. Ahora tenemos la cesión del terreno que antes era humo. Realidades".

- Diseño que hizo Cor Asoc - AP
El solar de actuación tiene 2.925 metros cuadrados y la parcela al sur a deslindar, 568,78 metros cuadrados. La propuesta de Cor cuenta con un doble corredor inferior y superior a través de un porche porticado en forma de claustro. Y con un edificio alrededor de un gran claustro contemporáneo que permite articular las nuevas edificaciones con las reformas y rehabilitación de las existentes del antiguo del CEIP “Rodolfo Tomás y Samper”.
Se encargó para aulas, biblioteca, despachos y salas de reunión. También está prevista una base para la ambulancia y un gran patio central, que permitirá generar un nuevo espacio de convivencia y revitalizar todo este entorno junto al centro de salud de El Altet, en una gran superficie de más de 8.000 metros cuadrados.Entonces con un coste de 1,5 millones de euros que con toda seguridad hoy requerirá una inversión superior.
¿De dónde viene la situación?
Ha pasado casi una década desde que se empezó a hablar de este centro sociocultural, en el marco de tres comprometidos en las pedanías más pobladas, uno en Arenales del Sol, ya operativo; otro en Torrellano, en obras; y ahora el de L'Altet, el más problemático porque hacían falta los terrenos. En retrospectiva, En 2018, el entonces alcalde Carlos González anunciaba como un encargo urgente a Pimesa la licitación para la redacción de dos nuevos centros socioculturales para Torrellano y El Altet, al calor de las quejas desde las pedanías.
En 2017 se había solicitado la cesión de uso de esta parcela y de los dos edificios existentes para destinarlos a fines de interés general, aunque no fructificó, según apuntaba el edil de Pedanías, Pedro José Sáez, en el pleno del lunes. Sin embargo, defendían los socialistas que había un proyecto redactado y bastante avanzado que se había encargado. Posteriormente, en 2023, con el actual gobierno local, se pidió autorización para realizar estudios geotécnicos vinculados a la redacción y dirección de obra del proyecto del Centro Sociocultural de L’Altet. Pero la resolución ha llegado ahora, casi a final de la actual legislatura.
Regularizar la ampliación del Rodolfo Tomàs
Por otra último , aunque lo principal de la resolución es la disposición de los terrenos para el centro sociocultural, también se menciona el colegio Rodolfo Tomàs i Samper del que el Ayuntamiento amplió sus terrenos para ganar más espacio e instalaciones. Sin embargo, es ampliación también requiere de regularización patrimonial y territorial, ya que también es terreno procedente de las antiguas superficies del monte público 'Carabassí i Cabeçó' que fueron descatalogadas.